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San Sebastián 2016 se pregunta: “¿Cómo ser capital cultural de una Europa así?”

La ciudad donostiarra programa 50 actos culturales con más de 200 artistas para reclamar "una posición activa frente a las guerras"

La cantante maliense Inna Modja durante su actuación en el Stop War Festibal, organizado por San Sebastián 2016. EFE

A San Sebastián le ha tocado gestionar la capitalidad cultural europea en uno de los momentos más delicados para el continente, en plena crisis humanitaria de los refugiados sirios y aún bajo los efectos que han dejado los trágicos atentados terroristas en Bruselas. "Es difícil celebrar Europa en este contexto. Es difícil impulsar la cultura para la convivencia en una Europa que toma por enemigos a quienes llegan solicitando protección; ¿cómo ser la capital de la cultura de una Europa como esta?". Lo dice la declaración institucional que San Sebastián 2016 va a remitir a la Comisión Europea por la respuesta que las autoridades comunitarias han dado a los huidos de la guerra.

"¿Cómo ser la capital de la cultura de una Europa como esta?". La respuesta a esa pregunta es el Festival Stop War, "un grito contra las guerras" que estos días forma un mosaico gigante de actividades culturales en las que intervienen, hasta este domingo, más de 200 artistas. "San Sebastián quiere ser la capital de la cultura de una Europa que actúa con solidaridad y responsabilidad", ha leído este sábado Pablo Berástegui, el director de la capitalidad donostiarra, porque "difícilmente impulsaremos la cultura para la convivencia en esta Europa que no cumple con la Declaración de Derechos Humanos y la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea, en el viejo continente que da la espalda a la injusticia que sufren las mujeres y hombres, niñas y niños que llegan a nosotros en busca cobijo".

Es parte del manifiesto antibelicista que San Sebastián 2016 quiere trasladar a la sociedad y cuya expresión artística se manifiesta a través de más de medio centenar de actuaciones musicales, teatro, artes escénicas, magia... que van desplegándose a lo largo del río Urumea y los puentes que lo atraviesan y simbolizan la cultura de la convivencia y el entendimiento entre diferentes. Los responsables de la capitalidad lamentan que esta ciudad tenga que afrontar el reto de ser la capital de la cultura de un continente que "en lugar de tender puentes y abrir puertas, construye muros y subraya fronteras". Por ello, apelan a no dejar pasar la oportunidad de "apelar a los valores fundamentales de una unión solidaria, inclusiva y justa, como se hace en el programa cultural de la capitalidad".

Con esa idea de una Europa que une a las personas, "las acoge, sin importar su procedencia, cuando más lo necesitan" se ha gestado el festival Stop War, que se abrió este viernes con el concierto de la cantante franco-maliense Inna Modja. La velada de este sábado arrancará con los guipuzcoanos Gose, tras los cuales actuará el rockero británico Bob Geldof, mientras que la del domingo correrá a cargo del veterano Nick Lowe, que tendrá como telonero al grupo vasco Esne Beltza.

La programación cultural combinará el ocio y la reflexión, con el fin de abordar, entre otros temas, los retos actuales del antimilitarismo o las maneras de promover una cultura de paz en la sociedad actual. Aunque fuera de cartel, San Sebastián 2016 también ha echado una mirada a la crisis de los refugiados sirios.

Foro de "alcaldes por la paz"

El Festival Stop War, el gran evento cultural promovido por San Sebastián 2016, ha dado voz este sábado a cinco alcaldes de otras tantas adscripciones políticas que han tratado la problemática europea tras el cierre de las fronteras a los refugiados sirios. La madrileña Manuela Carmena (Podemos), el donostiarra Eneko Goia (PNV), Josep Mayoral, de Granollers (PSC), Eneko Larrarte (alcalde de Tudela por Izquierda-Ezkerra) y Julen Mendoza (regidor de Rentería por Bildu) han coincidido en la defensa de los derechos humanos, el rechazo frontal a los conflictos bélicos y las críticas al drama de los refugiados, además de reclamar una educación y una cultura de la paz.

Carmena ha afirmado que en la gestión de la crisis humanitaria se ha demostrado que las instituciones están “fallando hasta tal punto” que “los ciudadanos no creen en ellas, y solo se fían de las personas”. Ha legado a esta conclusión tras comprobar que el Ayuntamiento de Madrid puso a disposición de los asilados numerosos recursos (hostales, comida, ropa…), pero “ninguno de los refugiados quiso quedarse” porque prefería ir a otros destinos donde tenían amigos y conocidos.

La alcaldesa de la capital se ha referido también a los últimos atentados en Bruselas o los cometidos meses atrás en París. Ha hecho un llamamiento a la "responsabilidad individual", ya que, en su opinión, resulta "imprescindible" para acabar con la violencia que esta se entienda como un "acto individual absolutamente inadmisible", sin ser enmascarado en "religiones, partidos o ideologías".

Goia ha asegurado que no se avergüenza de ser europeo como no lo hizo nunca de ser vasco, tampoco en los momentos especialmente duros. Ha pedido hacer un ejercicio de memoria histórica y educación para que los hechos dramáticos no se repitan, una idea sobre la que también ha incidido Mayoral, quien se ha declarado defensor de "la diplomacia de las ciudades”, porque “no tiene armas" y se basa "en el diálogo y en tejer relaciones".

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