Dieciocho millones y dos ‘fra angélicos’: ¿una ganga?

El Prado compra ‘La Virgen de la Granada’ a los Alba, que ceden otra obra del pintor

El cuadro La virgen de la Granada, una de las obras más importantes de Fra Angelico (Vicchio di Mugello, Florencia, 1395-Roma, 1455) y la joya más preciada de la colección de la Casa de Alba, pasará a formar parte de los fondos del Prado a cambio de 18 millones de euros, según confirmó ayer José Pedro Pérez-Llorca, presidente del Patronato del Museo del Prado, quien tildó la compra de "una gran operación a un precio mejor que bueno".

La adquisición incluye una segunda obra del pintor florentino, una tabla de predela que hasta ahora figuraba como de autor desconocido y que los expertos de la pinacoteca madrileña y de otros centros internacionales como el Museo de Filadelfia han certificado también como obra salida del pincel del propio Fra Angelico. Ambas pinturas permanecían en manos de los Alba desde 1817, fecha en la que fueron adquiridas en Florencia por Carlos Miguel Fitz James-Stuart, duque de Alba. Son las únicas conocidas del artista florentino que existían en España dentro de una colección privada. El Prado ya cuenta en su colección con La Anunciación, y el Thyssen con La Virgen de la humildad. La información fue adelantada ayer por el diario La Razón.

Pérez Llorca detalla que los 18 millones serán pagados conjuntamente por el propio museo, la Fundación Amigos del Museo del Prado y una provisión extraordinaria de fondos del Estado. Aunque declinó hacer una estimación precisa de cuál podría ser el valor de las obras en el mercado, el presidente del patronato asegura que lo que se va a pagar está "muy por debajo de su valor en el mercado. Es difícil saber cuánto podría alcanzar, al no haber ninguna otra obra de Fra Angelico en manos privadas y por tanto en venta. Según el director de un prestigioso museo internacional que prefiero no mencionar, el coste en el mercado libre podría multiplicarse hasta por ocho o nueve". "Es una muy buena operación para El Prado", remachó Pérez-Llorca.

Tasación

El presidente del Patronato del museo añadió que la única referencia que permite hacerse una idea de que la cantidad ofrecida por el Prado y aceptada por la Casa de Alba supone un precio de compra muy ventajoso es que La Virgen de la granada fue tasada en unos 40 millones de euros a efectos de seguro cuando se le dio permiso de exportación temporal para su participación en la exposición de obras de la Casa de Alba que se celebró el año pasado en el Meadows Museum de Dallas.

Aunque la Casa de Alba mantiene un silencio total sobre la operación, se sabe que La Virgen de la Granada no ha sido ofrecida a la venta a ningún otro posible comprador. La tela llegó al museo el pasado lunes, mientras que la tabla permanece en el taller de restauración desde antes de las navidades.

La Virgen de la Granada, de 83 por 59 centímetros y obra favorita de la duquesa de Alba, se pudo ver en público por primera vez el pasado año en el CentroCentroCibeles del ayuntamiento de Madrid, dentro de la exposición sobre los tesoros de la Fundación Casa de Alba. Allí se pudo contemplar también el famoso retrato de la Duquesa de Alba vestida de blanco pintada por Goya junto a piezas como los retratos de los sucesivos duques, realizados por maestros como Tiziano, Van Loo, Mengs, Goya y Federico de Madrazo. En septiembre de 2015, la misma exposición hizo su primer gran viaje al extranjero: el Meadows Museum de Dallas. Era su segunda salida del palacio de Liria desde 1817.

Cuando se remate la operación, los dos fra angélicos serán exhibidos en la Galería Central del museo junto a La Anunciación, una de las obras más valoradas en la colección permanente del Prado. Considerada como una de las primeras obras maestras del artista, fue realizada en un momento decisivo para el arte florentino, cuando trabajaban en la ciudad epígonos del gótico internacional como Lorenzo Monaco o Gerardo Starnina; pintores al tanto de las innovaciones nórdicas, Gentile da Fabriano; y artistas revolucionarios como Masaccio o Brunelleschi.

En el catálogo de la exposición de Madrid se describía así La Virgen de la Granada: "La pintura, en perfecto estado de conservación, deja visibles los pliegues y sombras en el paño dorado de honor sostenido por ángeles, que protegen la espalda de la Virgen. El Niño Jesús, sentado sobre las piernas de su madre, está vestido con una túnica roja y juega con la granada que sujeta María con la mano derecha. La escena transcurre mientras la Virgen, vestida con los colores propios de la iconografía religiosa de la época, rojo y azul, mira al espectador. Una magnífica composición que impide desviar la mirada consiguiendo de esta forma transmitir el espíritu más intimo de la escena".

Ayer, los responsables del Museo del Prado no podían disimular la satisfacción por la operación. El miércoles próximo, después de la reunión del Patronato, se sabrán todos los detalles de una operación con la que han conseguido incorporar al museo dos obras por el precio de una de uno de los artistas clave de la historia del Arte.