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David Bowie preparaba un disco nuevo antes de morir

Tony Visconti, productor del músico, desvela a 'Rolling Stone' que el artista tenía ya cinco temas y quería volver al estudio de grabación

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Una semana antes de su muerte, David Bowie llamó a su productor histórico, Tony Visconti, y le dijo que quería preparar otro disco, tras Blackstar, que salió a la venta el pasado 8 de enero. De hecho, el músico le contó que ya tenía cinco canciones nuevas y planeaba regresar cuanto antes al estudio de grabación. Así lo ha explicado Visconti en una entrevista con la revista Rolling Stone en la que se aventura a imaginar que el propio Bowie fue sorprendido por la rapidez con la que su cáncer de hígado aceleró su final. El músico falleció el pasado domingo en Nueva York a los 69 años.

“Estaba entusiasta. Yo creía, y él también, que tendría por lo menos unos meses más. Si estaba tan emocionado con el nuevo álbum, evidentemente pensaba que tendría más tiempo. Así que el final debe de haber sido muy rápido. No tengo información sobre esto, no lo sé exactamente, pero la enfermedad tiene que haber avanzado muy rápidamente después de aquella llamada”, ha contado el productor a Rolling Stone.

Visconti asegura que Bowie sabía desde noviembre que su cáncer era terminal. Poco antes el mito británico había terminado Blackstar, lo que ahora todos interpretan como un adiós musical a sus seguidores. Pero Visconti lo intuyó mucho antes, cuando leyó por primera vez las letras de varias de las canciones. “Astuto bastardo, estás preparando un álbum de despedida”, le soltó el productor, a lo que Bowie tan solo contestó con una sonrisa.

El productor cuenta también que tenía constancia de la enfermedad del artista desde hace un año, más o menos lo mismo que contó a varios medios Ivo van Hove, director de Lazarus, el musical sobre el músico. Ambos son una excepción, ya que el cáncer que estaba devorando a Bowie se mantuvo en el secreto más absoluto, tanto que Van Hove sospecha que ni siquiera la banda que grababa con él Blackstar supiera nada de ello. Sin embargo, Visconti desmiente ahora esta hipótesis: “[Hace un año] llegó justo después de una sesión de quimioterapia; no tenía pestañas en los ojos ni pelo. No había manera de que pudiera ocultárselo a la banda. Pero me lo contó en privado, y sentarme con él a hablarlo cara a cara fue algo realmente chocante”.

Y también duro fue el momento en que ambos perdieron la esperanza. Porque a mediados de 2015, según relata Visconti, el diagnóstico de Bowie mejoró notablemente. “Estaba optimista porque la quimio estaba funcionando. Incluso el cáncer empezó a retroceder. Aunque él se mostró prudente: ‘No lo celebremos demasiado de prisa. Ya veremos cómo va’. Siguió con la quimio y pensé que lo conseguiría. Y, de repente, en noviembre, el cáncer volvió. Se había expandido por todo su cuerpo, y de eso no hay manera de recuperarse”, recuerda el productor. De paso, además, Visconti desmiente que el músico sufriera otros problemas de salud en los años entre su ataque al corazón de 2004 y sus últimos 18 meses de batalla contra el cáncer. En cambio, Wendy Leigh, autora de una biografía sobre el artista publicada en 2014, contó a la BBC hace unos días que Bowie había sufrido seis ataques cardíacos en estos años.

Como recuerda Rolling Stone, Visconti ha trabajado con Bowie constantemente a lo largo de los últimos 40 años. Su colaboración empezó con Space Oddity, en 1969, y desde entonces produjo varios de los álbumes más relevantes de Bowie, como The Man Who Sold the World, Low o The Next Day, editado en 2013 y penúltimo disco del músico. Por ahora.

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