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VIDEOGALERÍA

The Mamas and The Papas cumplen medio siglo

Un disco junta los singles del grupo desde que hace 50 años triunfaran con ‘California Dreamin’. Analizamos sus canciones imprescindibles

Hace 50 años, ‘California Dreamin’, canto a la indolencia de la Costa Oeste, alcanzaba los primeros lugares de la listas de éxitos. Los responsables: un cuarteto vocal que respondía al extravagante nombre de The Mamas and The Papas. El grupo —John Phillips, como autor destacado del repertorio, Denis Doherty, Michelle Phillips y la voz destacada de Cass Elliot— se convertirá en la banda sonora del naciente movimiento hippy.

Los sonidos del folk-rock iniciaban la reconquista desde California poniendo fin a la invasión británica que habían capitaneado los Beatles. Entre 1965 y 1968 el cuarteto encadenará una serie de canciones convertidas en himnos y tendrá su máxima proyección en el Festival Monterrey Pop, la primera gran manifestación para la cultura hippy y, para el grupo, su canto de cisne.

The Complete Singles 50th Anniversary Collection. The Mamas and The Papas. Real Gone Music

Lo mejor de The Mamas and The Papas:

California Dreamin.

Despues de los Beach Boys y sus postales melódicas de la costa californiana para consumo adolescente y barbacoas a orillas del mar, el cuarteto vocal fijaba la imagen del nuevo paraíso hippie bañado por las aguas del Pacífico. Sus primeras apariciones cantando el tema en la televisión proyectaban esa imagen atractiva y novedosa de pequeña comuna- con sus connotaciones sexuales- y personajes de la bohemia-chic mientras sus voces desencadenaban una batalla vocal a modo de guerra de sexos.

Monday, Monday.

En un año 1966 cargado de canciones destinadas a convertirse en himnos, “The Sounds of Silence, “Paint It Black”, “Good Vibrations”, “Mellow Yellow”, “Wild Thing” y hasta el himno de gusto camp de los Beatles, “Yellow Submarine”, el grupo Mamas and The Papas alcanzaba el numero uno confirmando su estatus, un sonido propio y especial definido por esa mezcla vocal, de bellas y sofisticadas armonías que en su peor versión podían resultar bastante indigestas, pero que cuando daban en el clavo, aparecían sublimes.

I Saw Her Again.

Las relaciones sentimentales dentro del grupo produjeron más de un quebradero de cabeza con John Phillips y Dennis Doherty disputándose el amor de Michelle Gillian mientras Cass Elliot llevaba – aparte de sus 100 kilos de peso- sus propias penas amorosas no correspondidas. Como parte de ese juego sentimental y de infidelidades acabaría naciendo esta canción escrita por los “rivales” John Phillips y Denny Doherty.

Dedicated to the One I Love.

La voz frágil de Michelle Phillips iniciaba en solitario esta balada amorosa para fundirse como en otros temas en ese juego de fantasías vocales y de saltos melódicos característicos del grupo. La canción dada a conocer por el cuarteto The Shirelles a finales de los años cincuenta realizaba un glorioso comeback subiendo a los primeros puestos de las listas de éxitos.

Dream A Little Dream of Me.

Cuando el grupo la grabó en 1968 poco antes de disolverse, la canción ya había hecho un largo recorrido mereciendo, entre otras interpretaciones, excelentes versiones a cargo de Doris Day, Nat King Cole y Dean Martin. La voz de Cass Elliot reescribía con emoción y sinceridad la vieja melodía como tributo a un sueño que tocaba a su fin. Cass Elliot emprendía una carrera en solitario- la única con éxito de los cuatros miembros- truncada por su prematura muerte. Casi cincuenta años despues una tal Adele continuaba la historia…