El amanecer cultural de Bogotá

La capital colombiana acoge el festival de teatro más grande de América Latina y se prepara para la primera visita de The Rolling Stones, entre otras actividades culturales

Un ensayo de la compañía de teatro La Fura dels Baus que abre el Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá con 'Afrodita y el juicio de Paris'. EFE

En el Putumayo colombiano, cerca de la frontera con Ecuador, los jóvenes tenían tres opciones: consumir y vender drogas, ser reclutados a la fuerza por la guerrilla o los paramilitares y la prostitución. Desde hace seis años, disponen de una nueva: las artes escénicas. En El Tigre, Luis Antonio Santacruz, un maestro a quien todos sus convecinos llaman Toño, propuso a sus alumnos que, en vez de bajar al río a fumar marihuana, se quedaran después de clase a aprender teatro. Quienes confiaron y creyeron que había otra opción a las distintas versiones de una guerra que dura más de 50 años lograron ayer una recompensa, otra más: inaugurar el Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá con Afrodita y el juicio de Paris,bajo la dirección de La Fura dels Baus.

Es la primera vez que la compañía catalana pisa Colombia y aunque está acostumbrada a compartir sus espectáculos con otras formaciones, cuando sus integrantes se pusieron delante de 70 víctimas y escucharon sus historias de dolor, comprendieron que no solo llegaban a Bogotá a hacer teatro. “Esta no es una situación normal”, dijo el director del espectáculo, Pere Tantinyà, antes de la actuación sin poder contener las lágrimas. “Lo que más nos importa es lo que le sucede a los participantes. Cuando termine la obra, bajaremos, nos abrazaremos y de alguna manera lo recordaremos para toda la vida”, añadió.

Afrodita y el juicio de Paris inauguró la cita escénica más importante de América Latina, que se celebra en la capital colombiana entre el próximo viernes y el día 27. “Otras grandes ciudades tienen el carnaval; en Bogotá tenemos el festival de teatro, que literalmente toma las calles y los espacios públicos más de dos semanas”, afirma Anamarta de Pizarro, responsable de la cita.

Para esta decimoquinta edición se han programado 164 obras llegadas de 32 países en 40 salas y se esperan más dos millones de asistentes. Pese a las malas perspectivas económicas que planean sobre Colombia, la cita cuenta con un presupuesto de 31.000 millones de pesos (unos nueve millones de euros). “Tenemos una independencia económica que nos permite traer a las mejores compañías del mundo; al menos el 50% del gasto lo cubrimos con la taquilla”, añade De Pizarro.

Hasta los Oscar

Esas cifras convierten al festival en el mayor evento cultural de Colombia. Aun así, tendrá que competir este mes con otras propuestas igual de atractivas. El mes ha comenzado con la exposición Atopía de la Fundación Thyssen-Bornemisza Art Contemporary en el Museo de Arte Contemporáneo de Bogotá. La actriz Susan Sarandon y el cineasta filipino Brillante Mendoza aterrizan estos días en Cartagena para participar en el Festival Internacional de Cine de la ciudad caribeña.

El jueves, los Rolling Stones tocarán por vez primera en Colombia dentro de su gira América Latina Olé. “Hace un tiempo, hubiese sido inimaginable; ningún promotor se hubiera atrevido a traerlos por los problemas burocráticos y la incapacidad técnica para acoger un espectáculo así”, asume Felipe Hoyos, del Ministerio de Cultura.

El país empieza a saldar su deuda musical con el público. Tras más de cinco décadas de violencia, la proximidad de la firma de la paz con las FARC ha permitido que Bogotá se sitúe como una ciudad clave para albergar grandes citas musicales. El miedo ya no supone una excusa. Con la violencia en retirada, una batería de leyes promueven desde inicios de siglo la actividad cultural en sus múltiples manifestaciones. La ley de cine de 2003 ha conseguido que filmes como El abrazo de la serpiente, una historia en blanco y negro sobre el Amazonas, lleguen a los Oscar. La normativa sobre artes escénicas ha desenredado la maraña burocrática, acabado con la picaresca de unos cuantos promotores para evadir impuestos y permitido una paulatina mejora de las infraestructuras y de la calidad de los espectáculos.

Los Stones recibirán el guante de las estrellas del pop Maroon 5 y de la Orquesta Filarmónica de Berlín. La banda de Mick Jagger dará la vez al Estéreo Picnic, cuyo cartel incluye a Albert Hammond Junior, Snoop Dogg, Tame Impala y Bad Religion. A final de año, otro gran festival, el estaodunidense Lollapalooza, se estrenará en Bogotá, después de que el Sónar lo hiciera el pasado diciembre. Medio siglo después, el arte silencia a las balas en Colombia.

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