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La voz extrema de Niño de Elche conquista el primer Premio Ruido de la crítica

El iconoclasta cantaor emprenderá para la vuelta del verano el nuevo proyecto 'exquirla', junto al cuarteto madrileño de hardcore instrumental Toundra

Hace apenas un año, Niño de Elche era un marciano del cante. A día de hoy, Niño de Elche es un marciano del cante al que admiran un creciente número de terrícolas. El inclasificable Francisco Contreras Molina incrementó anoche su colección de galardones, entre ellos el Disco del Año de EL PAÍS, con el nuevo Premio Ruido, que la recién creada Periodistas Asociados Musicales (PAM) entregaba por vez primera en una fiesta que encontró acomodo en el madrileño bar El Sótano. “Es el primer año que entro en esta cosa de las listas musicales y los festivales indies, y es gratificante haber engañado a toda la peña”, se jactó con su característica mordacidad Contreras, responsable de un álbum originalísimo y salvaje, Voces del extremo, para el que todavía nadie ha acertado a encontrar una etiqueta convincente.

El cantaor ilicitano, de 30 años, era uno de los 12 finalistas que habían llegado a la segunda y definitiva votación de la PAM, un colectivo que integran unos 120 periodistas y reporteros gráficos familiarizados con la escena musical española. Voces del extremo se impuso en esa última ronda a los trabajos más recientes de Disco Las Palmeras, Francisco Nixon, Guadalupe Plata, L.A., Nueva Vulcano, Soleá Morente, Xoel López, La Bien Querida, Pablo Und Destruktion, Tulsa y Toundra. Estos cuatro últimos, al igual que el propio Francisco Contreras, ofrecieron breves actuaciones en directo en una entrega sencilla y sin protocolos que presentó el locutor de Radio 3 Ángel Carmona. “Los periodistas musicales intentamos trabajar con el oído más que con las orejas, que ya las tenemos trepanadas”, bromeó el reciente ganador de un Premio Ondas.

El cantaor Niño de Elche sostiene su premio.

Más allá de los inevitables parones entre los distintos grupos, el ambiente en estos neonatos Premios Ruido resultó entre cohibido y cordial, una característica de las reuniones sectoriales que comparten desde los Goya hasta las recepciones de embajada o las comilonas navideñas de la empresa. Quien más empeño mostró por salirse del tiesto fue el gijonés Pablo Und Destruktion, que recomendó a los asistentes la afiliación al sindicato anarquista CNT e interpretó, “por llevar la contraria”, un tema que no pertenecía a Vigorexia emocional, el disco con el que estaba nominado. Seguramente García Díaz, los apellidos que constan en su DNI, encontró irresistible pronunciar ante la concurrencia versos como “Nadie debería de saber / que la sangre da morbo / y el sexo, gonorrea”. Más comedida, Miren Iza (Tulsa) aplaudió el advenimiento de la PAM “porque me encanta estar en la inauguración de una asociación y esta me parece bien”.

El gran triunfador de la noche bromeó con la expresión “fallo del jurado”, pero se congratuló de que este primer Ruido haya reconocido “un trabajo autogestionado, libre y sin fronteras”. Las intenciones futuras de Niño de Elche eran una incógnita, pero anoche pudimos saber que prepara para la vuelta del verano un proyecto junto al cuarteto madrileño de hardcore instrumental Toundra. El grupo resultante ya se ha bautizado como 'exquirla' -así, con equis y en minúscula- y pondrá música a poemas del contestatario poeta valenciano Enrique Falcón. “Llevan ya muchos contactos y dos días exhaustivos de ensayos”, desveló una fuente conocedora del proyecto. “En síntesis, están partiendo del sonido más intenso de Toundra, pero cambiando las escalas menores por las flamencas”.

En su papel de presidente de la PAM, el periodista Darío Manrique insistió en que el Ruido “quiere ser una celebración de la creatividad musical en España”. El galardón, que imita el modelo del codiciado Mercury británico, cuenta como atractivo adicional con una campaña de marketing digital a cargo de Ticketea y valorada en 10.000 euros. “Sobre las difíciles condiciones y los mil y un obstáculos para el periodismo musical ya hablaremos otro día”, se despidió Manrique, siempre con un ojo en el móvil ante la inminencia de su paternidad. El nombre de Premio Ruido recibió alabanzas y objeciones, como todo, pero hasta en eso también Niño de Elche fue el más demoledor de la noche: “Lo malo es que José Mercé tituló así uno de sus discos…”.

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