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‘Buscando el norte’: 50 años después, la misma historia es otra

Antena 3 estrena una comedia sobre los emigrantes españoles del siglo XXI

Berlín. Menos frío de lo habitual para estas fechas, pero con un cielo totalmente cerrado. En la confluencia de dos calles —Admiralbrüke y Fraenkelufer— y con el helado río Spree a los pies, se oye la típica frase: “Silencio, rodamos”. Llega un coche de la policía alemana y el actor Jorge Bosch, al lado de su moto, se dispone a tirar una mochila al agua. Una toma, dos, tres (con las consiguientes mochilas en el medio del río). “Vale”. Todo va muy rápido porque la noche cae y la falta de luz se convierte en el gran enemigo. En la orilla, Antonio Velázquez corre veloz. Se acabó la jornada de rodaje, al que Atresmedia invitó a EL PAÍS.

Son dos de las secuencias que el equipo de Buscando el norte, la nueva apuesta de ficción del canal, ha rodado en la capital alemana, destino de los protagonistas de esta serie que aborda con humor la situación actual de muchos españoles que han tenido que emigrar para labrarse un futuro mejor.

El proyecto que Antena 3 estrena esta noche (22.40) comparte su génesis con Perdiendo el norte, comedia que Nacho G. Velilla dirigió en 2015 y que alcanzó los 1,6 millones de espectadores.

Mano de obra cualificada

“Para la película encontramos un gran número de historias de personas que habían debido emigrar a Alemania. A unos les iba bien, a otros regular y a otros mal. Usamos solo a una pareja para la película, pero daba para mucho más. Se lo planteamos a Antena 3 y nos encargaron un piloto. Les gustó y adelante”, comenta Antonio Sánchez, uno de los directores de la serie, quien fue coguionista del filme.

La gran diferencia entre el largometraje y la ficción televisiva radica en que “si la película era 80% comedia romántica y de fondo se tocaba el problema de la emigración, ahora le hemos dado la vuelta”, indica Sánchez. “Queremos contar cómo, a diferencia de hace 50 años, ahora la mano de obra que sale de España es una mano de obra cualificada, con jóvenes que tienen tres másteres y dominan idiomas, personas que en muchos casos serán irrecuperables para nuestro país”, añade.

A estos estereotipos responden Álex y Carol —interpretados por Antonio Velázquez (Los nuestros) y Belén Cuesta (Ocho apellidos catalanes)—, dos jóvenes recién licenciados que llegan a Berlín a trabajar y ven cómo su ilusión de vivir el sueño alemán se convierte en una pesadilla. Con sus penas (y sus alegrías), confraternizarán con otros compatriotas que comparten sus problemas de integración, encarnados por intérpretes como Terele Pávez, Fele Martínez, Silvia Alonso, Elisa Mouliaá, Manuel Burque, Oscar Ladoire o Kimberley Tell.

Antena 3 enfrenta hoy esta nueva apuesta por la comedia con Bertín Osborne y su consolidado En la tuya o en la mía (TVE-1) y la repetición en Telecinco de Ocho apellidos vascos. Todo un reto.

Belén Cuesta: “La comedia nace del drama, de la pena”

Belén Cuesta (Sevilla, 1984) asegura que vivió en 2015 su mejor año hasta la fecha, profesionalmente hablando. Cine, teatro, televisión... ha tocado todos los escenarios, participando en la taquillera Ocho apellidos catalanes (como Judith, la simpática organizadora de la boda) o en el último trabajo de Paco León, Kiki, el amor se hace; en series como Vis a vis o Aquí Paz y después Gloria y en el montaje teatral La llamada, que ya cumple tres años y del que se siente especialmente orgullosa: “La llamada ha sido un gran escaparate para mí. Me ha dado la oportunidad de que mucha gente, incluidos directores de cine, me haya visto”.

En Buscando el norte se convierte en Carol, una diseñadora gráfica, la mejor de su promoción, optimista por naturaleza, que se toma su viaje a Berlín como “una oportunidad para conocer lo bien que hacen las cosas en los países que dominan el cotarro”. Pero esa idílica visión no dura mucho.

Aquí es donde está el “gran atractivo de la serie”, opina “Aunque hay mucha comedia, lo que prima es la realidad de numerosos emigrantes que han llegado aquí por necesidad, por acompañar a su pareja o por vivir una gran aventura. De nuevo se demuestra que en demasiadas ocasiones la comedia nace del drama, de la pena, del momento perdedor de uno”, apostilla.

Junto con Manuel Burque, nominado al Goya al mejor actor revelación por Requisitos para ser una persona normal, Belén Cuesta lleva gran parte de la carga humorística de la serie, una ficción que, como ya ocurrió en Ocho apellidos catalanes, “juega con los estereotipos de ambas culturas, aunque en esta ocasión salimos favorecidos  los españoles”.

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