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París celebra los 75 años del ‘Concierto de Aranjuez’

La capital francesa se rinde con varios actos a Joaquín Rodrigo y su célebre pieza

 ULY MARTÍN / EL PAÍS VÍDEO

La historia del Concierto de Aranjuez es la de un sueño de exilio. La obra, compuesta en un apartamento del Barrio Latino de París, cumplió a finales de 2015 tres cuartos de siglo de su estreno mundial en el Palau de la Música Catalana de Barcelona. En 2005 se situó como la más escuchada por los japoneses de entre todas las gestionadas por la SGAE, y es desde hace años la que más audiencia ha recibido de las que acoge la institución. La capital francesa celebra este mes actos conmemorativos.

El Concierto de Aranjuez supone un punto de inflexión en la historia de la música, es el primer concierto para guitarra española y orquesta, la dignificación y elevación a los altares de la clásica de un instrumento considerado popular. Fue levantado como un monumento lejos de España, en un París que, curiosamente, recordó a Joaquín Rodrigo su país. Cuentan que iba paseando por los Jardines de Luxemburgo de la capital francesa cuando al compositor ciego le vinieron a la cabeza las sensaciones de los jardines del Palacio Real de Aranjuez. En ese París es donde el 15 de marzo se le rendirá homenaje. Por un lado, un concierto tributo de Cañizares y Carlos Núñez; una placa del ayuntamiento parisiense en la casa donde vivió en la Rue Saint-Jacques y la creación de una ruta cervantina por los lugares que frecuentaba el compositor en la capital francesa. Estas tres iniciativas han sido impulsadas por la Fundación SGAE.

Rodrigo, estudiando en París con Paul Dukas desde 1927, hizo un viaje exprés en plena Guerra Civil a España pasando por San Sebastián. Allí, el guitarrista Regino Sáinz de la Maza, le pidió que cuando volviera a España, lo hiciera con un concierto para guitarra bajo el brazo. Al término de la Guerra Civil y dos días después de haber comenzado la mundial, Rodrigo y su esposa cruzaban los Pirineos de vuelta a España con el manuscrito del Concierto de Aranjuez en braille guardado en un baúl. Sería el propio Sáinz de la Maza el encargado de estrenarlo en Barcelona en 1940.

El Concierto de Aranjuez —que es una muestra sensorial de los jardines del palacio y toda la naturaleza que encierran desde los perfumes al canto de los pájaros— comenzó así su despegue hasta colocarse durante años en la obra registrada en la SGAE que a más personas llegaba cada año. Aquello impulsó a Rodrigo a seguir apostando por la guitarra, instrumento que convirtió en su baluarte y a la que dedicó Fantasía para un gentilhombre, Concierto andaluz para cuatro guitarras y orquesta, el Concierto madrigal para dos guitarras y orquesta y el Concierto para una fiesta.

A lo largo de la historia, muchos han sido los que han tomado el Concierto de Aranjuez, sobre todo su Adagio, como una referencia de sus composiciones. Los tributos a la pieza de Rodrigo van desde la célebre versión de Paco de Lucía a la de Miles Davis. Cuando escuchó la del guitarrista flamenco, Rodrigo comentó: “Estoy realmente encantado de que mi concierto se interprete el mayor número de veces posible, y me parece muy bien que se aborde en esta ocasión con un tratamiento tan distinto del clásico como es el del flamenco". También abordaron su segundo movimiento Carlos Santana, Richard Anthony o incluso cantores judíos han adoptado sus melodías para la liturgia.

La imagen de Rodrigo está tan ligada al Concierto de Aranjuez que el anterior rey de España, don Juan Carlos, le concedió en 1991 el Marquesado de los Jardines de Aranjuez, localidad en la que descansan sus restos 97 años después de haber llegado al mundo el 22 de noviembre de 1901. Curiosamente el Día de Santa Cecilia, patrona de los músicos, que da también nombre a la única hija del compositor, que hoy está a los mandos de su fundación para preservar y mimar la memoria del hombre que elevó la guitarra a los escenarios de los auditorios de todo el mundo.