La lexicógrafa Paz Battaner entra en la Real Academia Española

La silla K, a la que optaban el artista Eduardo Arroyo y el exministro Josep Borrell, vacante

Paz Battaner, nuevo miembro de la Real Academia Española.

La lexicógrafa salmantina Paz Battaner (1938) ha sido elegida miembro de la Real Academia Española para la silla s en la misma sesión en la que el artista Eduardo Arroyo y el exministro socialista e ingeniero aeronáutico Josep Borrell no han conseguido los votos necesarios para la silla K, a la que optaban ambos. Tras el pleno, el secretario de la RAE, Santiago Muñoz Machado, ha informado de que Battaner fue elegida "en segunda votación" (dos tercios de los votos de los académicos asistentes) ya que era la única candidata. Battaner, que ocupará la vacante del  psicólogo José Luis Pinillos, fallecido en 2013, es la undécima mujer en la historia de la institución tricentenaria, la octava en la actualidad.

La noticia de su ingreso en la RAE la recibió Battaner en Chile, donde se encuentra con su familia: "Tengo mucho susto, porque es una gran responsabilidad, pero la Academia es un lugar bonito porque se discute", declaró. Este reconocimiento, "como todo premio, no sé si es merecido”, añadió con humildad. La ya académica no tiene pensado aún sobre qué materia versará su discurso de ingreso. Sí señaló que entre las primeras sugerencias que le gustaría hacer a sus nuevos compañeros está que la RAE insista en la importancia de comunicar a la sociedad "cómo deben escribirse los pequeños mensajes y carteles que están, por ejemplo, en los aeropuertos y estaciones, en los que se usa el infinitivo en vez del imperativo. Es terrible".

Catedrática de Filología Española de la Universidad Pompeu Fabra, de Barcelona, tenía el aval de los académicos Ignacio Bosque, Margarita Salas y Miguel Sáenz. Ha sido directora científica de varios diccionarios, el último uno electrónico de Aprendizaje del Español como Lengua Extranjera, en proceso.

Battaner aceptó la propuesta para ser académica porque en su jubilación puede dedicarse "a trabajos que antes no podía afrontar" por los compromisos profesionales. Sobre su labor, aseguró que le atrae sobre todo "profundizar en los diccionarios, que guardan información desperdigada, pero muy útil si se sabe relacionar. El léxico remite a la cultura y a la vida de una lengua".

De su incorporación a una institución copada por hombres, subrayó: "Las mujeres transmitimos la lengua a nuestros hijos, y se dice lengua materna, así que es natural que estemos en organismos que se ocupan de la lengua". Con una larga trayectoria docente, es autora de investigaciones como Agrupación semántica y relaciones lexicológicas en el diccionario. Ahora planea "un manual de reflexión sobre la lengua a través del léxico". Entre sus libros, destaca Vocabulario político y social en España, 1868-1873, de 1977.

La otra plaza en liza para la RAE ha quedado vacante al no conseguir ninguno de los dos candidatos los apoyos necesarios tras las votaciones reglamentarias. Arroyo (Madrid, 1937) contaba con los avales de Juan Luis Cebrián, Francisco Rico y Salvador Gutiérrez Ordóñez, mientras que a Borrell (La Pobla de Segur, Lleida, 1947) lo presentaron José B. Terceiro, Luis María Anson y Carme Riera. Ambos necesitaban un mínimo de 18 votos para salir elegidos, pero no lo lograron, informó el secretario de la institución.