Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
LAS COLECCIONES DE EL PAÍS

Pequeños héroes de los libros

De Kenia a India, de Argentina a Marruecos. ‘Camino a la escuela’ refleja cuatro historias de superación para llegar al colegio. Este domingo, con EL PAÍS

Una imagen de la película, en la que aparecen Jackson y su hermana.

Ir a la escuela y formarse es un privilegio. El documental Camino a la escuela, dirigido por el francés Pascal Plisson, es un recordatorio de esta gran verdad. La película acompaña en su camino para llegar al colegio a Jackson, de Kenia, Zahira, de Marruecos, Carlitos, de Argentina y Samuel, de India. Todos ellos se convierten cada día en unos pequeño héroes que superan todas las dificultades para llegar puntuales y poder estudiar. Y así , algún día, llegar a ser pilotos o médicos, como cualquier otro niño. La cinta estuvo nominada a Mejor Película Europea en la última edición de los premios Goya. El DVD este domingo con EL PAÍS, por 9,95 euros.

“Estudia para que no te conviertas en nosotras, sé inteligente para que todo te salga bien”. El consejo es el de la abuela de Zahira, que cada semana recorre junto a sus amigas los 22 kilómetros que le separan de su colegio para lo que tiene que atravesar el Atlas marroquí. Jackson y su hermana deben estar atentos de los animales salvajes que se encuentran en el camino. Allí lo peligroso no son los coches, sino los leones. Carlitos y su hermana cabalgan cada día más de una hora a través de la Patagonia argentina. Samuel sufre una discapacidad y se mueve gracias a una silla de ruedas un tanto precaria. Pero ni los ríos, ni los baches, ni los pinchazos les impiden a sus hermanos pequeños que Samuel llegue a tiempo a la lección. Él aspira a convertirse en un doctor para poder curar a niños en su situación.

El director trabajó durante más de dos años para sacar adelante este proyecto, que ha realizado en colaboración con la Unesco. Plisson decidió contar estas historias al encontrarse a un grupo de chavales en Kenia con una pizarra, una pluma y una tiza. Ellos le contaron orgullosos que estaban en pleno trayecto al colegio. “Hacía dos horas que había dejado el pueblo y corría hacia la escuela bajo el sofocante calor”, explica el cineasta.

El acceso a la educación en Francia es fácil, es un tema que ya ni se plantea; así que tuvimos que buscar países donde este problema continuara existiendo, niños para los que el hecho de ir a la escuela, siguiera siendo una lucha real”, detalla. Recopilaron alrededor de 60 historias en todo el mundo, y al final seleccionaron estas cuatro porque todas entrañaban un componente especial. El realizador contó con la complicidad de las familias. Unas familias que han decidido que sus hijos deben recibir una educación, y ellos les corresponden luchando cada día por recibirla.