Antonio Banderas: “Los populismos me dan miedo”

El actor recibe un reconocimiento del Festival Internacional de cine de Guadalajara

Ofelia Medina y Antonio Banderas, durante la charla. Ulises Ruiz Basurto (EFE) / Vídeo: EL PAÍS VÍDEO

El Festival Internacional de cine de Guadalajara desenrolló la alfombra roja para recibir a Antonio Banderas y otorgarle el mayahuel de plata, un premio por su trayectoria. Lo primero que hizo el actor al entrar al paraninfo de la Universidad de Guadalajara fue mirar a la gran cúpula del salón, decorada con los frescos de José Clemente Orozco, uno de los grandes muralistas mexicanos. A sus espaldas quedó la obra que domina el espacio, compuesta por varios hombres desnudos y en los huesos que se rebelan contra una minoría que los observa aterrados. El mural se llama El pueblo y sus falsos líderes. Después de dar una charla sobre su carrera, el malagueño respondió una pregunta sobre la situación política en España y si votaría a Podemos en unas nuevas elecciones. “Los populismos me dan miedo porque no son otra cosa más que decir lo que la gente quiere escuchar”, respondió.

Banderas dijo que no respaldará públicamente a ningún partido político, como no lo ha hecho desde 1996. En Guadalajara, la capital de Jalisco (occidente de México), defendió el bipartidismo y criticó el populismo que ha aflorado en España y en otras partes del mundo. “Muchas veces, en la desesperación por alcanzar algo, determinados personajes hacen muchos malabares y trucos para que nos creamos que la vida nos la van a arreglar ellos…Creo en la individualidad y también en la gente que no está pendiente del paternalismo”.

Para hablar de política, el actor de 55 años que recogió el Goya de Honor el año pasado llevó el tema al teatro. “Yo puedo tener Hamlet en mis manos. Todos coincidimos en que es una gran obra, pero si la hacen unos malos actores no hay quien la aguante. La Constitución española para mí es eso. Si lo que fallan son los actores no debemos de cambiar completamente el guion”. En noviembre pasado, Banderas dijo en Barcelona que le gustaría que el proceso independentista se resolviera “desde el querer ser y no del querer no ser”.

El paraninfo de la Universidad de Guadalajara con murales de Orozco. EFE

Banderas recordó en un diálogo que terminó en guasa, con la actriz mexicana Ofelia Medina regalándole mazorcas de maíz y nombrándolo mexicano adoptivo, su niñez en Andalucía. Su madre, maestra, y su padre, policía, lo llevaban al teatro a ver obras de Jardiel Poncela. “Ese niño comenzó a sentirse muy incómodo en los asientos de los espectadores, tuve la necesidad de saltar al otro lado del espejo para ser yo quien contara la historia”, contó al auditorio repleto de autoridades universitarias e invitados.

Banderas recordó los difíciles meses que vivió tras su llegada a Madrid, el 3 de agosto de 1980. En ese entonces, el hambre nublaba su ambición por convertirse en un actor teatral. “Iba por las calles de Madrid mirando siempre entre los coches y la acera por si alguien se le habían caído dos duros”, confesó.

Estuvo casi seis meses así. Calcula que vivió en once pensiones a las que nunca pagó. Por las noches, merodeaba por un café cercano al Centro Dramático Nacional, donde un camarero amigo le regalaba un bocadillo y una cerveza. En febrero de 1981 consiguió una audición para leer un papel de La hija del aire, de Calderón de la Barca. Cuando estaba por iniciar la prueba, el director lo interrumpió. “Hay un golpe de Estado, tenemos que parar esto”. Era el 23 de febrero. Dos días más tarde lo volvieron a llamar y comenzaron los ensayos.

Después de una de esas funciones de teatro, se acercó un hombre que cargaba un maletín rojo y le dijo que su cara era “demasiado adorable”, por lo que debía hacer cine. Ese hombre era Pedro Almodóvar. Fue él quien lo colocó frente al lente en Laberinto de pasiones. “Sentí un miedo atroz tener la cámara enfrente porque mi pasión era el teatro”.

Todos conocen lo que vino después. El salto a América, la estrella latina, la esposa rubia, más de una veintena de películas en Hollywood, el divorcio… A lo largo de este viaje, Banderas tuvo la inquietud de darle más espacio a su voz. “Quiero convertir mi profesión en lo que era al principio, un hobby. Quiero decir las cosas que quiero decir, y eso lo voy a lograr en mi faceta como director”. Además de dirigir dos largometrajes, en estos años escribió poesía e incursionó en el mundo de la moda diseñando prendas para Selected Home.

Financiamiento mexicano

México no es ningún desconocido para el malagueño, que ha pasado, según sus cuentas, tres años rodando siete películas en varias ciudades del país. “Aquí me he encontrado siempre en casa”. Banderas aprovechó su visita a Jalisco para comer con Diego Luna y una serie de empresarios. Por la tarde, anunció a la prensa del auditorio que había logrado cerrar un “preacuerdo” para conseguir el financiamiento para 33 días, una película de Carlos Saura con guion de Elías Querejeta sobre el tiempo que tomó a Pablo Picasso pintar el Guernica.

Banderas, que caracterizará al pintor, no quiso revelar el nombre de quien ha respaldado el proyecto, pero dijo que es un empresario local “muy importante” que ya ha tenido experiencia financiando cine nacional e internacional. En la primera fila de la audiencia lo observaba Jorge Vergara, el polémico empresario dueño de Omnilife y Chivas, uno de los equipos de fútbol más famosos del país. Vergara ha incursionado en el cine, donde ha producido cuatro películas, entre ellas la exitosa Y tu mamá también, dirigida por Alfonso Cuarón y protagonizada por Luna, Maribel Verdú y Gael García.