¿POR QUÉ CREER EN LOS LIBROS?

Antonio Machado, librería legendaria

Una editorial con la fe puesta en un tipo de libros que no necesariamente deben provocar placer

Las aventuras y desventuras de una saga de libreros y editores daría para completar muchos anaqueles de la propia librería que regentan. La propuesta a Aldo García Arias -hijo de José Miguel García Sánchez y sobrino de Chus Visor- le hace sonreír: “Llevo toda mi vida entre libros, casi desde el mismo día en el que nací”, exclama con alegría mientras va colocando la selección de los libros que él mismo edita para Antonio Machado Editores. La editorial es sólo una de las patas de este negocio libresco. Las otras dos son la distribución y dos librerías localizadas en lugares privilegiados de Madrid: la calle Fernando VI (con Malasaña, Chueca y Alonso Martínez como barrios vecinos) y el Círculo de Bellas Artes (inaugurada en el año 2001 en la callé Alcalá). “Desde entonces, las dos librerías forman en el eje Barquillo, el camino de los libros de Antonio Machado”. Si la primera está instalada en una antigua tienda de sombreros, la segunda se sitúa en el espacio donde estaba proyectada la piscina para los socios del Círculo de Bellas Artes. El origen de ambos espacios constituye así un cierto misterio con ecos muy literarios.

La génesis de esta editorial se remonta a 1969. En pleno franquismo, los hermanos José Miguel García Sánchez y Jesús Visor quisieron conseguir una licencia para abrir su propia editorial. Conseguir la licencia era una tarea ardua a la que contribuyó su amigo Alberto Corazón. Bajo el nombre Visor Poesía Libros y Comunicación, comenzó su andadura. En 1971 abrió sus puertas una librería que se erigía como espacio en el que se celebraban acontecimientos de lo más dispares: desde un concierto, hasta una exposición de arte, pasando por un mitin político: “Aquí se presentó el primer libro de Woody Allen en España y se expuso la primera muestra de Miquel Barceló en Madrid”, explica orgulloso Aldo. En 1973 abandona el proyecto Alberto Corazón y se elimina la parte de “Comunicación”. Dos años más tarde, Jesús se queda con la mítica Visor Poesía y José Miguel con Visor Distribución. Fue en 1998 cuando finalmente cambio su nombre al actual: Antonio Machado Libros. Tras este jaleo nominal, la empresa se asienta definitivamente en el panorama cultural español, hasta conseguir el pasado año el premio a la Mejor Labor Editorial Cultural.

Son muchas las colecciones que componen la editorial Antonio Machado. Probablemente sean 'La balsa de la medusa', 'La Biblioteca del teatro' y 'Musicalia Scherzo' las que doten de mayor músculo a su amplio y heterogéneo catálogo. La primera destaca por el rigor que imprime Valeriano Bozal a esta colección de ensayos sobre arte que toma su nombre del cuadro de Théodore Géricault. La segunda es quizás la primera editorial que destinó sus esfuerzos en publicar obras de nuestros clásicos de la escena (desde La estanquera de Vallecas de José Luis Alonso de Santos, hasta Morir de Sergi Belbel). La tercera, promovida junto a la Fundación Scherzo, pretende ofrecer al lector libros de pensamiento cuyo principal hilo conductor es la música. “No es nuestro propósito vender cientos de miles de ejemplares, ni siquiera es la filosofía de la editorial. Lo que queremos es publicar textos que creemos importantes y necesarios en el ámbito cultural en castellano. No nos preocupa si el libro vende más o menos. Si además de la satisfacción de publicar un libro que creemos que es imprescindible, vendemos mucho, pues extraordinario”, sostiene Aldo García Arias.

En Antonio Machado creen en los libros desde hace décadas: “Hasta estéticamente el libro es la mejor decoración que puede haber en una casa”, afirma Aldo. Pero su fe está puesta en un tipo de libros que no necesariamente deben provocar placer: “En los libros también uno busca entendimiento, conocimiento y reflexión”. Y esto, ya se sabe desde hace siglos, no siempre es placentero.