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El arte español, al asalto de Ars Electronica

Cuatro autores acuden a la mayor feria mundial de creación digital

'Memory Lane', creación de Félix Luque e Íñigo Bilbao.

Por primera vez, España tendrá una presencia destacada en el festival Ars Electronica, la más importante cita mundial de las artes electrónicas y digitales, que se celebra en la ciudad austriaca de Linz del 3 al 7 de septiembre. Se trata de Naked Veriti,una exposición comisariada por Javier Galán, que reúne a los artistas Néstor Lizalde, Félix Luque & Iñigo Bilbao y Pablo Valbuena, autores de tres ambiciosas obras, creadas y producidas especialmente para el festival gracias al patrocinio del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte y Acción Cultural Española (ACE).

Instalada en un viejo centro de correos, la escultura audiovisual de Néstor Lizalde (Zaragoza, 1979) evoca un portal de conexión, dotado de una dimensión metafísica, que enlaza con el imaginario de la ciencia-ficción, empezando por su propio nombre, Pii, como la nave espacial del cómic Escala en Pharagonescia del desaparecido maestro francés del cómic, Moebius. Plásticamente resulta evidente su relación con el monolito de 2001: una odisea del espacio, aunque lo que caracteriza la obra de Lizalde es la capacidad de plasmar una representación del sonido a través de la luz. Aunque no se trata de inteligencia artificial, Pii tiene una notable autonomía que le permite reprocesar los ruidos de su entorno, generando un sonido abstracto y envolvente y un imponente efecto de profundidad ilusoria e hipnótica, que parece querer tragarse al público. “Pii se presenta como un monolito de casi tres metros de altura, formado por 15 módulos que encierran un sistema de 350 lámparas de cátodo frío, controladas en tiempo real y de forma independiente por el ordenador. Gracias a un complejo sistema de espejos, estas lámparas generan un juego visual infinito que responde al análisis del sonido como si fuera un ecualizador gráfico. Separando las distintas frecuencias sonoras, cada uno de los módulos representa a través de la luz una determinada frecuencia”, explica Lizalde, que ha construido artesanalmente con la colaboración de Guillermo Malón todos los elementos de la pieza.

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Pii, montaje del artista Néstor Lizalde.

Luz y arquitectura

También utiliza la luz y la arquitectura como material de trabajo Pablo Valbuena (Madrid, 1978), artista afincado en Toulouse y representado por la galería Max Estrella de Madrid. “Con la instalación Time tiling, Valbuena explora a través de la luz las intersecciones entre los sistemas arquitectónicos y los géneros artísticos basados en el tiempo como la literatura, el cine o la música”, indica Galán. La obra, que dará una nueva vida al suelo del espacio expositivo, forma parte de una serie que utiliza los patrones arquitectónicos a diferentes escalas, desde las decoraciones de azulejos hasta la pavimentación de las calles.

Finalmente Félix Luque (Oviedo, 1976) e Iñigo Bilbao (Oviedo, 1975) han concebido una historia lineal que se construye mediante el uso de un particular sistema de filmación, súper imanes y una técnica de escaneo láser 3D.

Memory Lane consiste en una serie de esculturas y de obras audiovisuales que evoca importantes lugares de la infancia de los artistas participantes. Los escáneres 3D y el procesamiento de datos generan una fusión entre los entornos reales y sus réplicas virtuales, que da lugar a ambientes surrealistas, de gran poder evocador. “La obra, que tiene un marcado carácter visionario y soñador, crea un ambiente donde la luz se comporta de forma atípica, los sólidos se hacen incorpóreos y las leyes de la física se interrumpen”, concluye el comisario.