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Cine en la frontera con el arte

La Berlinale proyecta obras realizadas por artistas y documentales sobre figuras de la pintura y la fotografía

Para Omer Fast, este es su primer festival de cine, aunque no sea precisamente un debutante. Nacido en Israel hace 43 años, formado en Estados Unidos y residente en Berlín, Fast es un talento emergente en el arte de nuestros días, reputado por un puñado de obras que ha presentado en espacios tan prestigiosos como el Whitney de Nueva York, el Jeu de Paume de París o la Bienal de Venecia. Pese a todo, subido al escenario para presentar su debut en el cine, Fast parece sentir los mismos nervios que cualquier principiante. En la pasada Documenta de Kassel lo señalaban por la calle, pero en esta sala pocos saben quién es. No es el primer artista que decide pasarse al cine, y seguramente tampoco será el último. Antes recorrieron el mismo camino nombres como Julian Schnabel, Steve McQueen, Sam Taylor-Wood, Douglas Gordon o incluso Kathryn Bigelow, que fue pintora y artista conceptual antes de debutar con The Loveless.

La película que Fast ha dirigido se titula Remainder y adapta la aclamada novela que Tom McCarthy publicó en 2005 (en España, la editó Lengua de Trapo como Residuos). En el libro, un joven que fue víctima de un extraño accidente utiliza la inmensa fortuna que ha obtenido como indemnización para contratar a figurantes, con el objetivo de que le ayuden a recrear hechos significativos de su vida, de los que apenas guarda un recuerdo borroso. Si Fast escogió esta novela, fue porque encontró en ella una conexión particular. En su trabajo artístico, que suele indagar en la diferencia entre realidad y representación, abunda el mismo tipo de simulacros. En una de sus últimas obras, Continuity, el artista ponía en escena a un matrimonio alemán que representaba ante la cámara el retorno a casa de su hijo, fallecido en Afganistán, en una especie de ritual compulsivo, malsano y extrañamente liberador.

"Mi trabajo suele partir de experiencias traumáticas que me cuentan personas con las que me cruzo, que me incitan a encontrar un lenguaje para poder transmitirlas”, explica Fast. El artista celebra que la Berlinale haga converger a dos mundos que no se suelen tocar, pese a que deriven de la misma inspiración creativa, como son el cine de ficción y el arte contemporáneo. "En realidad, forman parte de esferas diferentes y de economías distintas. En el arte hay poco dinero, pero tienes una libertad total, porque trabajas de manera muy solitaria. El cine es mucho más lento y colaborativo. Implica comprar los derechos del libro, desarrollar el proyecto contando con muchas opiniones ajenas y después rodar con un equipo. Empecé a trabajar en Remainder en 2010 y no la he estrenado hasta hoy, seis años después. Durante ese mismo tiempo, he logrado terminar cuatro proyectos artísticos e incluso he tenido un hijo", ironiza.

Robert Mapplethorpe

El arte y los artistas sobresalen como objeto de estudio en otros rincones de la Berlinale. Por ejemplo, el fotógrafo Robert Frank protagoniza Don’t blink, que revisa la larga trayectoria del autor de la mítica serie The Americans. "¿Cómo se consigue una buena foto? Mantén los ojos abiertos. No tiembles. No pestañees", recomienda Frank en la película. Robert Mapplethorpe: Look at the Pictures, de los cineastas Fenton Bailey y Randy Barbato, explora los archivos del fotógrafo, entrevista a artistas y personalidades que convivieron con él e incluye metraje inédito donde el propio Mapplethorpe habla de sí mismo. Además, The Seasons in Quincy ofrece una semblanza del historiador del arte británico John Berger, descubriendo su vida en el pequeño pueblo de los Alpes donde lleva cuatro décadas viviendo. Los responsables de este retrato íntimo son el cineasta Christopher Roth, el universitario Colin MacCabe y la mismísima Tilda Swinton.

La sección dedicada al último cine alemán (Perspektive Deutsche Kino) proyecta Who is Oda Jaune?, un documental dedicado a la misteriosa pintora búlgara de 36 años, conocida por haber sido la última esposa del fallecido pintor Jörg Immendorff, muy reconocido en Alemania, con quien se casó cuando tenía 20 años y era su alumna en una escuela de arte. El pintor Jonathan Meese, el director teatral Thomas Ostermeier y el actor Lars Eidinger, miembro del jurado oficial que preside Meryl Streep, participan en la película explicando por qué les fascina su obra y su personalidad.

La Berlinale es también uno de los pocos festivales de envergadura que cuentan con una sección dedicada a los formatos visuales inscritos en el arte contemporáneo. Se llama Forum Expanded y fue fundada hace 11 años como un anexo al prestigioso Forum, la sección paralela abierta al cine experimental que fue creada en los setenta en protesta contra el conservadurismo de la sección oficial.

"El problema es que lo que entonces era vanguardista se ha acabado normalizando, hasta el punto de volverse clásico. Creamos esta nueva sección para poder incluir todo lo que forma parte del mundo de la imagen, sin que pueda definirse como un largometraje", afirma uno de sus comisarios, Anselm Franke. "Es un proceso en dos sentidos: a muchos cineastas les interesa exponer material personal que no tiene cabida en el cine, como a Amos Gitai. Y al revés, cada vez más artistas visuales se interesan por hacer películas", añade Franke. La sección ha recibido este año más de 500 obras, entre las que seleccionó un total de 60 propuestas expuestas en distintos puntos de Berlín, en un programa en el que figuran artistas ascendentes como Kader Attia, Mark Lewis o Marie Losier.