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El chelista Pablo Ferrández, mejor artista joven del año

Los International Classical Music Awards premian al músico de 24 años

Pablo Ferrández (Madrid, 1991) es un chico serio y de pocas palabras, pero la fuerza está en su mirada y, sobre todo, en sus delicadas manos. Cuando lo llamaron para decirle que iba a ser reconocido como mejor artista joven del año en los International Classical Music Awards (ICMA), ni siquiera sabía que estaba nominado. “Yo a nivel personal he cambiado poco, aunque la gente ahora me ve distinto. Pero sigo exigiéndome tanto o más que cuando estudiaba”, dice este joven chelista de 24 años recordando cuando estudiaba en la Escuela Superior de Música Reina Sofía de Madrid. La grabación Guerre et Paix de Jordi Savall, también ha sido reconocido en estos galardones que se entregarán en abril en San Sebastián.

Los ICMA los entregan miembros de las revistas sobre música clásica más importantes del mundo, y en el caso de Ferrández, el chelista cree que han valorado su forma de trabajar. “Suelen decir de mí que lo que hago es diferente, que siempre dejo mi sello pero sin descuidar la música”, explica este músico que recibió sus primeras lecciones en casa de la mano de su madre y que aprendió a amar el chelo a través de su padre, que lo toca en la Orquesta Nacional de España.

“Mi carrera ha avanzado muchísimo, no esperaba llegar tan alto en tan poco tiempo”, cuenta el músico desde Alemania, donde estudia y reside actualmente, su casa y su descanso entre viaje y viaje para tocar con las grandes orquestas de Europa. Ha estado a los mandos de directores como Barenboim o Gergiev, y confiesa que supone que les gusta como toca: “Gracias a ellos estoy recorriendo el mundo y teniendo este aprendizaje. Aunque agradezco mucho el reconocimiento de los ICMA, ese es el mejor premio posible. Que confíen en ti”.

Para el chelista no es fundamental salir de España para completar el desarrollo de un músico, y admite que él llegó a Alemania siguiendo a su profesor. “Lo que sí es bueno siempre es salir de tu lugar de confort para seguir creciendo, pero para ello no hace falta salir de España. En España, por ejemplo, gracias a la Escuela Reina Sofía tenemos una formación de élite sin salir de Madrid”, cuenta Ferrández.

El chelista pasará por España el próximo 11 de febrero: arrancará en el Auditorio Nacional una gira de conciertos que pasará por Girona, Alicante, Zaragoza y Barcelona en cinco días de escenario consecutivos. Sacó su primer disco el año pasado con el sello Onyx con los conciertos de Schumann y Dvorák, y recibió una gran acogida por parte de la crítica. Pero el que mejor define su sonido es el prestigioso director Christoph Eschenbach: “Lo tiene todo: una técnica espléndida, una profunda musicalidad y un carisma arrollador”.