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Berlín se abre a los refugiados con una gala musical patrocinada por Merkel

El encuentro 'Bienvenidos a nuestra sociedad' reunió a 2.000 refugiados ante los que actuaron las tres orquestas berlinesas

Las tres orquestas más famosas de Berlín ofrecieron este martes una inédita gala musical, que fue patrocinada por la canciller Angela Merkel y que bajo el lema  Bienvenidos a nuestra sociedad tenía la meta de confrontar a unos 2.000 refugiados que han llegado a la ciudad en los últimos meses en busca de una vida mejor y exenta de peligros con la magia de la música clásica y ofrecerles una señal de solidaridad y amistad.

La fiesta musical reunió a tres directores de fama mundial: el argentino israelí, Daniel Barenboim de la Staatskapelle; Sir Simon Rattle de la Filarmónica, y el húngaro Ivan Fischer de la orquesta de la sala Konzerthaus, que interpretaron obras de Mozart, Prokofiev y Beethoven.

La gran gala musical tuvo lugar en la sede de la Filarmónica, quizás el templo más sagrado de la música clásica alemana, que se llenó con un público heterogéneo en su mayoría proveniente de Siria, Irak y Afganistán, que aún no domina el idioma alemán y que, posiblemente, escuchó por primera vez en su vida un concierto de música clásica.

Pero la música no conoce las barreras del idioma, una realidad que fue mencionada por el Intendente de la Filarmónica, Martin Hoffman, cuando dio la bienvenida a los invitados. Durante una breve intervención, en la cual utilizó algunas frases en árabe, Hoffman recibió de parte del público una breve ovación cuando dijo: "En nombre de la canciller, Angela Merkel, queremos darle la bienvenida a todos ustedes". "Todo el mundo entiende el lenguaje de la música", añadió al señalar que la Filarmónica de Berlin estaba feliz de contar con un público como el que llenaba la famosa sala de conciertos.

Un momento emocionante sucedió cuando Daniel Barenboim hizo su aparición en el estrado. El famoso dirigente y pianista fue recibido con una ovación y, algo raro en un músico famoso, cogió un micrófono y volvió a arrancar aplausos cuando pronunció varias frases en árabe que no fueron traducidas.

Polémica

La magia de la música arrebató al público cuando Barenboim, en su calidad de dirigente y solista, hizo sonar los primeros acordes del concierto para piano y orquesta en Re menor K 466 de Mozart. "La música es un idioma internacional que alcanza a toda la gente y la emociona. Nosotros como músicos nos sentimos bienvenidos en todo el mundo y, por eso, de poder demostrar a los refugiados una señal de bienvenida", había dicho Barenboim en una declaración conjunta, que también firmaron Rattle y Fischer.

La gala musical, que reunió por primera vez bajo un mismo techo a las tres orquestas más famosas de la ciudad, tuvo lugar en medio de una polémica que ha comenzado a polarizar a la nación. Un alto porcentaje de la población aún sigue apoyando la gesta de Merkel, que decidió en septiembre pasado abrir las fronteras de su país a los refugiados, una decisión que ha dividido a su partido y que ha generado también una ola de violencia generada por militantes de la ultraderecha y del partido Alternativa para Alemania, que piden que el gobierno cierre las fronteras y comience a expulsar a los refugiados que provienen de países seguros.

Esta atmósfera se podía respirar en la Filarmónica. Los grupos de jóvenes refugiados, que llegaron acompañados por cooperantes, habían recibido instrucciones para no revelar sus respectivos países de origen ni sus identidades. "Ellos aún tienen familias en sus países y tienen miedo de que sus fotos o sus nombres sean mencionados", dijo a EL PAÍS una portavoz de la Filarmónica.

Pero no todos evitaron hablar con los periodistas. Los hermanos Othman, por ejemplo, dos jóvenes sirios de 23 y 16 años, que llegaron a Berlín hace seis meses, contaron que era la primera vez que tenían la posibilidad de ver algo diferente en la ciudad. "Es un hermoso gesto, estamos agradecidos a la señora Merkel y también por esta invitación", dijeron los dos hermanos.

El concierto de gala finalizó con la séptima sinfonía de Beethoven, interpretada por la Filarmónica dirigida por Simon Rattle.

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