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Diez años de Art Dubai

La feria de arte contemporáneo de Dubái se consolida como líder de Oriente Próximo

'Blossoming 26', obra del artista australiano Imants Tillers expuesta en la feria Art Dubai.

Art Dubai ha situado a Dubái en el mapa artístico”, ha resumido Saeed Mohamed al Nabouda, el director general del Departamento de Artes y Cultura del emirato, al presentar este martes la décima edición de la feria, que estará abierta hasta el próximo sábado. En estos 10 años, la cita ha ampliado su alcance para incluir becas a artistas, programas educativos e incluso proyectos como Marker, que busca expandir el ámbito geográfico de los participantes, o el Global Art Forum, donde se debate sobre el contexto creativo.

En total, 94 galerías de 40 países y medio millar de artistas de 70 nacionalidades distintas están presentes en la feria que Al Nabuda ha calificado como "una de las más globales" por su diversidad. Sin duda, ha supuesto una gran expansión desde sus orígenes, cuando la convocatoria del primer Art Dubai levantó más de una ceja entre los escépticos, que dudaban de que fuera a tener éxito. Hoy, no solo sigue en pie, sino que le han salido seguidores en otras ciudades de la región, como Abu Dhabi o Doha.

“Ha convertido Dubái en un nodo creativo”, ha declarado Antonia Carver, la directora de Art Dubai. Carver también ha destacado el dato de que un 45% de los artistas participantes en esta convocatoria son mujeres, “un porcentaje mayor que en la mayoría de las ferias internacionales”.

Por primera vez están representados Georgia, Ghana, Lituania, Omán, Palestina, Sri Lanka y Filipinas, el país estrella de Marker (que el año pasado estuvo dedicado a América Latina). Pero es sobre todo la región comprendida entre el norte de África, Oriente Próximo y el sur de Asia la que está más ampliamente representada.

'Mughal Lady' (1950), de Abdur Rahman Chughtai.

“Es una feria pequeña; en Arco había 213 galerías. Aun así resulta interesante estar aquí para dar a conocer a nuestros artistas y tantear el mercado”, señala un galerista europeo que reconoce elegir las obras que trae de acuerdo con el gusto local.

A pocos metros de su stand, una litografía de Miró, Le poète assassiné, ejemplifica la aspiración global de la feria. La mayoría de las obras, sin embargo, tienen referencias mucho más cercanas: caligrafía árabe, elementos arquitectónicos persas o temas políticos relacionados con la ocupación de Palestina y la guerra de Siria.

“Art Dubai ha contribuido a crear una infraestructura cultural”, ha señalado por su parte Fred Sicre, director ejecutivo del grupo Abraaj, uno de los patrocinadores del evento, que además otorga anualmente un premio de 100.000 dólares (unos 90.000 euros) en el marco de la feria. En opinión de Sicre, esa base es fundamental para “promover la tolerancia, el entendimiento y el diálogo”.

Como haciéndose eco de esa necesidad en el mundo actual, la Ayyam Gallery, uno de los espacios más establecidos de la región, presenta la instalación Grito y Silencio del libanés Nadim Karim. “Todo el mundo habla y nadie escucha”, explica su directora, Jouhayna Samawi.

Entre las galerías españolas que acuden por primera vez destaca la madrileña Espacio Valverde, que ha apostado por los dibujos de Elena Alonso. Repite Sabrina Amrani, que ha traído varias obras del artista malgache Joël Andrianomearisoa, ganador del IV Premio Audemars Piguet en el último Arco.

Los responsables de Art Dubai han insistido en el impacto económico de la feria sobre la ciudad. Según un estudio encargado a la consultora Repucom, el año pasado, la cita y la paralela Design Days dejaron 35 millones de dólares en la economía local, como resultado del gasto de sus 25.000 visitantes, la mitad de ellos de fuera del emirato, y en un 46% de los casos venidos para la feria.