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Nominados al Goya a mejor presidente del Gobierno

Los líderes de PSOE, Podemos y Ciudadanos desfilan por una alfombra roja que recibe un despliegue auténtico de políticos

De izquierda a derecha: los líderes de Podemos, Pablo Iglesias, del PSOE, Pedro Sánchez, de Ciudadanos, Albert Rivera, a su llegada a la gala de los Premios Goya. JuanJo Martín EFE JuanJo Martín EFE / VÍDEO: VIRGINIA MARTÍNEZ / ÁNGEL PLASCENCIA / NOELIA NÚÑEZ

Los Goya de este año tienen una categoría más. A la tradicional pelea entre los candidatos a mejor película, director e intérprete se añade una carrera todavía más importante: entre los aspirantes a formar un Gobierno. Por la alfombra roja han desfilado los tres líderes que protagonizan estos días el debate político y las negociaciones: Pedro Sánchez, del PSOE, Pablo Iglesias, de Podemos, y Albert Rivera, de Ciudadanos. El PP, que ocupa el gobierno en funciones, también está representado, gracias al ministro de Cultura, Íñigo Méndez de Vigo.

Los tiempos de incertidumbre política y dudas ante una posible vuelta a la campaña electoral se notan incluso en el mundo del cine. De ahí que la gala también cuente con la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, el líder de Izquierda Unida, Alberto Garzón, y el presidente del Congreso, el socialista Patxi López. Y la ceremonia pudo ser incluso más política, si la Casa Real, invitada por la Academia del cine, hubiese finalmente acudido a la cita.

Ante tamaño despliegue político, varios actores aprovecharon para enviar un mensaje al futuro presidente del Gobierno, tal vez uno de los tres presentes en la gala. “Les agradezco que hayan venido. Les pediría que apoyen ya no solo el cine español, sino en general la cultura”, asegura el cineasta Fernando León de Aranoa, cuya Un día perfecto opta al premio al mejor filme. Y Javier Cámara, protagonista de Truman y favorito para el cabezón al mejor actor secundario, se muestra más concreto: “Si no quieren subir las ayudas al cine, que ya son irrisorias, por lo menos que haya leyes que nos protejan. Una ley de Mecenazgo, exenciones fiscales más relevantes, una lucha más dura contra la piratería…”.

Desde la subida del IVA cultural hasta el 21%, aprobada por el PP en septiembre de 2011, el mundo del cine y el ejecutivo de Mariano Rajoy han protagonizado un enfrentamiento que muchas veces se ha escenificado en la gala de los Goya. Tanto que el expresidente de la Academia de cine, Enrique González-Macho, apuntó varias veces en sus discursos durante la ceremonia al maltrato que sufría la cultura por parte del PP. A saber qué hará este año Antonio Resines, su sucesor en el cargo y quien encara su primer discurso como presidente en la gala.

Mientras, otros intérpretes seguían lanzando mensajes a Sánchez, Iglesias y Rivera. “La cultura no es decoración, es prioritaria”, destacaba Alberto Iglesias, compositor y nominado a los Goya por enésima vez, tantas que ni él las recuerda todas. E Isabel Coixet, como a menudo le ocurre, optaba por cantar fuera del coro general: “No sé qué hacen aquí. Que estén en sus despachos trabajando, que es lo que les piden los españoles. Yo que ellos no hubiera venido”.

Finalmente, Antonia Guzmán, nominada a mejor actriz revelación a sus 93 años por A cambio de nada, expresó de la forma quizás más gráfica el mensaje que muchos pensaban: “Que sean más flojillos para soltar para lo que hace falta y menos para otras cosas”. El gesto que hacía mientras tanto con sus dedos era inconfundible.