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Shakira: “Todos tenemos una conejita dentro que sueña con cosas grandes”

La artista le pone voz y rasgos físicos a la gacela Gazelle en 'Zootrópolis', lo nuevo de Disney

Shakira en la presentación de 'Zootrópolis'. FOTO: Massimiliano Minocri/ Vídeo: EL PAÍS VÍDEO

Cuanto te encuentras cara a cara con Shakira es muy difícil quedarte quieto. La cabeza se te llena de Waka Waka, Whenever, Wherever, Addicted to you e Intuition, todo a la vez, y te pondrías a bailar. Te tienes que recordar a ti mismo: despacio, despacio. Pero a la vez el tiempo apremia, la mediática cantante está de promoción y la presencia en la habitación de hotel en la que recibe de una ayudante con un cronómetro para pautar la entrevista no ayuda precisamente a serenarse. Pierdo los primeros segundos —una forma muy agradable de perderlos— mirándola a los ojos, unos ojos marrones que chispean vivos, alegres e inteligentes con la luz que entra por la ventana. Así de paso me evito mirarle a las piernas para dilucidar —por puro pundonor profesional— si lo que lleva es una falda muy corta o unos minishorts. Y luego vuelvo a perder otros instantes preciosos diciéndole que le he traído un pequeño obsequio por su cumpleaños (el pasado día 2, como su marido Piqué —para él no he traído nada—) y alargándole un paquetito. Ella responde alborozada abalanzándose como una niña, y eso que debe haber tenido muchos regalos. Lo abre a toda prisa y ríe sinceramente complacida ante la pequeña figurita de una gacela de plástico. Una gacela, Gazelle, popularísima estrella pop del mundo animal, es, claro, el personaje al que Shakira (Barranquilla, 1977) le pone la voz, detalles del físico y su inconfundible estilo en la nueva producción de Disney Zootrópolis, una película divertidísma cuyo tema, Try anything, Inténtalo todo, un bombazo, interpreta ella. El filme llegará a los cines el 12 de febrero.

Pregunta. ¿Qué le parece convertirse en gacela?

Respuesta. Es genial, aunque mi hijo Milan no lo entiende mucho, es difícil explicarle que tu madre es un dibujo animado a un niño de tres años.

P. ¿Le gustan especialmente las gacelas?, pensaba que más las mangostas.

R. No la elegí yo. Me llamaron de Disney y me ofrecieron el proyecto, fui a Los Ángeles, me mostraron el dibujo de Gazelle y me gustó muchísimo. No me lo pensé dos veces. Me enseñaron todos los detalles. Es una historia con una trama muy original, diálogos inteligentes, mucho humor y también con suspense.

P. Salen bichos entrañables, la musaraña mafiosa émula de Brando en El Padrino, el guepardo de los donuts y sobre todo el perezoso funcionario.

R. El perezoso es adorable, ¿verdad?

P. ¿No hubiera preferido ser usted otro tipo de animal? No sé, un felino

R. ¿Me ves así? (Pausa, la cantante sonríe y se deja mirar; los segundos corren) La verdad es que yo también. Pero Gazelle es una gacela.

P. Y una estrella de la música, eso sí.

“Le pedí al equipo de ‘Zootrópolis’ que le pusiera más caderas a mi personaje”

R. Sentí que tenemos cosas en común. Muchos detallas son míos, el color de ojos, las pestañas, el pelo. Incluso la ropa. La falda es muy mía. Me pareció que le faltaban caderas… y pedí que le pusieran más. ¡Y lo hicieron! Ha sido un proceso superdivertido y diferente a todo lo que había experimentado antes. Me habían ofrecido proyectos parecidos y nunca había aceptado. Pero en cuanto conocí a Gazelle… El equipo de producción ha sido además muy amable y muy humano. Creo que es una película llena de sensibilidad y talento.

P. ¿Era usted una fan de Disney de niña?

R. Como todos los niños, vi las películas clásicas, y a los 8 años fui por primera vez a Disneylandia. La verdad te diré que siempre ha seguido dentro de mí una niña que disfruta con las películas Disney, también las nuevas.

P. Vaya, ¿y cuál es su personaje favorito, Bambi, Dumbo, Cenicienta…?

R. Campanita.

P. La hada de Peter Pan. Aquí la llamamos Campanilla.

R. Ah, me gusta mucho. Y también Bolt, el perro estrella.

P. Con dos hijos pequeños habrá entrado usted en la categoría de usuaria recurrente de las producciones Disney.

R. Jajaja, sí, claro. Y es mágico poder compartir ese mundo con, de momento, mi hijo mayor. Sasha es aún muy pequeñito. De hecho a Milan lo llevé al preestreno de Zootrópolis con 17 amiguitos de clase.

P. Es una película muy simpática, y sin los terrores y cargantes moralinas de otras producciones Disney.

R. Es una película espectacular. Y una historia universal de superación con la que te puedes sentir muy identificada. Esa conejita, Judy Hopps, que quiere cumplir sus sueños que parecen imposibles, ilógicos... Yo he tenido momentos Judy en mi vida. Todos tenemos una pequeña conejita dentro que sueña con cosas grandes.

P. ¿?

R. Imagínate, yo de pequeñita en Barranquilla, soñando con grandes escenarios y en ser estrella de la música, mientras el profesor de canto decía que mi voz era disonante y que me limitara a mover los labios sin cantar en el coro…

P. Me han dicho que le pregunte cuál es el secreto para bailar bien. Bueno, en realidad, lo confieso, no me lo han dicho, es cosa mía.

R. El secreto para bailar bien es querer hacerlo.

P. Pues vaya. ¿Solo por eso baila usted así?

R. No te negaré que el ambiente ayuda. Haber nacido junto al Caribe es determinante en mi caso. Allí hay una forma muy vital de vivir la música. En Barranquilla es obligatorio saber bailar. Sino no sobrevives. Es toda una cultura que como sabes tiene su origen, sus raíces, en África.

P. ¿De dónde le viene esa contagiosa vitalidad que se manifiesta en sus canciones?

R. Vivo para la música y de alguna manera la música vive en mí. Esta última época que he estado más parada, por mis hijos, y que me he dado un tiempo de licencia creativa me he hecho consciente de cuánto extraño cantar y ver a las personas bailar conmigo. Puede parecer algo trivial, banal, pero es algo esencial para mí. Estoy hecha de eso y para eso. Cada fibra de mí. Si no canto y bailo me asfixio. Y ahora, en marzo, me pongo en marcha de nuevo. Empiezo a escribir nuevas canciones.

P. ¿Qué tal es su vida aquí en Barcelona, lejos de los colores y calores de su tierra?

“Vivo para la música y la música vive en mí. Estoy hecha de eso. Cada fibra de mi ser"

R. Soy feliz. Tengo a un hombre que me hace feliz. Y una familia, que es lo que más he deseado en la vida. Barcelona es una gran ciudad y España un gran país. Y Europa… es distinta de mis orígenes pero también me gusta. Es cierto que me encantaría que mis hijos conocieran lo que es ir descalzo por la calle y hacer amiguitos jugando allí, como hice yo. Pero sé que ellos no van a poder. Por muchas razones.

P. Usted es bastante universalmente apreciada, pero vive junto a una figura, su marido, que en cambio crea bastante controversia.

R. Gerard es un hombre con gran carisma y que despierta muchas pasiones, comenzando por mí. Él vive sin miedo, es un tipo feliz y juguetón, esencialmente. Hay gente a la que le molesta su actitud, pero él está jugando. No tiene ninguna mala intención. Es un hombre muy auténtico y muy divertido.

P. La conejita Judy de Zootrópolis se ha de enfrentar al acoso de sus grandotes compañeros en la policía, rinocerontes, búfalos, y de grandes carnívoros. Usted misma ha tenido que ver carteles como el del campo del Espanyol en el partido contra el FC Barcelona "Shakira es de todos". ¿Qué piensa de ese tema que emponzoña a nuestra sociedad que es la violencia de género?

R. Es algo en lo que nos tenemos que comprometer todos y que se soluciona principalmente educando a la gente.

La asistente, que ya ha dejado correr un tiempo extra de descuento, señala el fin de la entrevista. Shakira se levanta de la silla y se despide con dos besos y una gran sonrisa. Me obligo a mirarle las piernas: son shorts. Al volver a alzar la vista, la cantante sigue sonriendo y se aparta el pelo de la cara con el mismo gesto de Gazelle, la gacela. Es imposible no imaginarlas a las dos fundiéndose en una sola gran estrella que pone a bailar de manera enfebrecida a todo el mundo. Oh, oh, oh, oh, Try Everything.

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