OPINIÓN

La necesidad de una nueva edición

Tras ser la Biblia obligatoria de los alemanes en el Tercer Reich, la impresión de 'Mi lucha' fue prohibida y no se echó de menos

Portada y fotografía de Hitler en una primera edición de 'Mein Kampf', con autógrafo del dictador nazi incluido.

Desde que salió a principios de enero la edición crítica del panfleto de Adolf Hitler Mi lucha, que contiene el texto y un enorme aparato crítico (con más de 2.000 páginas), hubo polémica. ¿Era necesario republicarlo? Tras ser la Biblia obligatoria de los alemanes en el Tercer Reich con más de 12 millones de copias, su impresión fue prohibida y no se echó de menos. Quien quería hacerse con un ejemplar tenía posibilidad de encontrarlo: también hay traducciones al inglés y al castellano en el mercado. Ahora, 70 años después, el texto queda fuera de la protección del copyright. ¿Qué hacer? La abrumadora mayoría de alemanes quiere prescindir de una reedición, olvidar esta pesadilla, pero hay nuevos núcleos de neonazis y existe desde octubre de 2014 el movimiento de protesta Pegida (que significa Europeos Patrióticos contra la Islamización de Occidente) en Dresde. Curiosamente a esta región nunca llegaron los programas de televisión de la Alemania Occidental, así que sus habitantes fueron caricaturizados como viviendo en el “valle de la inocencia”. Pegida recorre la ciudad cada lunes... Y sus adversarios también. También crece con fuerza el nuevo partido AfD (Alternativa para Alemania) con sus eslóganes xenófobos y comentarios de odio contra los inmigrantes. La Red está llena, la perversión del lenguaje asusta. Esta gente puede tener la peregrina idea de producir una edición barata de Mi lucha.

La edición crítica, lentamente elaborada por un equipo de cuatro investigadores del Instituto de Historia Contemporánea en Múnich, quiere contrarrestar las ideas y afirmaciones de Hitler con los resultados de muchos especialistas del mundo entero que dedicaron años y energías al tema. Hasta ahora esta edición crítica ha recibido muchos elogios de los historiadores y expertos, con escasas excepciones como la del germanista inglés Jeremy Adler que rechaza terminantemente la nueva publicación. Hasta el Zentralrat der Juden (Consejo general de los judíos) no se opuso. El debate sobre si era necesario preparar esta edición se cerró para la gran mayoría de los alemanes con la resignada frase: dado que hay ediciones en la Red, dado que parece imprescindible reeditar ese compendio del odio aberrante, estas “ideas” de una mente enferma, bueno, si es inevitable, que sea entonces en esta edición crítica. El lector curioso tiene a su disposición una investigación contundente sobre cómo la ideología de Hitler marcó su política destructiva después de 1933, que llevó a Alemania al abismo de su existencia como país, al abismo de toda moral, al mal absoluto.

El público y la crítica han reaccionado con mucha calma como si quisiesen decir: no queremos ver este texto de nuevo, y por supuesto no queremos que circule fácilmente, pero confiamos en la fuerza de nuestra democracia y decimos con la nariz tapada que bienvenida sea entonces esta edición. Los dos volúmenes cuestan 59 euros, y para que nadie pueda hacer negocio, es una publicación exclusiva del Instituto para Historia Contemporánea de Múnich, elaborada sin dineros de algún organismo oficial o de alguna fundación. Semanas después de la publicación, la polémica parece atemperarse. La atención, la preocupación y el discurso político y de la sociedad civil giran alrededor de la problemática de los refugiados, de los peligros que corre la Unión Europea, de la necesaria solidaridad de todos los europeos para afrontar unidos nuestros tremendos retos y preocupaciones actuales. Nos concierne a todos encontrar soluciones y salidas para que Europa pueda mantener su sitio con fuerza moral, económica y política en el mundo globalizado.

Michi Strausfeld es traductora y editora.