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Congreso de la lengua con fe de errores

Los discursos de la inauguración encienden el debate identitario el Puerto Rico

Rótulo con una falta de ortografía en el Congreso Internacional de la Lengua. En lugar de "magestad" debería poner Majestad

Las palabras sirven para entenderse y para crear malentendidos. Así, la segunda jornada del Congreso de la Lengua Española, que el martes arrancó en Puerto Rico, ha estado marcada por lo que se dijo en la primera. A la anécdota de que los rótulos de la retransmisión televisiva se refiriesen momentáneamente al rey de España como su “magestad” se sumó el hecho de que Luis Rafael Sánchez reivindicara la inclusión de la palabra puertorriqueñidad en el Diccionario de la Real Academia sin reparar en que ya está incluida.

Por el lado diplomático, también el arranque del congreso de San Juan ha tenido su pequeño incendio. Este miércoles, antes de leer su ponencia, el escritor puertorriqueño Eduardo Lalo -citado elogiosamente en su discurso por el Gobernador de Puerto Rico- criticó las alusiones a su país en las intervenciones de Felipe VI y Víctor García de la Concha. “La Reina y yo sentimos una gran alegría por viajar nuevamente a los EEUU de América y por hacerlo poco después de haber visitado La Florida”, dijo el Rey en la primera línea de su alocución. Esa asimilación del país anfitrión al Estado con el que mantiene desde 1952 una relación de libre asociación la que llevó a Lalo a hablar de “acto de violencia gratuito e inmerecido”.

El escritor, premio Rómulo Gallegos, también criticó la afirmación de García de la Concha, director del Instituto Cervantes, de que este séptimo congreso es el primero que se celebra fuera del ámbito iberoamericano de naciones. “Solo cuando el Cervantes deje de comportarse como un apéndice del Ministerio de Exteriores de España nuestra lengua podrá ser común”, afirmó. Bastaron dos frases -una incluyendo Puerto Rico en Estados Unidos y otra matizando su pertenencia a Latinoamérica- para abrir dos de las más sensibles heridas de un país que, como recordó Luis Rafael Sánchez, tiene su identidad (y la defensa del español) entre sus temas favoritos de debate.

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