“Le recomendaría a Donald Trump que lea”

La escritora y periodista mexicana Rose Mary Salum, afincada en Texas, responde al carrusel de preguntas de este periódico

Es uno de los referentes de la cultura hispana en Estados Unidos. Rose Mary Salum (Ciudad de México, 1964), periodista, escritora, fundadora y directora de la revista bilingüe Literal, Latin American Voices, acaba de publicar en español el libro de cuentos El agua que mece el silencio (Vaso Roto Ediciones, 2015).

Rose Mary Salum.


¿Cuál es el último libro que le hizo reír a carcajadas?

Hay libros que me han robado muchas sonrisas, pero nunca uno que me haga reír a carcajadas.

¿Quién es su lector perfecto?

El lector atento… en todos los sentidos de la palabra.

¿Qué libros tiene en su mesa de dormir?

En esa mesa hay una torre que espera paciente. Son los libros de autores que son mis amigos.

¿Qué libro le cambió la vida?

Más que la vida, los Diálogos de Platón me cambiaron la forma de ver el mundo, me enseñaron a pensar.

¿Junto a quién le gustaría sentarse en una fiesta?

George Steiner o Christopher Hitchens.

¿Qué libro regalaría a un niño para introducirlo a la literatura?

Momo, de Michael Ende.

¿Su lugar favorito?

El mar.

¿Qué libro le hubiese gustado haber escrito?

Nobleza de espíritu, una idea olvidada, de Rob Riemen.

Quiso ser pintora antes que escritora. Si pudiera adquirir cualquier pintura, ¿cuál sería?

Cualquiera del venezolano Elías Crespín.

¿Qué cambiaría de usted?

La autocrítica. A veces puedo llegar a ser mi peor enemiga, aunque la edad me ha enseñado a ser más compasiva conmigo misma.

¿La última vez que lloró?

Cuando murió mi padre.

¿Cuándo fue más feliz?

Cuando nacieron [mis hijos] José Antonio y Lorís.

¿Qué la deja sin dormir?

De jovencita, el miedo. A estas alturas de mi vida, los pendientes son los que me causan insomnio.

¿Con quién le gustaría quedar atrapada en un ascensor?

Con Ricardo Arjona… para que me cante.

¿Lo último que compró y le encantó?

La edición conmemorativa de La metamorfosis con ilustraciones de Luis Scafati. Además tuve la suerte de que me lo dedicara.

¿Que está deseando comprar?

Las obras completas de Alfonso Reyes… ¿o se vale decir que una casa a la orilla del mar aunque parezca un sueño imposible?

¿La última comida que realmente le sorprendió?

En Mercurio, un restaurante de Monterrey. Jeannette L. Clariond, mi editora y su esposo me invitaron a cenar y estaba tan rico que lo devoré todo. Ahora, de sólo recordarlo me apeno.

¿Su espacio favorito en casa?

La terraza.

¿En su nevera siempre hay...?

¡Dulces!

¿El mejor regalo que ha recibido últimamente?

El arte de la guerra en edición en papel de seda. Una belleza.

¿Qué quería ser de niña?

Soñaba con cantar. Ahora no canto ni en la regadera. Me da pena que alguien llegue a escucharme.

¿Qué le asusta?

La pérdida de un ser querido.

Si tuviera un superpoder....

Saldría al universo para descubrir qué hay más allá de lo que alcanzamos a ver. Resolver el misterio de la vida para poder nombrar lo innombrable.

En una fiesta de disfraces, ¿de qué se disfrazaría?

¿Sería una aguafiestas si digo que no me gusta disfrazarme?

Como mexicana en EE UU, ¿qué le diría a Donald Trump?

Que lea. Si en su casa no le enseñaron a respetar la diversidad, quizá los libros podrían minimizar su ignorancia. Nadie puede pretender dirigir un país con una narrativa de discriminación y odio sin que tarde o temprano se le revierta. Ser presidente no es un reality show.