Granada y la música rinden tributo a Carlos Cano

Un concierto marca el inicio de un año de actividades dedicado a la memoria del cantautor, fallecido en 2000

El músico Carlos Cano, en una imagen de 2000.

El músico de Granada Carlos Cano solía criticar cómo habitualmente conmemoramos los aniversarios de la muerte en vez de los de la vida de las personas, su nacimiento. Buenos conocedores de su forma de pensar, su familia y amigos han querido recordarlo de la manera viva y alegre que corresponde a una persona vitalista como él, con una gran fiesta de cumpleaños llena de música y amigos: el concierto homenaje Carlos Cano cumple 70, que se celebra el sábado 12 de marzo (Palacio de Deportes de Granada, 21.00) para el que hace semanas se agotaron las 5.000 localidades disponibles.

El cartel del concierto lo conforman Miguel Ríos, Estrella Morente, Kiko Veneno, Pasión Vega, Jota (de Los Planetas), Mísia, Raúl Alcover, Soleá Morente, Luis Pastor, Lourdes Guerra, Carmen París, Amparo Sánchez, Pedro Pastor, Alberto Alcalá y Marcela Ferrari, quien, además, presentará el espectáculo. Todos estos artistas interpretarán dos temas, uno de ellos de Cano, acompañados por una banda de siete músicos dirigida por Osvi Grecco, músico argentino bien acreditado en estas lides.

El artista granadino, que falleció prematuramente en diciembre de 2000, había nacido un 28 de enero y esa fecha, la de su cumpleaños, marcó el inicio de lo que pretende ser El año de Carlos, del que este concierto es "la punta del iceberg", en palabras de su viuda, Alicia Sánchez. "Queremos seguir trabajando para que su obra no se pierda. Es muy extensa y profunda como para dejarla en el olvido", dice. De esta forma, se está ya elaborando una fotobiografía y, dentro de este año, se proyecta también una gran exposición multimedia en La Alhambra. La plaza que lleva el nombre del artista, en el barrio del Realejo, donde nació, se quiere llenar de citas del autor para que "el paseo por ella sea entrañable y emotivo, lleno de la ternura y el cariño con que la gente lo recuerda", añade Sánchez.

Confiesa la viuda que ella y sus hijas, Amaranta y Paloma, se han visto desbordadas por la generosidad y la ola de cariño con que ha sido recibida la iniciativa del concierto. "No existen palabras para agradecer. La gente de la música y la que nos aborda por la calle nos han hecho darnos cuenta de la necesidad que había de Carlos". Entiende Sánchez que están recogiendo lo que él sembró, su humanidad, a la vez que reivindica el carácter vital y social del cantautor: "Él era un vitalista y un defensor de los seres humanos. Un cantante social, estudioso de una música popular de la que se sentía orgulloso".

Su paisano y compañero Miguel Ríos, que encabeza el cartel, se muestra de acuerdo con ese carácter del granadino: "Como buen andaluz, Carlos defendió todo lo defendible. En su carrera —apunta— tuvo muchas facetas, pero siempre evolucionó hacia terrenos populares. Incluso con la copla, a la que reivindicó como algo moderno y andaluz, que enarboló frente a la invasión anglosajona". Ello no le impidió un cierto cosmopolitismo musical en sus composiciones. Ríos apunta como ejemplo a La reina del blues, la canción que ha elegido para el concierto. Interpretarla es para él un reto, porque de Carlos destaca "como vocalista, su pasión por la ignición de la emoción y por la carga emocional que lleva la palabra".

Carlos Cano dejó una veintena larga de grabaciones en una carrera que arranca con el final del franquismo para poner voz y esperanza a las viejas reivindicaciones y banda sonora a un renacido nacionalismo andaluz. Compositor versátil, viajó desde el trovo popular a una cultura musical muy abierta al Atlántico. Desde Cádiz, con sus Habaneras, a Buenos Aires, con el Tango de las Madres Locas; el bolero, el fado y el pasodoble fueron algunos de los vehículos de una expresión tan comprometida como cargada de sentimentalidad. La Unesco lo nombró Artista por la Paz en 1998, y la Junta de Andalucía, Hijo Predilecto a título póstumo en 2001.