Indigencia afectiva y sordidez gratuita

La sección oficial quedó clausurada con una película polaca, 'Zjednoczone stany milosci', acogida con considerables aplausos

La sección oficial de la Berlinale quedó clausurada ayer con una película polaca, Zjednoczone stany milosci (United States of Love), acogida con considerables aplausos tras haber recibido buenos ecos en el mercado del festival, donde ha sido una de las cintas europeas más solicitadas por los compradores. La película está ambientada en una ciudad de provincias tras la caída del muro de Berlín, en una Polonia en pleno deshielo. Tres mujeres se enfrentan a una galopante insatisfacción sentimental: una está enamorada de un sacerdote, otra se ve abandonada por su amante viudo, y la tercera, una vieja profesora de ruso, fantasea con la profesora de aerobic que vive en su mismo rellano.

Pese a su cuidada puesta en escena y sus encuadres perfectos hasta el exceso, la cinta desprende una sensación permanente de impostura, en algún lugar entre un Kieslowski mal digerido y un Ulrich Seidl sin ninguna ironía. La indigencia afectiva de los personajes es tan tremebunda como irrealista y la totalidad de las relaciones que presenta parecen marcadas por una sordidez algo gratuita. Al joven cinesta Tomasz Wasilewski, formado en la televisión pública polaca, le falta honestidad y le sobran ínfulas de gran autor.