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Que viva España, manos arriba

En ‘Cervantina’ destaca la versatilidad como compositores e intérpretes del quinteto Ron Lalá

En su reciente libro El verdadero autor de los Quijotes de Cervantes y de Avellaneda, el latinista Francisco Calero, catedrático emérito de la UNED, sostiene sin petañear que el autor auténtico de la magna novela fue Juan Luis Vives, de cuya obra él es laborioso traductor al castellano. No menos hidalga e ingeniosa es la hipótesis de Francis Carr, historiador británico, que en Who wrote Don Quixote? asevera que Alonso Quijano y Sancho son creaciones de su compatriota Francis Bacon, a quien él considera también autor de las comedias de Shakespeare.

Cervantina

Sobre textos de Cervantes.
Versión y música: Ron Lalá.
Coproducción: CNTC.
Madrid. Teatro de la Comedia, hasta el 6 de febrero; Torrelavega, 20 de febrero; Torrelodones, 26; Salamanca, 27. Zamora, 5 de marzo; Getafe, 6; Móstoles, 12; Burgos, 19. León, 7 de abril; Avilés, 8; Pozuelo, 9; San Fernando de Henares, 10; Albacete, 21; Valladolid, 13 y 14 de mayo…

Si eruditos que, amparándose en las lagunas que hay sobre las circunstancias en que se escribió El Quijote, reasignan sin arrobo la autoría de la obra a un escritor desaparecido siete años antes del nacimiento de Cervantes o a un filósofo y criptólogo en lengua inglesa (confundiendo La Manchuela conquense con el canal de La Mancha), ¿cómo no han de tener los cómicos licencia para adaptar sus obras a la escena libremente y de la manera que consideren más oportuna?

Con el éxito artístico de Siglo de Oro, siglo de ahora y de En un lugar del Quijote, la compañía madrileña Ron Lalá ya se había autorizado para jugar a placer con nuestros clásicos auriseculares: sus refundiciones no son más irreverentes hoy de lo que lo fueron en su día las sesiones de la Academia de improvisación poética del Real Alcázar, en las que actores y autores escogidos (Quevedo y Calderón entre ellos), dramatizaron sobre la marcha y de manera desenfadada temas graves, ante la Corte de Felipe IV.

En Cervantina, su nueva entrega, Ron Lalá pasa revista a novelas y entremeses del autor del Viaje del Parnaso, los entreteje con puntada rápida, les saca punta humorística y los entrevera de canciones de nueva factura, compuestas según patrones musicales de raigambre. Lo que mejor distingue al sexteto madrileño (cinco actores, más Yayo Cáceres, su director, argentino de Corrientes) de otras compañías cómico satíricas es su versatilidad como compositores e intérpretes, pero tampoco pasa inadvertida su capacidad para entreverar el verso cervantino con el propio, bajo la dirección literaria del poeta Álvaro Tato.

El cuerpo del espectáculo lo constituyen tres novelas ejemplares (El celoso extremeño, La gitanilla y Rinconete y Cortadillo) y un entremés atribuido a Cervantes, El hospital de los locos, ágilmente enhebrados y punteados todos por composiciones logradas y bien traidas, entre las cuales la chispeante Mientras los conquistadores, donde se citan el joropo y el son jarocho; Qué tierno y qué goloso, donde la canción infantil confluye con el cuplé sicalíptico; los tanguillos de Preciosa, la rumba Como cantos rodaos o unos aires de sevillanas, alusivos a la actualidad, que concluyen: “Nuestra calaña/ viva que viva/ pues tiene a España/ manos arriba”.

El público de una función de entresemana disfrutó de veras y saludó el espectáculo con merecido fervor.