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RADAR LATINO

Ivi Lee: “Hay un ‘underground’ mundial que está creciendo”

El artista y productor argentino recuerda cómo la cultura pop de su país perdió lugar y ve un futuro esperanzador en la música indie: "No todo es la masividad"

Una vez que Nairobi se posicionó en el indie argentino, Ivi Lee se distinguió no sólo por su rol de capitán del acorazado criollo del dub (estilo paria en Buenos Aires hasta la irrupción del grupo, en 2007), sino también por hacerse cargo de la subsistencia y evolución de la escena a partir de la creación de Crang Records. Así que lo que comenzó como una apología de la vanguardia, además en casete, hoy es uno de los sellos independientes nacionales más activos. Tal es su importancia, que ya ostenta su propio festival, Crang Fest, el cual consumará su segunda edición el 26 de febrero, al igual que una afilada red de contactos que le permitió introducir en el país a exponentes foráneos de la talla de Moon Duo o La Luz. “De manera sorprendente, no paramos de vender casetes en todo el mundo”, afirma el músico, cantante, productor y entrepreneur. “Me crié yendo a recitales, en la época en la que Buenos Aires tenía muchas escenas. Pero las bandas empezaron a elegir la soledad, y pensamos que con el sello, que también es una cooperativa, lograríamos mayor interacción entre los artistas. Tratamos de construir una nueva movida con agrupaciones de distintos estilos”.

No obstante, al mismo tiempo que moldeaba la identidad de Crang Records, en cuyo catálogo sobresalen artistas como Las Kellies, Catnapp o más recientemente Las Piñas, Iván Díaz Mathé, el nombre detrás del álter ego, tomó impulso para desdoblarse musicalmente. Por lo que en 2015, mientras preparaba el estreno de Jungle Boyz, documental sobre Nairobi (grupo apadrinado por Lee “Scratch” Perry y Mad Professor), el artífice reveló el peso de Velvet Underground en su ADN sonoro a través de Alud: disco debut de su proyecto Yama Sun. A lo que le secundó su sociedad con el artista visual y músico George Manta para enarbolar el laboratorio electrónico Mandiboola, que puso a la venta el EP Tropical Mistery. “Esa subyacencia tiene que ver con lo espiritual”, confiesa Ivi Lee. “Nairobi surgió de la carencia de propuestas. Había un lote vacante y nos hicimos cargo de explorar ese sonido. No quiero distraerme con espejitos de colores. Me entregué a la transformación. Todo lo que hago está embebido por Buenos Aires y por su locura. Cuando viajas, te das cuenta de lo ecléctico que somos”.

Ivi Lee.

Pero la escena musical argentina extravió la brújula de esa curiosidad y de ese riesgo que la convirtieron en los ochenta en el modelo a seguir en América Latina. “La cultura pop de acá perdió lugar”, sentencia este chamán del indie nacional. “Los líderes de opinión se volcaron hacia lo más popular y se olvidaron de esas pequeñas luminarias que generan visión y claridad. Damian Marley me comentó que la música jamaiquina se volvió muy endogámica. Y, en ese sentido, la de Argentina experimenta un fenómeno similar, en el que se alimenta de propuestas cada vez más localistas. Sin embargo, mientras eso sucedía, un montón de nosotros, que no estamos influidos por lo autóctono, desarrollamos nuestro sonido, y eso generó una nueva vanguardia”. Por eso Lee es optimista acerca del futuro. “Lo que en algún momento se mira raro o es innovador, un par de años después es abrazado. No todo es la masividad, ni estamos llamados a eso. Hay un mensaje bonito para lo joven. Existe un underground mundial que está creciendo y en el que hay cabida para todos. No necesitas llenar el Luna Park para vivir de la música”.