Las lecturas del preso político Leopoldo López

El opositor venezolano atesoró en prisión una nutrida biblioteca que le fue requisada

Leopoldo Lopez saluda a su familia desde su celda en una imagen del 15 de noviembre de 2014. EFE

El líder de uno de los principales partidos políticos de la oposición en Venezuela, Voluntad Popular, lleva más de 750 días en la prisión militar de Ramo Verde por denunciar el totalitarismo y la corrupción del régimen chavista, y abogar por la destitución de Nicolás Maduro. Sin embargo, Leopoldo López (Caracas, 1971) logró burlar a las autoridades para escribir y publicar sus memorias. Preso pero libre (Península, 2016) comienza cuando se dictó la orden de detención en su contra y se entregó a las autoridades, arropado por una manifestación de simpatizantes, en febrero de 2014.

En ese momento, el alcalde electo del municipio de Chacao durante ocho años (2000-2008) fue acusado de “instigación pública y asociación para delinquir” y, varios meses después, el Tribunal Supremo de Venezuela le sentenció a 13 años y 9 meses de reclusión. López es una de las 70 personas, desde políticos hasta estudiantes, que han sido privados de libertad por manifestar su oposición al gobierno, a veces con un tuit, según han denunciado distintas entidades nacionales como el Foro Penal. También un informe de Amnistia Internacional acusa de esas prácticas al Ejecutivo de Maduro. Actualmente en régimen de aislamiento, durante el primer año de detención López acumuló una biblioteca de unos 300 ejemplares, que más tarde fue incautada.

“Leopoldo siempre ha sido un ávido lector, estudioso de la historia, la economía y la filosofía”, explica la artista y promotora cultural, Diana López, su hermana. “Durante estos dos años, los libros le han brindado la compañía necesaria para sobrevivir las largas horas de soledad, y han significado una oportunidad para su crecimiento personal, a pesar de las condiciones extremas de su encierro, en una torre de cuatro pisos donde la única celda ocupada es la de él”.

Solo 20 libros

En la actualidad, le permiten tener alrededor de 20 títulos, siempre y cuando sean autorizados por los militares. “Los fines de semana, cuando lo visito, subo a Ramo Verde cargada de libros”, prosigue Diana López. “Los libros son revisados y sujetos a una requisa como si se trataran de un material de alta peligrosidad. En ocasiones algunos no son admitidos como, por ejemplo, la novela Patria o muerte, de Alberto Barrera Tyszka, por ser considerada una obra política”.

El domingo pasado, Diana López, quien también es activista de Acción por la Libertad, le visitó en prisión y le preguntó cuáles han sido sus lecturas más relevantes. Él le respondió que suele estructurarlas por temas: filosofía clásica, economía y política —como Venezuela, política y petróleo, de Rómulo Betancourt, o Libertad y desarrollo, de Amartya Kumar Sen—, novela latinoamericana —como El Falke de Federico Vegas— o historia venezolana —contada por Ramón Díaz Sánchez, Manuel Caballero, Germán Carrera Damas, Inés Quintero y Tomás Straka.

Las vivencias de presos de conciencia han sido indispensables para él, así como la Biblia, que los carceleros han respetado incluso cuando le despojan de sus pertenencias más personales. “Cuando le han quitado todo durante las innumerables requisas, siempre le han permitido tener su Biblia. Además, se emociona cuando comenta sobre los discursos y la autobiografía de Martin Luther King, quien es una inspiración constante en su lucha”, rememora Diana López.

Doménico Chiappe es escritor y periodista peruano-venezolano.

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