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EL PAÍS reafirma su vocación latinoamericana

El presidente del periódico, Juan Luis Cebrián, y el director, Antonio Caño, conversan con jóvenes periodistas

Cebrián y Caño charlan con asistentes al VII Congreso de la Lengua. EL PAÍS VíDEO / edu bayer

EL PAÍS nació con la vocación de servir a la democracia en España y en el mundo, y esa vocación es especialmente decidida en su relación con Iberoamérica, donde el diario mantiene ediciones y redacciones que en algunos casos ya ocupan lugares de liderazgo en distintos países. La intención es seguir aumentando ese interés, que cuenta con una acogida importante tanto en medios profesionales como políticos y culturales.

Ante un nutrido grupo de jóvenes periodistas, sobre todo, el presidente del periódico, su primer director, Juan Luis Cebrián, y el actual director, Antonio Caño, reafirmaron esa voluntad de servicio periodístico en América Latina, durante un encuentro que mantuvieron en el stand de EL PAÍS en el Congreso de la Lengua que se celebra en Puerto Rico.

Los periodistas que conversaron con Cebrián y Caño son, sobre todo, alumnos de los talleres de periodismo que celebra estos días la Fundación de Periodismo Iberoamericano, que creó Gabriel García Márquez en Cartagena de Indias. A los jóvenes estudiantes, la mayor parte de los cuales ejercen ya el oficio en distintos países y medios iberoamericanos, les interesaba saber cómo había variado el periódico en estos 40 años que ahora celebra. A Cebrián le parece que el periódico de hoy mantiene las posiciones para las que fue creado, desde que se empezó a publicar el 4 de mayo de 1976. Ese objetivo fundamental fue el de apoyar la democracia en España, entonces naciente, y ejercer la crítica al poder, cualquier que fuera este.

EL PAÍS ha querido siempre marcar de cerca al poder de los partidos políticos, "caiga quien caiga", y así sigue. Caño corroboró esa actitud, que él aprendió cuando, a los 19 años, tuvo en las manos el primer ejemplar del diario que ahora dirige. "Es un diario en el que se pueden mantener todas las posiciones, siempre que se expliquen con respeto a las personas y a las opiniones contrarias". ¿Y no ha variado la línea, no es ahora un periódico más conservador? Cebrián lo negó. "El periódico defiende presupuestos éticos y políticos que ya eran su norma en 1976". A ello añadió Caño: "Lo que ocurre es que hay una tentación evidente de señalar a EL PAÍS como un periódico que cambia de rumbo por parte de quienes estiman que es preferible apoyar solo un rumbo en la opinión o en la información política".

El porvenir del periodismo es digital, y el periódico ya ha anunciado su propósito de ir caminando hacia ese soporte, aunque mantiene (en España y en América) todo su apoyo empresarial y editorial a las ediciones en soporte tradicional. Con respecto al futuro de las nuevas tecnologías, Cebrián explicó que ahora mismo nadie, "y nadie es nadie, nadie", es capaz de adivinar qué pasará con Internet e incluso con las, hasta ahora, tan pujantes redes sociales. ¿Cómo ha de ser el perfil del nuevo periodista? Caño respondió: "El nuevo periodista debe tener el perfil de siempre: conocer al lector en sus preferencias, saber para quién escribe y saber utilizar, ahora, la tecnología a su favor... No se puede trabajar en un periódico dándole la espalda a los lectores".

Latinoamérica fue un punto esencial de la conversación. Cebrián señaló: "No escribimos sobre América Latina porque a los españoles les interese América Latina. Escribimos de América Latina para los latinoamericanos, nosotros nos sentimos un grupo y un periódico latinoamericano", una ambición que subrayó el director.

Hubo otras preguntas. ¿Cómo juzgan las alusiones del Rey y de otras autoridades académicas a la pertenencia de Puerto Rico a Estados Unidos?, asunto especialmente polémico aquí. A los dos les pareció que esas alusiones pudieron haber sido descartadas. Antes les preguntaron también qué querrían hacer hoy como periodistas. Cebrián querría saber qué pasa en el Vaticano. Y a Caño, que fue corresponsal en Washington, le gustaría ir en el Air Force One con Obama a Cuba. Por último, fueron interrogados por la famosa foto que publicó EL PAÍS con un falso Hugo Chávez agonizante. "Fue un error por el que pedimos disculpas, y no cesaremos de pedirlas", subrayó Caño.