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Cuando la canción italiana explotó

El Festival de San Remo cumple 65 años

El 29 de enero de 1951 tiene lugar la primera edición del Festival de San Remo. Italia inicia un largo proceso político bajo el mandato de la Democracia Cristiana despues de su triunfo en las urnas en las elecciones de 1948; el certamen musical nace bajo los nuevos modos que impone el partido democristiano, canciones paternalistas, baladas melodramáticas y cantos de corte patriótico despues de la derrota de la Segunda Guerra Mundial. El Festival a lo largo de las décadas siguientes se impone como una de las marcas de la Italia del boom económico bajo la autoridad protectora de la RAI.

El triunfo en 1959 de Domenico Modugno con la canción “Nel blu dipinto di blu” rompe con el modelo de canción que hasta entonces ha sido hegemónica abriendo el festival a las nuevas corrientes musicales. San Remo será un termometro de las mutaciones melódicas que se producen en todos esos años y también de la transformación y convulsiones de la propia sociedad italiana. El festival sirve de plataforma para las nuevas voces juveniles que irrumpen en la década de los sesenta como Adriano Celentano o Mina, que presenta en dos ocasiones aunque nunca llegará a ganar. Otro tanto sucederá con muchos intérpretes y cantautores que se quedan fuera del palmarés del certamen. Una lista donde aparecen nombres como Lucio Battisti, Lucio Dalla, Gino Paoli, Ornella Vanoni, Pino Donaggio, Patty Pravo, que vuelve en esta edición a probar suerte en el escenario del Teatro Ariston, Mia Martini o en estos últimos años, un rocker como Vasco Rossi o el músico Jovanotti.

El festival que comenzó el pasado martes 9 de febrero y tendrá su la gala final el próximo sábado 13 , ha contado en su larga historia con participantes tan ilustres y variados como Louis Armstrong, Frankie Laine, Françoise Hardy, Petula Clark, Marianne Faithfull, Sonny and Cher o Dusty Springfield, todos ellos formando pareja con intérpretes italianos, una fórmula dúo que copiaran los españoles Festival de la Canción del Mediterráneo y Festival de Benidorm que nacen a finales de la década de la cincuenta siguiendo el modelo italiano. Transformado hoy en día en un gran show televisivo la edición 2016 cuenta entre otros invitados, Elton John, Nicole Kidman, Laura Pausini, Ellie Goulding, en una mezcla de actuaciones musicales y presencia people sobre el escenario del Teatro Ariston de San Remo.

Nel blu dipinto di blu. Domenico Modugno. Johnny Dorelli. 1958.

El triunfo de Domenico Modugno formando pareja con ese crooner italiano llamado Johnny Dorelli y la canción “Nel blu dipinto di blu” señala un antes y un despues en la historia de San Remo. La canción dejaba atrás una década de canciones enfáticas y estilos melodramáticos para dar la bienvenida a las nuevas corrientes musicales. Modugno y su “Volare” acabarán sirviendo de trampolín para la canción italiana de postguerra que conquista todo el mundo.

24 mila baci. Adriano Celentano. Little Tony. 1961.

Aunque la edición de ese año la ganó una canción de corte tradicional como “Al di la” cantada por Luciano Tajoli y Betty Curtis siguiendo el modelo que había triunfado en ediciones anteriores, los nuevos aires que llegaban con el rock conseguían un segundo puesto y confirmaban a Adriano Celentano como la nueva estrella juvenil formando pareja con otro pionero del rock made in Italy, Little Tony. Celentano tendrá que esperar unos años para hacerse con el primer premio del festival. Para la anécdota televisiva queda el gesto insolente de Celentano dando la espalda a las cámaras de la RAI.

 E se domani. Gene Pitney. Fausto Cigliano. 1964

La canción no consiguió pasar a la final quedando descalificada en la primera ronda. Defendida por el americano Gene Pitney, gracias a la versión de Mina, convertida en una de las grandes voces de la canción popular, renacía de nuevo ahora transformada en una gran balada neorromántica y con el paso del tiempo convertida en uno de los himnos de la década de los sesenta y momento slow irremplazable en cualquier velada.

Io che no vivo senza te. Pino Donaggio. Jodi Miller. 1965.

Una de las composiciones que fijan el mito de la canción italiana en el exterior y que se quedaría como finalista. El tándem Pallavicini-Donaggio como compositores daba en la diana y Pino Donaggio como intérprete entraba en la escudería de los grandes baladistas. La canción viajará en las voces de Dusty Springfield y Elvis Presley. Donagggio volverá a intentarlo pero sin suerte. Mejor fortuna tendrá su segunda etapa profesional como compositor de bandas sonoras en Hollywood siguiendo los pasos de Ennio Morricone y Giorgio Moroder.

 Ciao, amore ciao. Luigi Tenco. Dalida. 1967.

La generación de cantautores había hecho acto de presencia aunque sin mucha suerte. Luigi Tenco formando pareja con Dalida era el encargado de defender el tema. Su exclusión de la final acabará con el suicidio del cantante como protesta ante la organización del certamen marcando la historia del festival. Una tragedia que sigue alimentando la crónica negra y las más diversas hipótesis. Al año siguiente, el festival coronaba a la canción de autor italiana con un tema interpretado por Sergio Endrigo, “Canzone per te”, y un Roberto Carlos que pisaba suelo europeo por primera vez.

Che freddo fa, Nada I Rokes. 1969.

Una adolescente de 15 años, minifalda y botas blancas, enamora a todo el país con su voz grave y un poco nasal. La canción habla de las penas del amor y los amores juveniles y consigue colarse a la final aunque la vencedora de ese año será otra vez una melodía de corte tradicional. Nada-su verdadero nombre es Malanima Nada- solo tres años despues alcanza la victoria con la canción “Il cuore é uno zíngaro” junto con Nicola di Bari.

Un’avventura. Lucio Battisti. Wilson Pickett. 1969.

Única incursión de Lucio Battisti formando pareja interpretativa ni más ni menos que con Wilson Pickett-la edición anterior había visto la presencia participativa de Dione Warwick en el festival- que significa el inicio de la colaboración artística entre el letrista Mogol y el músico e intérprete Lucio Battisti y la creación de una serie de titulos como “Emozioni”, “I giardini di marzo”, “Il mio canto libero”, etc.

3/4/1943. Lucio Dalla. Equipe 84. 1971.

Por problemas con la censura y la Rai Lucio Dalla tuvo que cambiar el título original “Gesú Bambino” por el de “3/4/1943”, fecha de nacimiento del cantante y algunas estrofas del tema. Una canción que contaba la historia de una muchacha que había quedado embarazada de un soldado durante la segunda guerra mundial y de un chaval que crece entre marineros, ladrones y prostitutas en la postguerra. El cantautor Chico Buarque la trasladará con éxito al portugués con el título “Minha historia”.

E no finisce mica il cielo. Mia Martini 1982.

Sin duda una de las grandes canciones de la década de los ochenta del festival en la voz de la malograda Mia Martini y autoría del cantautor Ivano Fossati. Mia Martini pasará por el festival en varias ocasiones quedando siempre como finalista a pesar de la calidad de las canciones. En su honor el premio de la crítica del festival lleva su nombre.

Vacanze Romane. Matia Bazar. 1983.

Otra canción que a pesar de haber quedado fuera del palmarés acabaría por llevarse el aplauso del público mientras la canción ganadora de ese año pasará a formar parte del panteón de los vencedores y olvidados.. El grupo había ganado en la edición de 1978 pero será con esta composición cuando confirme sus cualidades mezclando sofisticación, ironía y canción popular en la voz de Antonella.

L’Italiano. Toto Cutugno. 1983.

Toto Cotugno se cuenta entre los intérpretes con mayor participación a lo largo de la historia del festival. El tema llegaría a la final y con el paso del tiempo ha acabado convertido en una especie de himno, como en su momento, el famoso “Azzurro”, y bandera de una forma de ser y vivir a la italiana.

Sentimento. Piccola Orchestra Avion Travel. 2000.

Contra todo pronóstico la formación se hacía con el primer premio del festival con una sofisticada composición que mezclaba géneros y fuentes musicales formando una compleja banda sonora que con el paso del tiempo resta como una de las canciones premiadas menos “festivaleras” y mas sugestivas de las últimas décadas.