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Otras fiestas de estas fechas: el lado menos colorido del Holi

Los habitantes de Nueva Delhi sufren varios días de ataques indiscriminados con globos de agua

Viudas hindús se pintan la cara con polvos de colores en el templo Gopinath. AP

El festival hinduista del Holi, al principio de la primavera, en el que todos se llenan de polvos de colores, es uno de los eventos más fotogénicos del mundo. Son muy sorprendentes las imágenes de la gente que queda completamente llena de colores: niños, adultos y ancianos pintados en cualquier combinación. Las fotografías que se producen en India y se publican en periódicos y páginas de Internet en el resto del mundo son alucinantes y exóticas. Blancas sonrisas y ojos brillantes que asoman entre caras multicolor.

El holi es esto y mucho más. También es la celebración del amor: fue nada menos que el azulado dios Krishna que pintó con colores a su esposa, la diosa Radha, celoso de su hermoso tono de piel. Se celebra de igual forma el triunfo del bien sobre el mal, el dios Vishnu sobre Holika. Por otra parte marca el inicio de la primavera y cuando comienza el calor. En todo el norte de India cierran las escuelas y los negocios. Todo se vuelve una fiesta.

Pero, el festival también tiene su lado menos bucólico. A los polvos de color se agregan los cubetazos de agua. Días después del término de la celebración, la pintura sigue impregnada en la piel, en las uñas, en el cuero cabelludo. Se pueden encontrar situaciones muy surrealistas, como que el dentista tiene el cabello rosa o en las oficinas de los trenes atiende un funcionario con la cara verde.

Sin embargo para los holifóbicos, en Nueva Delhi, lo peor llega tres o cuatro días antes del festival, cuando se declara la guerra con globos de agua. Algunas calles de los barrios residenciales sufren continuos ataques indiscriminados. Desde los balcones, niños y no tan niños se vuelven francotiradores que arrojan, a modo de juego, constantemente estos proyectiles. Lo peor no es ya quedar mojado, sino el dolor que puede causar un globo lanzado desde un tercer o cuarto piso.

Aunque pocas de las víctimas se atreven a decir algo, pues todos saben que es Holi y que en esta fecha todo vale. “No te enojes, es Holi”, es la frase que se dice para hacer las paces después de las travesuras, si es que el atacante no se escondió tras la impunidad de su balcón.

Pocos enfrentamientos se ven, pero sí los hay. Un señor que conducía su motocicleta con su esposa de pasajera, paró en seco cuando unos jóvenes de la comunidad sikh les atacaron con globos de agua. Se fue corriendo detrás de uno de ellos hasta que lo detuvo por el cuello. Estuvo muy cerca de pegarle, pero el chico fue salvado por gente de su comunidad que se acercó rápido a defenderlo.

Bolsas llenas de polvos de colores preparadas para el festival Holi. AFP

La mayoría de los ataques, sin embargo, parecen estar dirigidos dependiendo del género y la condición socioeconómica del paseante. Casi siempre las mujeres y las clases bajas son los blancos favoritos. Los trabajadores son los que sufren más, como los que recogen la basura, venden vegetales o los que planchan ropa ajena. Ese es el caso de Gita que dice que no le gustan los días anteriores a Holi pues no puede trabajar tranquila. “Los niños nos golpean con los globos y no podemos decir nada porque es normal”.

Dipali, que trabaja limpiando casas, cuenta que en su Estado, Bengala Occidental, el Holi es mucho más tranquilo. “La gente lo celebra poniéndose uno a otro colores en la cara con delicadeza, pero como dando una bendición, sin arrojar nada”, explica.

Lorraine Misquith, una abogada de Mangalore, al sur de India, dice que tampoco allí es común. “Para mí, que soy nueva viviendo en Nueva Delhi, cuando me tiran globos cuando estoy descuidada siento que me están faltando al respeto. Pero aquí los niños lo hacen y se salen con la suya porque nadie les dice nada”, explica. Dice que ella ha sufrido inconvenientes de camino a su trabajo, en un popular barrio al sur de la ciudad. Ha hablado con sus colegas y dice que han llegado a la conclusión de que las mujeres son especialmente elegidas como blanco. Y a una de ellas le pasó algo que la dejó helada. Cuando se quejó de haber recibido un globazo, el grupo de jóvenes la amenazó: “si sigues, te vamos a violar”. Este caso no es algo generalizado, ni siquiera que pase a menudo. Holi es uno de los festivales más esperados en India por la gran diversión que representa para todos. La mayoría de los indios está feliz de celebrarlo. Sin embargo, sí que tiene una parte menos colorida que no sale en las fotografías.