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Muere Michel Delpech, cantante francés y estrella de los setenta

El artista fallece a los 69 años en París debido a un cáncer

Tras el éxito, cayó en depresión y pasó años lejos de los escenarios

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A punto de caducar 1969 una canción se colaba en las radios españolas bendiciendo el movimiento hippie que se había congregado en la Isla de Wight con el regreso de Bob Dylan a los escenarios. El responsable era un cantante francés llamado Michel Delpech que conseguía su primer éxito en el mercado español. La canción, Wight is Wight, acabará convirtiéndose en el mejor mensaje promocional de la cultura hippie triunfando en las listas de éxitos de toda Europa.

Michel Delpech (Courbevoie, 1946) realiza sus primeros pasos musicales a mitad de los años sesenta con la comedia musical, Copains-Clopant, un espectáculo que se mantiene durante medio año en cartelera. Entre las canciones de la obra sobresale Chez Laurette, la historia de una amistad entre la vieja dueña de un bistrot y un grupo de jóvenes soñadores que le reporta su primer gran éxito dándole a conocer al público. En medio del tsunami ye-ye Delpech destaca por su acento melancólico y su estilo de crooner elegante, una mezcla de dulzura y tristeza que constituirá de ahora en adelante sus señas musicales. Admirador de Bécaud, Aznavour y Brassens, Delpech reescribe a su manera una nueva canción de autor accesible y popular que se hace un hueco rápidamente en la discoteca de varias generaciones. No es un autor de grandes obras a la manera de un Brel o un Ferré, tan solo “un cantante de varietés” como él mismo se define. Esos intérpretes populares que protagonizan las veladas televisivas de los sábados por la noche en la Francia de las postrimerías del Gaullismo inmortalizados en su canción Quan je étais chanteur.

Su debut en 1966 en la Sala Olympia no puede tener mejor fortuna: Delpech es el encargado de abrir una velada musical que cierra Jacques Brel en su despedida triunfal -Les adieux à l’Olympia- de los escenarios. Sin ser un cantante engagé –en la terminología de la época- Delpech da fe en sus canciones de la sociedad francesa, con titulos como Inventaire 66, una canción donde siguiendo los modos literarios del poeta Jacques Prevert, repasa todos los acontecimientos -“de la Guerra del Vietnam a la minifalda de Courréges“- que se han producido en ese año de 1966. Su estribillo, Et toujours le même président -Y siempre el mismo presidente- en referencia al General de Gaulle se hace rápidamente popular. Otro tanto ocurrirá con su canción Les divorcés, donde expone los nuevos modelos familiares en la Francia de la década de los años setenta bajo los mandatos de Pompidou y Giscard. Sin hacer uso de una escritura melodramática o excesivamente sentimental Delpech describe con delicadeza la historia de una dolorosa separación que le reporta más de un millón discos vendidos.

Su encuentro con el compositor Roland Vincent señalará una larga colaboración musical que incluye éxitos como Pour un flirt (1971), una canción con expresiones sexuales que la censura española pone en cuarentena. . A partir de los años setenta colabora con el letrista Jean-Michel Rivat abordando nuevas temáticas como las relaciones ciudad-campo, la ecología o el cambio político. Canciones como Que Marianne etait jolie -una composición que años después dedicará a la candidata presidencial Ségolene Royal-, Le Chasseur o Animaux animaux son fruto de esta colaboración.

A finales de los años setenta su carrera entra en declive mientras su vida personal pasa por diferentes vicisitudes, divorcio, nuevas experiencias religiosas, crisis de misticismo, acercamiento al budismo, reencuentro con cristianismo, un acercamiento que queda reflejado en el libro J’ai osé Dieu. Continua grabando aunque sin la repercusión de otros tiempos, entre otros, un álbum de versiones con temas de James Taylor; Paul Simon, Carole King, etc. Los registros discográficos se alternan con periodos de retiro y silencio. A principios del año 2000, cantantes de la nueva generación como Bénabar reivindican su legado como referencia. El cantautor Miossec realiza una sulfurosa versión de su gran éxito de los años setenta, Pour un flirt junto a Jane Birkin evocando- con bastante ironía- el celebérrimo Je t’aime moi non plus. El disco Michel Delpech &… señala un renacimiento, un álbum de sus éxitos interpretados a duo con viejos compañeros como Julien Clerc, Alain Souchon, Francis Cabrel o más jóvenes, Cali, Bénabar, etc. Las buenas ventas del disco le empujan a subirse de nuevo a los escenarios realizando una gran tournée por toda Francia. El director Christophe Honore lo reclama como actor y marido de Catherine Deneuve para su comedia musical Les Biens-aimés (2011).

En marzo del año 2013 se le diagnostica un cáncer de garganta que le empuja a abandonar todas sus actividades musicales. Su combate contra el cáncer quedará recogido en el libro Vivre! En una de sus últimas canciones, La Fin du chemin avanza su testamento musical: Je m’en vais là oú brille la lumiére (Me voy donde brilla luz). El pasado dia 2 de enero fallecía en el hospital de Puteaux (Haut-de-Seine). El próximo 26 de enero habría cumplido setenta años.