La música de los muertos vivientes

El debut de Rural Zombies, 'Bat', ha gustado tanto que su agenda de conciertos se ha llenado. Ellos solo quieren vivir de su pasión

A ver como se las apañan estos zombis para organizarse este verano... Uno es profesor, otro trabaja en un taller, otro gestiona páginas web, un cuarto es técnico de sonido y ella es estudiante de diseño. El caso es que a Rural Zombies este verano les ha salido un buen puñado de conciertos por toda la geografía española, uno de ellos en un tal BBK Live (cuando les invitaron a actuar, ya se habían comprado los abonos). Su primer disco Bat (Warner) les ha abierto las puertas de muchos escenarios y ellos están dispuestos a aprovecharlo.

Son de Zestoa (Guipúzcoa) y cantan en inglés. La vocalista y compositora es Julia. "Casi todo lo que escucho es en ese idioma, pero he escrito algunas canciones en euskera y algún día sí espero cantarlas", cuenta ella sentada en un sillón de la cafetería de Museo Reina Sofía. Junto a ella, Manu y Luken (guitarras), Marcos (bajo) y Aratz (batería). Eligieron ese nombre tan ¿llamativo? de Rural Zombies porque se lo propuso una amiga y acabó colando. "Al escuchar el nombre, la primera impresión no puede ser peor. La idea es que luego nos escuchen y digan: 'Ah, pues no suenan mal".

Y tan mal no deben de sonar porque su agenda se ha llenado de conciertos para presentar Bat ("uno" en euskera). Todos provenían de otras formaciones con estilos más duros y al unirse se depuraron, según sus palabras. Ahora suenan a electrónico, folk y pop. Ellos aciertan a decir que están influenciados por el indie anglosajón. "Lo de definirnos es muy difícil porque hoy hacemos una cosa y mañana otra. En este proyecto nos pusimos como meta no encasillarnos  y si nos da la gana meter un chelo, lo metemos", explican. De las críticas y reseñas que ha generado su debut, se quedan con una curiosidad: la semejanza que atribuyen muchos a su sonido con el de The Cranberries. "Pero yo creo que en realidad es porque Julia hace ella misma voz y coros, como hacían ellos", apuntan.

De la producción se ha encargado Eñaut Gaztañaga, de Grises. Vecino y amigo. "Él ha ayudado a dar homogenización, a que esto sonara como un disco, y no canciones sueltas. Pasamos mil horas hablando con él antes de grabar". Y de sus primeros recomendables videoclips también se han encargado unos conocidos de la zona, Taom. "De momento no hemos sentido la necesidad de salir de Guipuzcoa para dedicarnos a la música. Allí hay muchos grupos y el público en general tiene mucha inquietud".

Acaban de empezar, más o menos, pero si tuvieran que aventurar cómo se ven en diez años, Aratz suelta un "tocando en Glastonbury". "No, no ¡eso en dos!", le replica Marcos. "Retirado con unos cuantos millones en Suiza...". Más risas y, al final, la verdad: "Esperamos vernos viviendo de la música".