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ENTREVISTA

Iggy Pop: “Estoy atrapado en la vida de un artista famoso”

El líder de The Stooges se alía con Josh Homme (Queens of the Stone Age) en ‘Post Pop Depression’

Iggy Pop, en su concierto del pasado 16 de marzo en el festival SXSW de Austin.

Llega buscando la barbacoa. Iggy Pop llega hambriento y directo a la llamada de la famosa barbacoa texana servida en la cocina de una casa retirada de la marabunta que ocupó Austin por el festival SXSW, que finalizó el pasado domingo, 20 de marzo. Las dos noches anteriores ha dado dos conciertos de dos horas cada uno. 22 canciones. Y decenas de carreras a pecho descubierto. A sus 68 años, Mr. Pop arranca con Lust for Life y acaba en el mismo disco y el mismo año con Success, "que llevaba por los menos 20 años sin cantar". "Como China Girl", dice, que también canta antes de los bises. El espectáculo que ha creado con su nueva súper banda, liderada por Josh Homme, de Queens of the Stone Age, viaja del pasado al presente con una energía y facilidad pasmosas. Igual que su nuevo álbum, Post Pop Depression, el primero con canciones inéditas desde 2009, que Homme le ha producido.

Oficialmente, Iggy Pop no quiere hablar de David Bowie, fallecido el 10 de enero pasado, pero su amigo está, por todas partes, en el disco y en el espectáculo con el que irán de gira los próximos meses. Lust for Life y The Idiot, los dos discos que le produjo Bowie, son inspiración directa de este Post Pop Depression, que arrancó con un mensaje de texto a Homme. La forma de trabajar de Homme, concentrado “casi en un delirio creativo” en su estudio en Joshua Tree, también le recordó a la de Bowie.

“El disco tiene pasado, presente y futuro en todas sus canciones”, reconoce Iggy Pop, vestido de negro y demostrando su conocimiento de español y España en cuanto puede. “Cuando llegas a mi edad, te das cuenta de que quien eres en el presente, y en el futuro, está moldeado por quien has sido. Como en la canción In the Lobby, hablo de mis sombras que van por delante de mí. Tú sabes cosas sobre mí, pero yo no sé nada de ti”, continúa. “Tengo que vivir con eso. No es una carga, pero es frustrante. Hay muchas ventajas en tener la atención de la gente, pero como todo es falso y es solo arte, no puedes usarlas”.

In the Lobby es una referencia al mundo de hoy, en el que solo preocupa ser visto. “Es una tendencia que he observado, y es enorme en España, y culpa de los hoteles AC, que atraen a los hipsters haciendo de estos espacios lugares de moda, pero lo que yo digo y quizá no te gusta oír es que son peligrosos”, advierte. “No te desesperes tanto por llamar la atención”, añade Homme, tumbado a su lado, escuchando atentamente las batallas y consejos de Iggy Pop.

Juntos y en solitario

A Iggy Pop y Josh Homme se han unido en este súper grupo, Dean Fertita, guitarrista y teclista de Queens of the Stone Age, y Matt Helders, batería de Arctic Monkeys. El disco Post Pop Depression lo han financiado entre los dos. “No queríamos que nadie nos dijera qué hacer o decir”, dice Homme. Tocarán juntos hasta finales de mayo en pequeños teatros y salas en Estados Unidos y Europa. Luego, Pop seguirá por festivales en solitario, pero con el mismo repertorio que homenajea claramente sus "Berlin Days" con David Bowie. En el disco hay hasta una canción titulada German Days. “Usé el pasado y el presente también. Es un pastiche… aquellos días están muy presentes aún para mí. Y la cultura del club. Ya sabes”, dice. No se jubilará después de este disco, pero no cree que pueda trabajar en otro: "Es demasiada energía". Y prefiere reservarla para el directo.

Habla del pasado todo el rato, pero asegura que no se siente nostálgico. “Ya no puedo participar [en este mundo] porque soy Iggy Pop”, reconoce. Por eso huyó a Miami hace años, dice: “Para protegerme y sentirme cómodo. Estoy atrapado en la vida de un artista famoso, pero puedo hacer buen arte y tomar una barbacoa o un Vega Sicilia si quiero... También me va bien en el sexo”, dice serio. Y Homme sonríe. Cuando Iggy le hizo la propuesta sobre este disco, el líder de The Stooges le mandó una caja llena de notas y diarios, también sexuales.

Iggy Pop pensó en Homme en un momento en el que se sentía inseguro como artista, a pesar de las más de cuatro décadas que le contemplan en la música. “Pensé que había un cotorreo y risitas aquí y allí que no me gustaban sobre que mi capacidad de ofrecer un buen disco ya era algo del pasado, y que ya solo era un showman de directo. Pensé que podía hacer algo nuevo. Llevo varios años intentándolo, los dos álbumes franceses iban en esa dirección y Avenue B, también”, explica. “Sí, que les den. Esos eran buenos discos y este es un ‘Hola, soy Iggy, que os den”, añade Homme. “Lo intenté y conseguí una crítica de Rolling Stone que decía: ‘Entendemos que después de una vida de espástico quiera ser un artista clásico, pero no”, continúa Mr. Pop. “Pero sabes qué —le dice Homme a Iggy—: cuando Rolling Stone cierre, seguiremos sacando discos, así que cuidado”. Y corre a matizar: “No hay nada malo con la prensa, pero debemos cuidar los unos a los otros”.

“Cuando sacamos el disco, me dio miedo que me criticaran más… estaba harto de eso. Me sentía como un perro apaleado”, dice Pop. “Pero llegó un momento en que decidí que eso no me iba a afectar, porque lo que quiero es llegar al oyente, al público, que escuchen mi música en su vida real, cuando se van a la cama, mientras cenan. Sé que hay mucha gente que se pone mis discos para levantarse”, suelta, y se pone a hablar con Dean Fertita, guitarrista de Queens of the Stone Age, y también de esta nueva banda.

Homme aprovecha para hablar en un tono en el que sabe que Pop no le escuchará: “Quería eso para él. Quería eso porque es lo que se merece. Estoy feliz de que el disco esté teniendo buenas críticas. Quiero que a la gente le guste”. Y se vuelve a Iggy: “Estoy feliz porque te lo has ganado. Te lo mereces. Pusimos todo en él”.

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