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Fernando Trueba: “Ni cinco minutos de mi vida me he sentido español”

El director pide “libertad y protección” al recoger el Premio Nacional de Cinematografía

 EFE

Fernando Trueba no se siente español, aborrece las identidades y tiene serios conflictos con el término “nacional”. “Nunca me he sentido español, ni cinco minutos de mi vida”, ha asegurado el director, productor y guionista en San Sebastián, al recoger el Premio Nacional de Cinematografía (dotado con 30.000 euros) de manos del ministro de Educación, Cultura y Deportes, Iñigo Méndez de Vigo. En un acto que contó con la asistencia de numerosos compañeros de profesión, el director de Belle Epoque hizo un análisis de las tres palabras del Premio Nacional de Cinematografía, que fueron acogidas con un caluroso y largo aplauso. El término “Premio” a Trueba le recordó enseguida a Rafael Azcona, que decía que los premios debían ser secretos pero con dotación económica. “Este premio incumple la primera parte, pero felizmente cumple la segunda porque nos viene muy bien en estos tiempos”. “Los premios hacen a la gente más débil, más tonta y más vieja, por eso me da un cierto miedo”, añadió el realizador.

A mí, la palabra que más me gusta del diccionario es “nada” y luego “desertor”

Donde se detuvo especialmente fue en la palabra “Nacional”, con la que tiene un “verdadero conflicto”. “A mí, la palabra que más me gusta del diccionario es “nada” y luego “desertor”. Nunca he tenido un sentimiento nacional. Siempre he pensado que en caso de guerra, yo iría siempre con el enemigo. Qué pena que España ganara la Guerra de Independencia. Me hubiera gustado que ganara Francia. Nunca me he sentido español, ni cinco minutos. Siempre he estado a favor de las selecciones de los otros países, el único año que fui con la selección española fue cuando ganó el Mundial”.

Incluso en el terreno cultural, el director reconoce no tener identidad. “A mí Cervantes me gusta mucho, pero no más que Shakespeare o Diderot o Balzac. Por mucho que me pueda gustar Velázquez, reconozco que me gusta igual Rembrandt. Y no digamos en la música. La que más me gusta es el jazz que es el arte americano por excelencia”. Todo para reconocer que tiene verdaderos conflictos con la palabra “nacional”.

Solo con el término “Cinematografía” se siente Fernando Trueba más identificado. El realizador se mostró en contra de la teoría de filósofos y estudiosos de que el arte tiene relación con lo sagrado. “El origen del arte es pornográfico, en las artes plásticas, en la literatura y sobre todo en el cine”. Aquí contó como el conde de Romanones encargó unas películas pornográficas para el rey Alfonso XIII, “un gran aficionado a este tipo de cine”.

Trueba finalizó su discurso con una clara y concisa petición a todos los políticos, los partidos y los gobiernos de cualquier color e ideología: “Libertad y protección, lo que cualquier ciudadano pide al Estado”. “Muchas veces los ciudadanos se desentienden del Estado porque el Estado se dedica a controlar, a vigilar y castigar en vez de a defenderle, a crear unos espacios para que la libertad y la creación puedan tener lugar y desarrollarse. En España, los gobiernos han querido controlar la cultura. Yo sueño con un Instituto Nacional del Audiovisual que no dependa de ministerios ni de gobiernos, sino que dependa de la profesión. Sueño con una televisión pública que sea de verdad, libre e independiente al servicio de los ciudadanos. Y además todo esto hay que pedirlo a cambio de nada, simplemente pagando nuestros impuestos”.

El ministro Méndez de Vigo, que escuchó serio las palabras del premiado, resaltó el gran talento del cine español en momentos críticos como los que estamos viviendo, su tolerancia cero hacia la piratería y el apoyo a la industria con el nuevo sistema de ayudas que entrará en vigor en enero próximo. El ministro le dijo a Trueba: “Yo sí me alegré el otro día con la victoria de la selección española de baloncesto contra Francia”.

Al acto asistieron, además del equipo directivo del Festival de Cine de San Sebastián, con José Luis Rebordinos a la cabeza, el presidente de la Academia de Cine, Antonio Resines, la productora Cristina Huete, esposa de Trueba, el director de fotografía José Luis Alcaine y los realizadores David Trueba y Daniel Guzmán, además de representantes de la industria.

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