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Viajando por Norteamérica con El Twanguero (II)

El músico cuenta en este diario digital su periplo por Beverly Hills

Los Angeles tiene un atardecer especial. Hay una luz extraña y hermosa al mismo tiempo que lo llena todo, posiblemente porque es una ciudad relativamente bajita (2-3 plantas por manzana es lo típico) y porque las palmeras le dan ese toque exótico que no tienen las ciudades norteamericanas del interior. El ensueño se te acaba si entras a cualquier cafetería de Beverly Hills y te pides una merienda. La típica café y bollo que hacemos en España a media tarde te puede salir aquí tranquilamente 12 euros, y ahí es donde te das cuenta de donde estas: en el país donde el dinero se mueve más rápido que Speedy González.

Terminamos el NAMM con una cena “española” gracias a Mayte Leturiaga, que se encargó de reclutar a los españoles que estábamos en la zona y organizó un encuentro muy agradable. Al dia siguiente nos instalamos en Calabassas (Malibu), en casa de Alfonso Ródenas, un viejo amigo de Valencia que lleva ya 15 años viviendo en Los Angeles. Alfonso es un ingeniero de sonido que ha trabajado en muchas producciones californianas y trabaja habitualmente con los “Jefes de jefes”, o lo que es lo mismo: Los Tigres del Norte.

Esto le ha llevado a ganar varios Grammys y estar en el top de la música fronteriza del sur de California. La vida en Malibu estos días está siendo una gozada, ya que estamos a 30 minutos de Hollywood pero en plena naturaleza, una especie de sierra madrileña con salida al mar. Hacemos hiking por la mañana y luego dedico todo el dia a preparar el repertorio de los conciertos de L.A. y Portland de esta semana. El lugar es muy inspirador porque está rodeado de todo lo necesario para estar concentrado : la naturaleza, los sonidos del bosque, la energía de los indios ancestrales que habitaron la zona, los árboles centenarios… Para la próxima semana intentaré tener una grabación y enseñarles lo que es esto. Ya entiendo porque Sting se vino a vivir aquí.

Tuvimos un ensayo con la banda en unos locales donde prohiben entrar con armas (¡!) y el jueves haremos el primero de los 4 conciertos que tenemos en Los Angeles. Luego viajaremos a Portland, Oregon para hacer un “House-concert”. Es algo bastante típico de aquí y suele ser para gente acomodada que prefiere tener la música en casa y a una hora normal. Gloria bendita. Asi que para la próxima entrega de Viajando con el Twanguero tendré material interesante para compartir con ustedes: el viaje por la I-5 hacia el norte ofrece unas vistas espectaculares y los conciertos en Los Angeles y Portland prometen.