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Belako: oda a la estética del error

El grupo vizcaíno publica su segundo LP ‘Hamen’ en el que reivindica la imperfección y la experimentación como los medios adecuados para hacer música

El porvenir de los jóvenes sin futuro es la letra pequeña de los contratos que no se firman y de los sueldos que no se cobran. Y para los cuatro integrantes de Belako –los hermanos Josu y Lore Billelabeitia, Lander Zalakain y Cris Lizarraga, cuyas edades están entre los 24 y los 21 años– que acaban de publicar su segundo disco Hamen (Mushroom Pillow) la realidad no es muy distinta del resto de su generación: “Nos han dado premios, nos está conociendo mucha gente. Pero no tenemos pasta. Hay un foso gigante entre el éxito, el reconocimiento público y la retribución económica que podemos tener que es, prácticamente, nula”, asegura Josu Billelabeitia guitarrista y productor de la banda.

Uno de los matices que hace especial a Belako –grupo formado en Mungia (Vizcaya) hace cinco años– es la costumbre que han desarrollado en torno al concepto de imperfección y de experimentación. Cris Lizarraga y Josu Billelabeitia, los más activos e impetuosos en la conversación, han estudiado Bellas Artes en la Universidad del País Vasco; quizá por eso las declaraciones de ambos son como un brochazo y se trufan con elementos artísticos: “Cada vez intentamos buscar un sonido más sucio que el anterior. A todos nos gusta la corrida del acrílico con el aguarrás y ver cómo gotea. Los retos y la locura nos gustan”, dice Josu con una media sonrisa.

En este segundo disco, que contiene canciones en inglés y en euskera, han hecho las cosas como han querido: “El fallo forma parte de un proceso. La magia del directo nos hace tener borrones y creo que eso también es la parte de locura a la que se refiere Josu”, matiza Lizarraga. Quizá por eso, porque no les va lo de trabajar con un manual de instrucciones, no han congeniado con ningún productor. Cuentan entre risas que uno del que prefieren no desvelar el nombre les llegó a decir: “Si queréis que haga mal mi trabajo, lo hago”.

Durante toda la entrevista se escuchan gritos y silbidos en la calle. El mismo día en que fue realizada –el 19 de noviembre del pasado año en el séptimo piso de un edificio en la calle Génova– unos 200 trabajadores de la Empresa Municipal de Transportes se manifestaban delante de la sede madrileña del Partido Popular para mostrar su indignación por la congelación del presupuesto destinado al Consorcio Regional de Transporte. El ambiente de reivindicación lo conoce bien Belako tanto por haber nacido en Euskadi como por haber formado el grupo durante el 15-M: “Una de las canciones de Hamen habla de cómo hay que salir fuera para buscarse el pan. Todo el mundo está desperdigado porque no solo buscan sobrevivir sino vivir dignamente”.

Todos los miembros de Belako piensan que se enfatiza demasiado en el hecho de que haya dos chicas en el grupo: “Si realmente no estuviéramos en un mundo machista no llamaría la atención”, aseveran. Pero lo que de verdad les importa es disfrutar tal y como concluye Cris Lizarraga: “Al principio tuvimos algunos momentos un poco Gallagher porque tenemos dos hermanos dentro del grupo pero ahora hay una sintonía perfecta a nivel musical. Cuando dejemos de pasarlo bien lo mandaremos todo a tomar por culo”.