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Y los artistas cubanos se lanzaron a “comerse a besos” a Mick Jagger

El líder de los Rolling Stones conoció a la flor y nata de la cultura en su primera noche en la isla. Uno de ellos cuenta la experiencia

Fans cubanos esperan el concierto en La Habana. AP

Hay pocas cosas por las que el músico cubano Ray Fernández falta a su cita de los jueves en el Diablo Tuntún, la peña musical que desde hace varios años organiza semanalmente en la Casa de la Música del barrio habanero de Miramar, y que suele alcanzar cotas de juerga y algarabía músico-poética. Pero si Sus Satánicas Majestades te reclaman, no puedes ignorar su llamada. Así que, la noche de este jueves, Ray acortó su habitual concierto para acudir raudo al encuentro con el líder de los Rolling Stones. Mick Jagger quiso en su primera noche en Cuba conocer a algunos de los músicos de la isla.

Y vaya si los conoció.

“Estábamos todos comportándonos, esperando. Pero cuando llegó Mick Jagger, la euforia se los comió a todos y todos tirándose a él para pedirle autógrafos, se lo querían comer a besos”, se reía Ray al recordar cómo sus compañeros perdieron todo el glamour y protocolo nada más ver al veterano cantante británico. “Parecían las muchachitas esas fans de los Beatles que se tiraban de los cabellos”, bromeó en conversación con EL PAÍS en La Habana.

La invitación le llegó a Ray Fernández, como a los demás músicos, directamente del embajador británico en Cuba, Tim Cole, en cuya residencia se celebró la abarrotada recepción entre “canapés y cantidades navegables de vino tinto”.

“Estaba la crema y nata de la de la cultura musical cubana, desde Buena Fe a Carlos Varela, Pedro Luis Ferrer o Frank Delgado, actores como Jorge Perugorría y otros artistas”, relató Fernández.

Su ilusión, como la de tantos otros presentes y no presentes —a La Habana han llegado fans de todo el mundo a ver el primer concierto de los Stones en Cuba—, era poder charlar un poco con Jagger. Pero “fue imposible hasta saludarlo” de la cantidad de gente que se le echó encima. Tanto que se retiró al poco rato, guiado por el embajador, explicó. “Casi no habló con nadie, firmó algunos autógrafos y se fue muy rápido. Se abrumó con la acogida calurosa de la cultura cubana”, se choteaba Fernández, que aun así se declaró feliz por la oportunidad de haber estado “a menos de dos metros” de su Majestad Satánica.

Ray Fernández (Báez, “un pueblecito de Las Villas, Cuba, que ni siquiera está en el mapa”, 1971) tiene su propio grupo de incondicionales. El trovador alternativo lleva años retratando con humor y poesía las dificultades del día a día del cubano de a pie. Su tema más famoso es Lucha Tu Yuca, una sátira sobre los taínos —los aborígenes de la isla— y los trabajos que pasan para sobrevivir día a día, que es una metáfora de la Cuba de hace unos años, de cuando todavía gobernaba Fidel Castro (“El Cacique tiene el power… absoluto”, dice uno de sus versos más coreados) y, en pleno periodo especial, llevarse algo a la boca llegó a ser un reto.

Como muchos cubanos, confiesa que no es un gran fan de los Stones —él es más, dice, de Pink Floyd y Led Zeppelin— pero es uno que, como tantas decenas de miles de cubanos y no cubanos, abarrotó este viernes la Ciudad Deportiva de La Habana, escenario del histórico concierto.

La gente va “porque es un espectáculo y en Cuba no estamos acostumbrados a ver un espectáculo de esa magnitud, con esa cantidad de logística”, explicó. “¡Son los Rolling y esto es Cuba! Aquí ahora puede venir cualquiera y la gente estará eufórica, todo el pueblo, las calles. Después de la apertura con Obama, hay una necesidad de que sigan sucediendo cosas, eso es lo que se respira”.

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