Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

Las universidades pagarán tres millones de euros anuales por derechos de autor

Los rectores y CEDRO acuerdan, tras años de pleitos, cómo abonar los contenidos con copyright que distribuyen las universidades

Un aula de la Universidad Carlos III

Los contenidos con copyright que se distribuyan en las universidades españolas ya tienen precio tasado: tres millones de euros al año. Es lo que ha acordado la conferencia de rectores, la CRUE, con el Centro Español de Derechos Reprográficos (CEDRO) y con Visual Entidad de Gestión de Artistas Plásticos (VEGAP) para que 76 campus paguen por los extractos de libros, revistas y periódicos que suban a sus campus virtuales (la red informática interna que comparten docentes y alumnos). El acuerdo ha sido ratificado este miércoles en la asamblea general de la CRUE, con 66 votos a favor, uno en contra y cero abstenciones.

En noviembre de 2015 entró en vigor uno de los apartados de la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual que reconoce a los autores el derecho a percibir de las universidades “una remuneración equitativa” por el uso de sus obras. Antes del cambio de normativa, CEDRO llevó a distintos campus a los tribunales por piratería. Por ejemplo, la Autónoma de Barcelona fue condenada en 2014 a pagar tres millones de euros, aunque después las dos instituciones llegaron a un acuerdo. También fueron multadas la Universidad de Barcelona 

La previsión de CEDRO era cobrar cinco euros por alumno a los campus, lo que sumaba entre 7,5 y 8 millones de euros anuales. El acuerdo rebaja esta estimación al considerar solo a los alumnos de grados [carreras] y másteres universitarios “a tiempo completo” (60 créditos matriculados). Esto reduce la estimación de 1,5 a 1,2 millones de personas. Además, por cada uno de ellos se pagarán menos de tres euros, según explican desde la CRUE.

Convenio transitorio

El acuerdo contempla pagos anuales en 2016 y 2017 y un último reembolso de 3,2 millones revisable para 2018. “Se trata de un convenio transitorio”, explica Antoni Gonzàlez Senmartí, miembro del grupo de propiedad intelectual de la CRUE. “La ley establece que se debe pagar por el uso intensivo que se haga de un documento pero ninguna de las entidades que firmamos tenemos en este momento una herramienta capaz de medir eso, así que lo revisaremos en dos años por si entonces sí podemos hacerlo”, añade Gonzàlez.

"La solución debería haber venido por otras vías. Yo soy defensor del derecho a la propiedad intelectual, no defiendo la piratería, pero hay usos que deberían estar garantizados y ser gratuitos. Vamos a pagar por usar un máximo del 10% de una obra, un porcentaje que en otros países, como Alemania, está exento para las universidades", añade el representante de la CRUE, que considera que la legislación española "podría haber interpretado de otra forma" la directiva europea de la que derivan los cambios en la Ley de Propiedad Intelectual.

Si los campus refrendan el convenio este miércoles, cada universidad tendrá que firmar un contrato individual. La CRUE se compromete a que lo hagan antes del 31 de marzo y a que paguen la cuota en el primer semestre del año.