Arte para salvar periódicos (de la quema)

Más de 50 fotógrafos colaborarán en las Fallas en una publicación cuyos ejemplares se quemarán, excepto los indultados por micromecenazgo

Entre los monumentos falleros de cartón piedra que arderán, como cada año, en las Fallas de Valencia, en la cremà del 19 de marzo, habrá otras piezas que morirán en el fuego solo un día después de haber nacido. Se trata de los ejemplares de El Diari Indultat, un periódico que se imprimirá la víspera con el trabajo realizado por medio centenar de fotógrafos entre el 15 y el 17 de marzo. Entre los profesionales que recorrerán durante esos tres días la ciudad para tomar las imágenes "que quieran" y "dar su visión de las Fallas", anuncian los organizadores, estarán el último premio Nacional de Fotografía, Juan Manuel Castro Prieto; Joan Fontcuberta (premio Nacional en 1998), José Manuel Navia, el francés Pierre Gonnord, Ricardo Cases, Txema Salvans, Tania Castro, Matías Costa... A ellos se unirán varios escritores para elaborar los textos de ese efímero periódico.

Para seguir con la tradición fallera, habrá ejemplares de El Diari —un proyecto artístico encabezado por Eduardo Nave y Juan Valbuena— que lograrán el indulto para no desaparecer entre las llamas en la medianoche del 19 de marzo. Para ello, los organizadores de El Diari Indultat, del que se imprimirán en una tirada única y numerada 5.000 ejemplares el 18 de marzo, han abierto una campaña de crowdfunding, que permanecerá hasta el 26 de febrero, para que los interesados puedan comprar por 20 euros un periódico, que les será entregado, y así se salvará de la quema.

El resultado de esta obra colectiva se editará en un fotolibro con formato de periódico. Desde que comenzó esta campaña de micromecenazgo, el pasado 18 de enero, han llegado peticiones de "indulto de ejemplares" desde México, Chile, Argentina, Italia y Holanda. Los números de El Diari Indultat estarán disponibles, a la espera de seguir con vida, en la Falla Arrancapins, una agrupación centenaria, nacida en 1908. En esta falla morirán los ejemplares no comprados, al igual que el resto de monumentos coloristas y barrocos de las fiestas valencianas levantados en el último año.