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Nacionalismos de juguete

Los objetos simbólicos de Mateo Maté hacen hincapié en lo ilógico y lo absurdo de la violencia y de la guerra

Mateo Maté (Madrid, 1964) es uno de los artistas conceptuales españoles de mayor proyección internacional. Desde sus comienzos ha desarrollado una obra con marcado sentido humorístico, que transmite un mensaje de crítica al sistema.

El tema del sometimiento de nuestras libertades a la vigilancia y la seguridad ha sido una constante en su obra, como puede apreciarse en piezas como Medieval (2008), un castillo inexpugnable realizado con fichas Exin, cuyas murallas recuerdan al mapa de España, con muchos arcos, puertas de entrada y salida, patio de armas, establo, ventanas, escaleras, habitaciones, mazmorras, patios y torres de vigilancia. En la última etapa de su trayectoria, el artista reflexiona sobre la violencia, ligada a la esencia del ser humano, en el entorno doméstico y en el social. En la obra de Mateo Maté, la frontera de ambos territorios está difuminada y comparte una iconografía similar. En esta exposición, titulada Nacionalismo doméstico, el espacio de la galería simula ser el de una vivienda normal con piezas y objetos que suele contener una casa. El apacible hogar es percibido por el espectador como un lugar en permanente conflicto.

Se exhiben obras, cuyo contenido simbólico relacionado con la violencia, establece un perturbador contraste entre el espacio doméstico y el público. Algunas de las piezas que se pueden contemplar son un sillón y una lámpara, tapizados con tela de camuflaje y escudos heráldicos de la serie Delirios de grandeza (2005),en los que lucen orgullosos fregonas, cepillos de barrer y utensilios de cocina, que simbolizan los cascos emplumados de los uniformes de los militares y su armamento de guerra. Estas cosas del hogar están en sintonía con el ready made inventado por Marcel Duchamp, en el que lo importante no es la elección del objeto sino la idea que quiere transmitir. Los objetos simbólicos de Mateo Maté, hacen hincapié en lo ilógico y lo absurdo de la violencia y de la guerra, que está presente en todos nuestros espacios.

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'Paisaje uniformado, 24'. 2013. Obra de Mateo Maté.

En sus trabajos, el espacio doméstico es un país en el que se intenta sobrevivir, que tiene su propia bandera, confeccionada a modo de collage surrealista con manteles y servilletas usados, como puede apreciarse en la primorosa serie Campos de batalla (2011), presente en la muestra. En una televisión se puede ver el hilarante video, titulado Thanksgiving Turkey (2007), que emite un fragmento de la película Patton (1970), dirigida por Franklin J. Schaffner, con el doblaje manipulado. El general Patton, en vez de explicar cómo se debe matar a los alemanes, como hace en la película original, dice cómo matar, preparar y guisar un pavo de Acción de Gracias, que es un símbolo de conquista y de poder americano. La pieza es una metáfora que refleja la presencia de la violencia en los actos más cotidianos y familiares. Con todo, las piezas mas logradas de esta exposición son las que pertenecen a la serie Paisajes uniformados, que tiene su origen en el descubrimiento realizado por los artistas del preimpresionismo e impresionismo. Estos movimientos artísticos reinterpretaron el paisaje como manchas y colores tal y como la retina humana los percibe en un golpe de vista. Pocos años después de este descubrimiento, los uniformes de los ejércitos de todo el mundo pasaron a imitar el entorno natural para camuflarse, basándose en el lenguaje plástico de estos artistas. En la serie de cuadros de Paisajes uniformados, Mateo Maté recrea diferentes paisajes con las texturas cromáticas de los uniformes militares de todo el mundo, armados como un collage.

Entre los mas destacables de la exposición se encuentra Paisaje uniformado 24 (2013), que recrea el luminoso lienzo de Joaquín Sorolla Cueva de San Javea, caracterizado por el color brillante y sensitivo y la pincelada vigorosa característica del impresionismo y Paisaje uniformado 4 (2014), inspirado en el bucólico cuadro Cercanías de Vriesland en los Países Bajos, del pintor realista Carlos de Haes.

Nacionalismo doméstico propone una nueva forma de habitar, mas humana: mas que pretender que la casa sea un refugio de la militarización y la guerra que domina en la intemperie, es recomendable generar pactos, alianzas y treguas entre los diferentes espacios y personas con las que convivimos, con la esperanza de que sea este microcosmos el que reinvente lo que nos rodea.

Nacionalismo doméstico. Galería Altxerri. San Sebastián. Hasta el 16 de enero de 2016