Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

Raúl Cancio, medio siglo detrás de una cámara

Un libro con textos e imágenes resume la carrera del gran fotógrafo madrileño

Cada una de sus miradas a través del objetivo encierra un instante de vida, alguno muy especial. Con cada disparo, el fotógrafo Raúl Cancio (Madrid, 1943) ha robado lo que ha podido a sus personajes, momentos plasmados en una imagen que no pasa desapercibida. Cada instantánea publicada en los periódicos en los que ha trabajado tiene una historia que Cancio hace grande cuando la relata. Acaba de publicar Objetivo Raúl Cancio (EL PAÍS Libros), una antología, coordinada por el periodista de este diario Álex Grijelmo, de las mejores imágenes de quien fuese redactor jefe de fotografía de EL PAÍS y subdirector de As, acompañadas por textos de redactores de ambos periódicos.

Las 60 obras seleccionadas muestran la evolución de España a lo largo de tres décadas.

Cancio comenzó a trabajar en el vespertino Pueblo en 1963, donde fue ya redactor jefe, y pasó luego a El Imparcial. En 1980, se incorporó a EL PAÍS y desde entonces ha trabajado en el Grupo PRISA. En este periódico fue también redactor jefe; en 1996 pasó como subdirector a As y luego regresó al rotativo de información general. Hoy sigue impartiendo clase en la Escuela de EL PAÍS-UAM.

Aficionado al fútbol y a los toros, recalca que la mayoría de las imágenes del volumen le han dado días de gloria. “Para cualquier periodista, que su trabajo vaya en la portada de un periódico es un triunfo. Muchas de esas fotografías han ido en la primera página y encierran una parcelita de mi vida”, dice. Siempre ha trabajado en lo que le gustaba y ve grandioso haber sido fotógrafo de prensa.

“Este trabajo me ha permitido ilustrarme y enseñarme. He tenido cerca a personajes de la política, de la cultura, de los deportes, que te van enseñando, y de todo se aprende, si quieres aprender. Algunos, siempre los más inteligentes, suelen ser los más modestos”, agrega.

Cancio considera dos de los retratos incluidos en el libro como sus favoritos: el de la escritora Doris Lessing que tomó en 1983 y el del pintor Salvador Dalí, de 1966. “La primera me reconforta por la paz y la tranquilidad que transmite”. ¿Y la de Dalí? “Dios mío. Dalí. Fuimos Juan Luis Cebrián y yo. Tenía 23 años, y qué acojone sentía cuando te miraba con esos ojos que casi se salían de las órbitas y movía el bigote”, rememora sin dejar de sonreír. “Recuerdo que solo realicé 12 disparos con la cámara y me fui. Cuando la revelé y vi lo impactante de su mirada me pareció brutal. ¡Qué profundidad! En esa docena de disparos pillé a Dalí. Es él en estado puro. Aquello fue un duelo, él con los ojos y yo con la cámara. Y creo que le gané”.

Imágenes de fútbol

Si los retratos resultan impactantes, no lo son menos sus miles de fotos en campos de fútbol. El Real Madrid forma parte de su universo vital. “Los futbolistas de mis fotos tienen poco que ver con los de ahora”, opina.

Con su cámara estuvo en cuatro mundiales, cuatro copas de Europa y tres Juegos Olímpicos. Le cuesta seleccionar sus mejores imágenes de este género y habla de una en la que el jugador parece que se sale del marco. “Creía que Carlos Santillana [delantero madridista] se iba del negativo, subía y subía. Hugo Sánchez y Butragueño me dieron muchas portadas, y hay otra de Iribar, portero del Athletic, en San Mamés, contemplado por 3.500 aficionados en la que se puede distinguir la cara de todos ellos. Había ocho mujeres”.

Con tristeza recuerda la exclusiva del accidente mortal del baloncestista blanco Fernando Martín en 1989: “Iba al campo del Atlético de Madrid y vi un accidente. Me bajé y disparé la cámara sin saber quién era. Era mi amigo y fui incapaz de reconocerle”.

El libro Objetivo Raúl Cancio puede adquirirse en Amazon por 10,45 euros en edición de papel y por 4,75 euros en versión digital.