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Las colecciones privadas hacen museos públicos

Reputados compradores debaten con el director del MoMA

Los coleccionistas son la sal de cualquier feria y unos colaboradores inestimables para los museos. La aspiración de muchos es llegar a tener un espacio propio donde mostrar las adquisiciones acumuladas durante toda su vida. Pero hay otros que ven, al final, cómo sus piezas se integran en las colecciones de los grandes museos ya establecidos. En colección permanente o en préstamos para exposiciones temporales. La relación entre el gusto privado y las narrativas públicas fue este miércoles el tema del primer debate en el Foro que promueve la Fundación Banco de Santander dentro de Arco. Coordinados por la crítica y catedrática Estrella de Diego, tomaron la palabra los coleccionistas Eduardo Hochschild, Patricia Phelps de Cisneros y el director del MoMA, Glenn D. Lowry.

El empresario y financiero peruano Eduardo Hochschild habló de su colección, iniciada por su familia. El arte peruano y, en especial, el de los artistas emergentes, forman el grueso de una colección que él intenta difundir. En su país, donde la red de museos es endeble, Hochschild considera que los coleccionistas tienen una fuerte obligación de ayudar a los artistas nacionales. Y, precisamente, la relación con cada uno de los artistas, es para él lo más satisfactorio a la hora de adquirir una nueva pieza.

Patricia Phelps de Cisneros, coleccionista y mecenas desde hace más de 30 años, reflexionó sobre el futuro de colecciones como la suya, nacida en torno al arte latinoamericano del siglo XX y una de las más importantes del mundo. Phelps cree que museos hay muchos y que se trata de enriquecer las colecciones ya existentes. Durante las dos últimas décadas, la suya se ha visto en 161 exposiciones de 21 países. Miembro del patronato de MoMA y del museo Reina Sofía, aconseja a los nuevos adictos al arte que solo hay una fórmula para no equivocarse: mirar, mirar y mirar y dejarse asesorar por los museos. “Mi esposo [Gustavo Cisneros] y yo preferimos prestar o depositar y, en lugar de construir un museo, creemos que es mejor gastar el dinero en becas, publicaciones e investigación”.

El director del MoMA, aseguró que sin coleccionistas como sus compañeros de mesa, el arte latinoamericano seguiría siendo un gran desconocido en Estados Unidos. “Nosotros y el Reina Sofía, compartimos redes que sin estos coleccionistas, sería imposible. Al final, somos una colección de colecciones cada vez más amplia y más rica”.