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El Estatuto del Artista, objetivo de todos los partidos

Representantes políticos detallan su programa electoral para Cultura en un debate organizado por la Unión de Actores

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La actriz Ana Belén en la obra 'Medea', dirigida por José Carlos Plaza.

¿Un mismo objetivo auspiciado por seis partidos políticos y recogido en sus programas electorales se convertirá en un hecho tangible tras las elecciones generales del 20 de diciembre? Cualquiera diría que sí, pero en España se han visto cosas más extrañas. Anoche, en el debate en torno al Estatuto del Artista, seis representantes de PP, PSOE, Ciudadanos, UPyD, IU y Podemos aseguraron que cumplirán su programa electoral y saldrá adelante esta iniciativa que espera igualar los derechos de los artistas e intérpretes a los del resto de los trabajadores. Auspiciado por la Unión de Actores y realizado en el Teatro María Guerrero, dependiente del Centro Dramático Nacional, el encuentro de anoche dejó claro que hay un objetivo político común y que existe voluntad de que en la siguiente legislatura salga adelante.

El formato del debate no dejó mucho espacio para la conversación, salvo en el tramo final. Moderado por Javier Torres, jefe de Cultura de la Cadena SER, la gran cantidad de participantes hizo que se ralentizara mucho el acto. A un lado del escenario del María Guerrero, y fueron los primeros en hablar, Ernesto Caballero (director del Centro Dramático Nacional, que en un discurso prolijo mostró su biografía como ejemplo de la precariedad que arrasa el sector: “El creador es la cenicienta de una fiesta que paradójicamente se celebra en su honor”), Magüi Mira (actriz y directora de escena, que pidió protección para los actores mayores al mismo nivel que la de los actores infantiles, ahondó en la desigualdad de género en los salarios y exhortó a la autocrítica del sector), Mónica Runde (bailarina y coreógrafa, que definió su profesión como “caballos de carreras, pero peor cuidados") e Iñaki Guevara, secretario general de la Unión de Actores, organizadores del acto. Guevara explicó que el Estatuto del Artista es un documento en el que llevan trabajando largo tiempo y que se inspira en la Conferencia General de la UNESCO celebrada en Belgrado en 1980. “Queremos que garantice la libertad del creador y cree garantías jurídicas, políticas y sociales iguales a las del resto de los ciudadanos. No lo tenemos porque somos trabajadores intermitentes. Y en el mejor de los mundos seremos intermitentes, y tiene que ser así. Pero es que somos estructuralmente intermitentes. En cambio, se legisla para la actividad continuada. Nos hemos fijado en los intermitentes franceses, que llevan un siglo de existencia. No tenemos derecho a prestaciones, ni igualdad de ingresos. No podemos no pagar, sino hacerlo en correspondencia a nuestro trabajo irregular”.

En el turno de los políticos, todos estuvieron de acuerdo en lo esencial: que se legisle un Estatuto del Artista, como así recogen sus programas electorales. Hubo comentarios de todo tipo desde el patio de butacas, que no se llenó, e incluso protestas silenciosas. Cuando Javier Maroto, secretario general de políticas sectoriales del PP, tomó la palabra, ocho espectadores se pusieron de pie y se giraron para darla la espalda. Maroto aseguró que había ido allí a escuchar “vuestras verdades”. “Las cosas tienen que cambiar, y empezando por nosotros. Y un buen hábito es hablar con el otro, y escuchar. Guevara me contó lo que sucede y es cierto. Y así lo hemos incluido en el programa electoral, porque estamos de acuerdo en la especificidad fiscal, en las diferencias injustas que se dan en la Seguridad Social, como la imposibilidad de las bajas maternales y en la necesidad de una representatividad sindical [imposible hasta la fecha]”. Más allá de los cambios legislativos, aseguró: “El mundo de la cultura no puede seguir haciendo una maría en el colegio. Y esto no se arregla con una ley, sino con un cambio general en un país. Y eso no lo logra ni siquiera un partido con mayoría absoluta”.

Ibán García, secretario federal de Cultura del PSOE, subrayó que el Estatuto aparece en su electoral como “Estatuto del artista y del creador”. Y continuó: “Necesitamos un debate profundo sobre el reconocimiento en esta sociedad del papel del artista y del creador. Hay una falta de sensibilidad en la sociedad por mala pedagogía de los medios de comunicación y de los partidos”. Desde el patio de butacas se reclamó una Ley del Teatro, y García respondió. “Puede que sea mejor una Ley de Artes Escénicas. Pero hay más creadores con los mismos problemas, como los escritores. En la cultura se da además entre los diversos trabajadores gran desigualdad, y hemos recogido en nuestro programa medidas de discriminación positiva para cuidar a las artistas”.

La secretaria de programas de IU, Marga Ferré, ahondó en el problema de base: “Nunca he entendido el maltrato de este país a lo cultural. Tenemos una potencia brutal, gran base, podría ser una gran industria y en cambio está todo tirado. Supongo que parte del franquismo, y prosigue con las políticas erráticas de los ochenta. La cultura tiene que ser una inversión nacional, un eje que nos defina como nación, y hay ejemplos alrededor donde mirarnos: por ejemplo, Francia. La cultura no es solo un ministerio, copiemos ideas como la protección del cine en Francia o en la BBC del Reino Unido. Son protecciones por encima de los partidos y de las ideologías”. Y de forma personal, explicó. “Estoy harta de la hegemonía cultural estadounidense en cine, televisión y literatura”.

Julio Lleonart, diputado y número 2 por Madrid al Congreso por UPyD, contó: “Somos bichos raros y creemos en cumplir el programa electoral. El Estatuto del Artista ya estaba en nuestro programa electoral a la Comunidad de Madrid, pero por desgracia allí no podremos defenderlo”. Y recordó la importancia de dar valor al corazón del debate: “La Cultura no se puede desgajar de otras necesidades”.

Toni Cantó, número 2 por Valencia al Congreso por Ciudadanos, fue quien ocupó más tiempo de palabra: “Aceptamos vuestras propuestas [mirando al secretario de la Unión de Actores] y las metemos en el programa. Habéis hecho lobby en el mejor sentido de la palabra. Mi percepción es que los dos grandes partidos han usado la Cultura para llegar al poder: o atacándola o sirviéndose de ella. La gente nos percibe como un sector privilegiado, cuando no es así. La mayor parte de quienes nos dedicamos a esto lo pasan muy mal. El modelo de ayudas no ha funcionado: no ha creado tejido industrial. La crisis lo ha demostrado. Hay que apartar a los políticos de la gestión cultural. Es también imprescindible reconocer la figura del gestor cultural, incluso dentro de los partidos, porque hasta ahora, quien contaba en un partido iba a urbanismo y no a cultura. Yo envidio el tejido industrial de EE UU y me niego a escoger entre el modelo francés y el estadounidense: debemos asumir algo de los dos. He trabajado en muchas películas en las que el productor ya había hecho el negocio antes de estrenar. Eso no puede volver a ocurrir”. Y señaló uno de los grandes debes de la legislatura recién acabada: “El PP se ha cargado las ayudas pero no ha levantado la Ley de Mecenazgo”. Y subrayó la importancia de la educación. “Debemos practicar el teatro desde la infancia, un hecho que además creará empleo”.

Finalmente, antes del debate, Pablo Iglesias Simón, coordinador de Podemos Cultura, dijo: “Estoy harto de políticos que dicen que escuchan y que cuando llegan al poder se olvidan. En Podemos somos gente de la cultura, y no nos reunimos para la foto, construimos el programa electoral con todo el sector y no nos reunimos de vez en cuando con sus representantes. Hay que entender la cultura como sector estratégico, crear marcos legislativos, cumplir planes generales, auspiciar instituciones que sean abiertas y transparentes. Queremos una cultura diversa e igualitaria. Además hay que difundirla, no quedarnos en su mera creación. Para ello llega el eje de la sostenibilidad, que acabaría con la política habitual española del parcheo. Ahí surge el Estatuto del Artista y del profesional de la Cultura, sí, del profesional porque incluimos a los técnicos que son tan intermitentes como los artistas. Apostamos por desarrollar una Ley de mecenazgo que esté enlazada con un Fondo social de la Cultura, que se financiaría con parte de la recaudación de las entradas, y con una casilla cultura en la Declaración de Hacienda, entre otras fuentes de financiación. Ese dinero lo gestionaría una asamblea de profesionales”.

Pues si todos están de acuerdo, ¿habrá unanimidad en la legislación del Estatuto en la próxima legislatura?

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