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‘Anna’, el amor imperfecto de una madre

Juana Acosta protagoniza la ópera prima de Jacques Toulemonde, guionista de 'El abrazo de la serpiente'

Una de las escenas de ANNA.

Cuando apenas era un guion que buscaba recursos para hacerse película los franceses veían la historia muy colombiana y los colombianos decían que era totalmente francesa. Al final y después de diez años de haber sido escrito el primer borrador, ANNA, la ópera prima del director de cine Jacques Toulemonde (Bogotá, 1983) tiene tanto de Francia como de Colombia. París y las carreteras de la costa colombiana son el fondo de la historia de Anna, una mujer interpretada por Juana Acosta que explora desde diferentes sentimientos la maternidad. De la mano del pequeño francés Kolia Abiteboul Dossetto, que hace el papel de Nathan, su hijo de ocho años, Anna sacude al espectador.

De principio a fin, la apuesta de Toulemonde de entrar en el ámbito del drama psicológico de una mujer con trastorno bipolar que intenta, a la fuerza, estar cerca de su hijo, logra que el público viaje entre el miedo, la risa, la angustia, el dolor, pero sobre todo el amor. Un amor imperfecto que se mueve entre dos idiomas y dos culturas.

Los dos países sirven de metáfora para definir a Anna. “Francia es un país maravilloso con garantías sociales, con una vida cultural impresionante, con ventajas inmensas, pero es un país que está en depresión, como si la gente ya no pudiera ver lo bueno que es. Por otra parte, Colombia tiene problemas inmensos, pero está llena de vida, de historias, de emociones. Todo está ocurriendo en todas partes y al mismo tiempo. El personaje de Anna condensa esos dos estados”, explica el director, que no quiso hacer una ficha clínica de una enfermedad mental, pero que logró mostrar lo mágico y doloroso de quienes viven una. “Intenté retratar a Anna desde su punto de vista, sin tratarla como a una enferma. Ella solo tiene un rango emocional mucho más grande que el resto de personajes. Eso no es forzosamente algo malo”, cuenta.

Toulemonde, que escribió con Ciro Guerra El abrazo de la serpiente, se refiere a una nueva etapa del cine colombiano al explicar por qué decidió narrar sobre la maternidad, un argumento poco explorado en la cinematografía nacional. “Ya podemos hablar también de temas más universales que no nos afecten solo a los colombianos, sino a cualquier persona, independientemente de su país de origen. Creo que nada en la vida es tan complejo o tan importante como el reto de la maternidad o de la paternidad. Uno siempre quiere ser el padre perfecto, pero nunca lo logra porque es imposible”. Anna lo intenta. Se escapa de París con su hijo y termina en la costa de Colombia buscando lo que ella cree que es mejor para él, en un camino marcado por el humor y por el amor de una madre que a veces pareciera que da más de lo que puede.

La película, que se estrenó esta semana en el Festival de Cine de Cartagena y estará a partir del próximo 31 de marzo en la cartelera del cine nacional, casi termina archivada por falta de dinero. Se salvó gracias a que su director resultó seleccionado para participar en émergence, un taller de cine francés, que gestionó apoyo para la película en el Centro nacional del cine y la imagen animada (CNC) de Francia y con esto se logró que, tras seis intentos fallidos, el Fondo para el Desarrollo Cinematográfico de Colombia les diera el sí. “La demora (para hacer la película) fue por tema de plata. Triste, ¿no?”, reflexiona el director. Pero el tiempo de espera sirvió para fortalecer el proyecto y encontrar a Anna.

“Yo necesitaba a una actriz colombiana que hablara perfectamente francés. Conocí a Juana en París e hicimos unos ensayos. Me pareció evidente que ella era Anna. Volvía el personaje más interesante. Hicimos juntos unas escenas y después ella se volvió parte esencial del proyecto”, cuenta Toulemonde, quien recalca que la película es un viaje emocional. De esos en los que no se termina con el mismo estado de ánimo con el que se empezó.