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África, por su ficción la conocerás

La fotografía africana y sobre África, reacciona ante la imagen estereotipada de un continente consumido por la pobreza, la enfermedad y la guerra

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En el tumulto de una de las ciudades que crece a mayor ritmo del mundo, Lagos, surgió la iniciativa de alojar un festival de fotografía. Allí, en la ciudad nigeriana donde cerca de 21 millones de habitantes se abren camino a diario entre la agitación, la contaminación y el crimen propios de una megalópolis plagada de suburbios que alojan a un alto porcentaje de su población, la fotografía ha encontrado un objetivo: luchar contra el afropesimismo. Y es que un espíritu esperanzador invade la metrópolis costera, convertida en la ciudad más energética de África, desde que su actual gobernador, Babatunde Fashola, puso en marcha una eficaz política de saneamiento de las calles, de mejora del transporte público y mejora del medio empresarial. El mismo espíritu que arropa a Azu Nwagbogu, director y fundador del LagosPhoto Festival, convencido de que “no existe ninguna condición o situación humana en la cual el arte no sirva como terapia, inspiración o posible solución. Parte de la mejor literatura de la que disfruta hoy la humanidad se escribió en Rusia durante un tiempo de opresión.”

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My Lagos, Almaz, 24.

Nwagbogu puso en marcha la primera edición del festival en 2010 con el propósito de establecer una comunidad que agrupara a fotógrafos, tanto locales como internacionales, a través de imágenes que encerraran las experiencias y sensibilidades del continente. LagosPhoto es el único festival de fotografía internacional que se celebra en Nigeria, aunque no el único del continente africano. Destaca por una visión más experimental y menos documental en su forma de presentar las distintas realidades africanas y sorprende anualmente con la vitalidad y efervescencia de sus propuestas, por lo que la editorial alemana Hatje Cantz le ha dedicado uno de sus monográficos, Africa Under the Prism, que da cuenta de su corta pero prometedora trayectoria.

“Mi objetivo ha sido desafiar al afropesimismo. Invalidar esa representación de África como un lugar sin esperanza. Gran parte de sus aspectos más creativos han sido negados debido a la imagen que se ofrece del continente en los medios de comunicación occidentales, injusta y tendenciosa. Me gustaría utilizar esos mismos canales para contar otra historia. No estoy interesado en la propaganda, sino en dar a conocer una imagen nueva más positiva y evolucionada de África”, dice Nwagbogu en conversación telefónica. La fotógrafa española Cristina de Middel, comisaría de la última edición del festival, comparte esta opinión: “Cuando visité África por primera vez, me encontré con un continente que se enfrentaba a muchos clichés y estereotipos. Con una realidad más compleja. Como fotógrafo muchísimo más difícil de trabajar. Pensé: aquí pasa algo y hay muchas cosas por contar. Tenemos una visión sesgada del continente”.

Whiteshadows I, Schemes.

En Africa Under the Prism, se observa una evolución a través de las sucesivas ediciones del festival que transita desde una fotografía documental hacía otras narrativas, insinuando que el lenguaje clásico documental, tal y como lo hemos conocido hasta ahora podría estar exhausto. Así, mientras el mundo del fotoperiodismo establece nuevas reglas para evitar la manipulación y se debate acerca de lo que es y no es manipular, el festival LagosPhoto apuesta claramente por la ficción. “Creo que el retrato documental no es suficiente. Hace falta recurrir a otros lenguajes que precisan de una puesta en escena, de la ficción. Trabajos más conceptuales que pueden describir de una manera más rica y completa la riqueza de África”, señala De Middel. “La fotografía tiene un potencial que va más allá del documento. Ponernos de acuerdo sobre lo que es verdad es complicado y podría ser un problema filosófico, como para poder solucionarlo con una fotografía. No digo que el fotoperiodismo esté mal, sino que hacen falta otros acercamientos”. Nwagbogu, reafirma esta postura: “Ser un buen fotógrafo documentalista requiere un riguroso trabajo de investigación, el mismo que para crear narrativas de ficción. La fotografía documental tradicional ha sido muy injusta con la historia de África. Su autoría, distribución, representación y celebración como la verdad del continente es falsa, y es difícil creerse que las audiencias se traguen esto. No me mal interprete. Me interesa mucho el fotoperiodismo y tratamos de fomentar el coraje y rigor, inherente a su ejecución y ética. De hecho, hemos incluido la exposición anual del World Press Photo como parte de nuestro programa. Pero lo que les digo a los fotógrafos es que no se puede tener una visión alternativa y fuera de lo corriente si no conoces bien de lo que estás hablando.”

Son cuatro los fotógrafos españoles que han estado presentes en el festival: Cristina de Middel, como comisaria de la última edición y como fotógrafa con la serie Afronautas, Ricardo Cases, Vicente Paredes con su serie Pony Congo y Gloria Oyarzabal con La Picnolepsia de Thsombé. Se pretende que la presencia de los fotógrafos internacionales enriquezca el diálogo entre fotógrafos, pero sin olvidar que es muy importante escuchar la voz de los nativos para contrarrestar la imagen de África narrada por los de fuera.“ El objetivo final es que se genere un autorretrato de África. Que sean los propios africanos los que se describan así mismos y lo compartan con el resto del mundo”, dice De Middel.

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Musclemen.

La irrupción de Internet ha contribuido en gran medida a que la elaboración de este retrato sea posible. De ahí surgen proyectos como Everyday Africa, otra iniciativa contra el afropesimismo que recoge imágenes tomadas a través de los teléfonos móviles y que muestra el día a día de los africanos.“La fotografía es un lenguaje fácil y accesible. Estamos viviendo en una pura era visual. Las nuevas generaciones se comunican cada vez más a través de ellas, por ejemplo con los 'snapshots' o emoticonos”, dice Cristina de Middel. “La fotografía no supone una técnica complicada, ni un periodo largo de aprendizaje. Puedes ser mejor o peor, pero siempre vas a ser capaz de comunicarte con ella a un nivel muy básico.”

En el prólogo de Africa Under the Prism, Nwagbogu alude al poder de la fantasía en la búsqueda de un mundo mejor: “Siempre he defendido que los africanos necesitamos reimaginar nuestro futuro y aprender de los se encuentran en los márgenes, los visionarios y los fantasiosos. Si no lo hacemos, nos encontraremos atrapados en un círculo vicioso.”

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