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Miguel León-Portilla, el historiador de los indígenas mexicanos, cumple 90 años

La UNAM hace un homenaje en su cumpleaños al mayor investigador de los pueblos originarios de México

El historiador mexicano Miguel León-Portilla (Ciudad de México, 1926) hace una confesión al auditorio que le escucha en su cumpleaños 90: “Hace unas semanas estuve a punto de entregar los tenis (las zapatillas) por una pulmonía que me tuvo en el hospital”. Después, con una prodigiosa memoria ha comenzado a recordar a todas las personas que le asistieron en sus investigaciones sobre los pueblos originarios de México por más de cinco décadas. La mañana de este lunes León-Portilla no ha hablado de historia, ni de filosofía, ni del náhuatl, simplemente ha mostrado su sencilla gratitud por una larga vida: “Mi vida ha sido muy feliz, estoy en paz con mi vida porque ha sido muy generosa conmigo”. 

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha celebrado un homenaje por los 90 años de uno de sus investigadores más fructíferos y prodigiosos. León-Portilla, autor de la Visión de los vencidos, ha trabajado durante su carrera en la perspectiva de los pueblos indígenas de México, ha estudiado los testimonios de la Conquista española y se ha especializado en las lenguas nahuas. Así que para la celebración acudieron los universitarios, los antropólogos, los lingüistas y los historiadores. “Es el intelectual mexicano más reconocido en el mundo entero”, ha apuntado Jaime Labastida, director de la Academia Mexicana de Lengua.

Es el intelectual mexicano más reconocido en el mundo entero

Jaime Labastida, director de la Academia Mexicana de Lengua

Los asistentes han aplaudido de pie su entrada al auditorio y también han reído con sus anécdotas y recuerdos. León-Portilla no olvida el día de 1956 cuando los miembros del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM se hicieron un retrato: “La mitad éramos mexicanos, pero la otra mitad eran exiliados españoles”. Tampoco dejó de agradecer el conocimiento que Ángel María Garibay compartió con él para el estudio de sitios arqueológicos tan fascinantes como el Templo Mayor, el centro de la antigua Tenochtitlan, hoy Ciudad de México.

A las anécdotas se sumó el rector de la UNAM, Enrique Graue, quien reconoció a León-Portilla como el “redentor de nuestros orígenes”. Graue conoció al historiador en la consulta médica cuando éste fue a operarse una catarata. “Lo conocí en la intimidad de sus ojos”, relata el ahora rector. El investigador ha gozado a lo largo de las décadas de una gran popularidad entre la comunidad académica pero también entre sus lectores y estudiantes. El día que León Portilla acudió a la operación fue sorprendido por un admirador que quería su autógrafo en la Visión de los vencidos.

La mañana de este lunes León-Portilla ha agradecido a su esposa —la también investigadora Ascensión Hernández Treviño— y a todas las académicas que contribuyeron en sus trabajos. “Un día tendremos una presidenta y les aseguro que las arcas van a estar rebosantes de recursos”, dijo en medio de aplausos. La UNAM ha celebrado una ponencia por cada una de las facetas de León-Portilla: historiador, nahuatlato, filósofo, arqueólogo, humanista, escritor, maestro y editor. Él no se ha olvidado de mencionar sus pasiones: “Me ha fascinado la California, nuestra California que milagrosamente hemos rescatado”. Y la Universidad le ha regalado Las Mañanitas con música de banda mexicana.

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