Selecciona Edición
Iniciar sesión

La Compañía Murciana de Danza baila con los niños por sus 20 años

El conjunto celebra sus dos décadas de existencia con una versión de 'La Cenicienta' adaptada al público más pequeño

Veinte años no es nada, dice la letra del tango, pero dan para mucho y, desde luego, son muchos en el mundo de la danza en España. Dos décadas, exactamente, son las que cumple la Compañía Murciana de Danza (CMD), la otra gran formación de ballet en la Región de Murcia junto a la Cía Carmen y Matilde Rubio, que hace unas semanas celebraba su treinta aniversario, nada menos, lo que demuestra la gran fuerza de la danza española y del flamenco en general en esta región, donde la afición es grande.

La compañía fue creada en 1995 por la desaparecida Puri López juntó a Olivia Bella, actual codirectora junto a Loles Souán y Miguel Ángel Serrano, este último bailarín principal de la compañía. La CMD se nutre fundamentalmente de estudiantes destacados del Conservatorio Profesional de Danza de Murcia y, como ocurre con la Compañía de las hermanas Rubio, es cantera para grandes formaciones profesionales, como el Ballet Nacional de España o las compañías de Antonio Márquez, Antonio Gades y Aída Gómez, entre otras. De esta manera, la formación cumple con su mayor objetivo fundacional: servir de plataforma entre la formación académica y el mundo profesional, según palabras de Olivia Bella.

Tanto Puri López como Olivia Bella se habían formado en el desaparecido Ballet de la Región de Murcia, que dirigió en los años noventa Merche Esmeralda, y por el que pasaron profesionales tan importantes como Joaquín Cortés y colaboraron personalidades de la danza española como el maestro José Granero. La CMD, en cierto modo heredera de aquella formación, ha montado espectáculos como Esencias (un acercamiento al flamenco más puro), Romeo y Julieta o Sinfonía española, con coreografía de Granero. En estos momentos es compañía residente del Espacio Nebrija Escénico de Murcia.

Cenicienta rebelde

La CMD celebra su veinte aniversario con una pequeña joya de su repertorio: La Cenicienta, un ballet adaptado por la compañía para niños que el ministerio de Cultura ha incluido en su programa Platea, por lo que girará por toda España. Nada, salvo la inspiración en el cuento de Perrault (originalmente llamado Cendrillon ou la petite pantoufle de verre), tiene que ver con el ballet clásico estrenado en 1945, con música de Sergei Prokofiev.

Frente a los elementos y movimientos clásicos del ballet original, la coreografía de la compañía murciana juega con elementos teatrales y utiliza música española de Albéniz, Chapí y Turina, además de canciones folclóricas y aflamencadas, o hasta sevillanas rocieras, para componer un juego divertido con la historia de la desgraciada Cenicienta, víctima de la malvada madrastra y de sus torpes hijas.

Es más, en esta versión no existe hada madrina ni carroza mágica para trasladar a la protagonista al palacio principesco, sino que la propia joven, desobedeciendo las órdenes de su madrastra, escapa de casa y se presenta ante el príncipe, que se enamora de ella. Una Cenicienta rebelde y nada sumisa.

Con este montaje, presentado en el Auditorio de la Región, la CMD intenta crear afición a la danza entre los más pequeños, que siguen la historia con gran regocijo porque conocen el cuento infantil del que procede y porque el espectáculo incluye elementos muy claros a través de la danza y del movimiento teatral.