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Las costuras de una ópera hecha a medida

Los integrantes de la Mahler Chamber Orchestra llegan a Barcelona y Madrid con ‘Written on skin’, dirigida por su compositor, George Benjamin

El Gran Teatro del Liceu y el Teatro Real de Madrid vivirán, por una noche, la tormenta perfecta. Una ópera hecha como un traje de alta costura a medida, compuesta para que la tocara la Mahler Chamber Orchestra dirigida desde el podio por su propio compositor. George Benjamin presenta por primera vez en España Written on skin, una creación completa a la imagen y semejanza de cómo vive en su mente privilegiada. Las grandes noches fueron ayer en el Liceu y hoy en el Real.

Desde que la fundara Claudio Abbado en 1997, la Mahler Chamber es una formación especial sobre todo por los ideales que Abbado insufló entre los atriles: democracia en las decisiones, control de su destino, equilibrio entre la gestión económica y la excelencia musical, convivencia integradora de todas las nacionalidades posibles en el conjunto. “Somos una orquesta que se entrega por completo, al 110%. Esa conexión nos hace especiales, con un sonido muy preciso en la cuerda, una madera que suena de una forma brillante y unos metales que cuidan cada nota como si fuera la última”, cuenta el trombonista Mark Hampson. Los músicos ya están en España arropados por su compositor que hoy lleva la batuta, aunque ya vivieron la experiencia de este combo perfecto en 2012, cuando se estrenó en el Festival de Aix-en-Provence. Esta será la primera vez que pueda verse en nuestro país.

Benjamin es un hombre que por su trayectoria, en la que bebió en sus inicios del talento y la imaginación desbordante de Olivier Messiaen, tiene ya su espacio en los libros de Historia de la Música. A pesar de poder parecer distante, los músicos de la Mahler dicen que dirigiendo es alguien muy distinto. Coinciden en que es un hombre agradable y positivo, que incluso salió a cenar con los metales tras una noche de ensayos en Dortmund hace unos años. Eso no quita que no sea exigente, más si cabe cuando dirige su propia obra. “Él siempre lo ha tenido todo clarísimo desde el primer momento con esta ópera. Alguien me dijo en un ensayo que había escuchado al maestro decir que la obra sonaba mejor de lo que él mismo se había imaginado. Tiene claras sus ideas, nos las cuenta y sabemos que eso es lo que hay que conseguir”, explica Júlia Gállego, flautista de la orquesta.

Lo relevante de que la orquesta que llegue a España para este estreno sea aquella para la que fue ideada hace que el sonido sea exactamente el que el compositor quiere. “Se nota que Benjamin nos conoce y que nos ha dirigido anteriormente, porque saca a la luz nuestras fortalezas y exprime todo nuestro potencial”, cuenta el trombonista. En los ensayos, Benjamin se muestra atento hasta la última nota que no cree que suene como él había imaginado y dice el trombonista que “no para hasta que consigue lo que quiere, pero siempre con mucha educación y algunos toques de humor”.

Respecto a la ópera, cómo suena desde sus entrañas, Hampson lo explica: “Es una obra con un lenguaje nuevo que no es del todo tonal, pero creo que la gente se va a sorprender de lo romántica y melódica que es. Como es muy emocional y su historia muy humana, es muy fácil que la gente la haga suya”. Según el músico, aquí no hay que temer a la ópera contemporánea porque “Benjamin tiene una creatividad y una imaginación desbordantes”. “Esta ópera inglesa ha sobrepasado ya a la de Britten, esto es un evento. Él escribe el sonido que quiere porque es un genio, y su música es diferente precisamente porque es él quien la escribe. Trabajar con él es un absoluto privilegio”, concluye la flautista.