El amor en el cine mexicano

Muchos directores mexicanos han abordado el amor desde la óptica de la comedia, en donde se sufre y se expían las culpas a través de la sonrisa plena

Dicen que con el amor no se juega porque al final de la partida nadie sale bien librado. Y parte del cine mexicano contemporáneo apuesta por explorar los conflictos del enamoramiento, las crisis de pareja, las relaciones que rebasan los límites o que observan al objeto del deseo desde una mirada endulzada. Muchos directores han abordado el tema desde la comedia, donde se sufre y se expían las culpas a través de la sonrisa. Estas películas han marcado el pulso emocional del público de hoy. Para ejemplificar los caminos que ha encontrado las comedias románticas, FilminLatino, la plataforma de cine del mundo en México, presenta una selección de películas.

No sé si cortarme las venas o dejármelas largas, de Manolo Caro (2013)

Basada en la obra de teatro del mismo nombre, con su ópera prima, Manolo Caro crea una película que habla al amor desde el mundo hipster y hace una radiografía de la clase media capitalina y sus avatares amorosos. La película se cuenta como una investigación para esclarecer un crimen sucedido en la colonia Condesa. En un edificio viven dos parejas, unos amigos que fingen ser esposos, y otra de dos jóvenes judíos que atraviesan por una severa crisis marital. La llegada de un exfutbolista como vecino vendrá alterar el orden de todo. El filme es protagonizado por Zuria Vega, Luis Gerardo Méndez, Raúl Méndez, Ludwika Paleta y Luis Ernesto Franco.

Cilantro y perejil, de Rafael Montero (1995)

A mediados de los noventa esta cinta fue una de las que reconciliaron al espectador con el cine mexicano. En ella se plantea la crisis económica como uno de los factores que llevan al naufragio el matrimonio de Carlos y Susana, interpretado por Demián Bichir y Arcelia Ramírez. Nora, hermana de Susana, trabaja en un documental sobre la pareja y de paso trata de salvar su relación con Jorge, un joven rockero. Las atinadas observaciones de un psicoanalista sobre el amor y la convivencia humana salpican con destellos de humor los conflictos de los personajes principales, que deciden probar con otras relaciones, hasta darse cuenta que son el uno para el otro.

Cambio de ruta, de Christopher Hool (2014)

Un romance con tintes ambientalistas. Comprometida con la naturaleza, Nicté, en la piel de Sandra Echeverría, es la mejor guía de turistas de la Riviera Maya, ya que lleva a los visitantes a lugares espectaculares donde nadie se atreve a ir; nadar en los cenotes, aventarse por tirolesas, bucear con las tortugas, probar las delicias de la gastronomía local, entre muchas otras actividades. Sin embargo, la cadena hotelera para la cual trabaja es comprada por una transnacional, la cual tiene planes que afectarán el medio ambiente. Nicté formará su propia empresa de ecoturismo y luchará contra esta compañía y de paso encontrará el amor.

Amor de mis amores, de Manolo Caro (2014)

Mientras Carlos viaja a Madrid en busca de Javier, su mejor amigo, para que esté presente en su boda; Lucía, su prometida, atropella por accidente a León. De este encuentro nacerá el amor a primera vista, aunque Lucía no sospecha que León está por casarse en una semana con Ana, la que hasta ese momento era el amor de su vida. Una historia que trata sobre los absurdos del amor, de las inseguridades y de la toma de decisiones. En el filme participan Juan Pablo Medina, Erick Elías, Sandra Echeverría y Marimar Vega.

Volando bajo, de Beto Gómez (2014)

Una historia que redimensiona elementos de la cultura popular, para contar la historia de Chuyín Venegas y Cornelio Barraza (Gerardo Tarecena y Rodrigo Oviedo) quienes fueron grandes estrellas de la música y el cine, reconocidos como Los Jilgueros del Rosarito. Sin embargo, luego de 10 años de éxito, el dueto se separa. Recluido ahora en una mansión en París, Chuyín está por lanzar nuevo disco y gira internacional. Pero los fantasmas del pasado y la soledad del presente harán que el exitoso solista cambie de planes y regrese al pueblo junto al mar donde él y Cornelio se conocieron siendo niños, para vivir la última aventura musical de Los Jilgueros de Rosarito y de paso reencontrarse con el amor.

Cartas a Elena, de Llorent Barajas (2012)

Una historia sobre el poder de las palabras, la amistad y el amor. Teo, el cartero, adopta a un muchacho llamado Emilio. Ambos, además de repartir el correo y leer las cartas a sus destinatarios, se encargan también de escribir las respuestas, pues la mayoría de los vecinos son analfabetos. Cuando Teo se queda impedido para continuar su trabajo, Emilio se hace cargo del correo y haciendo gala de una gran imaginación cambia el contenido de las cartas sustituyendo las historias tristes por historias alegres y optimistas. En pocos días, el pueblo se transformará. Participan en el filme José Eduardo, Irma Dorantes, Evangelina Sosa y Carmen Salinas.