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viñetas al sol

Jorge González: el lápiz afilado

El argentino traza las biografías cruzadas de Allende y Pinochet en su nueva novela gráfica

Ilustración del dibujante Jorge González. Ampliar foto
Ilustración del dibujante Jorge González.

Jorge González (Buenos Aires, 1970) es un dibujante exhausto como si hubiera llegado al final de sus días. En cierta manera, ha llegado. Acaba de concluir su última novela gráfica, dedicada a Allende y Pinochet. Un año sin descanso que merezca ese nombre. Dos meses con noches cortas de cuatro horas. Una ola de calor sobrevenida que dura desde junio. Una irritación condensada en la viñeta de esta página. “No me puedo hacer amigo del verano en la ciudad”, dice horas antes de despedirse de la urbe, el calor, las noches escuetas y las ansiedades largas de quien tiene que entregar un libro en fecha y siente que todo se confabula para hacerle perder la carrera.

Así que el dibujante argentino está al límite de sus fuerzas y de su paciencia: “Un libro no se hace en un mes, hay que estar dos años o más… y el final es insufrible”. Sobre todo en alguien inclinado a elegir proyectos ambiciosos en estética y repletos de recovecos en la escritura, sin guiones rectilíneos ni viñetas acomodaticias. Se observa en Dear Patagonia (Sins Entido), donde cada secuencia es un cuadro y donde la historia avanza a ratos entre silencios a la altura del paisaje. Sus casi 300 páginas comprenden desde la colonización europea con sus dosis de aventuras y de desmanes hasta las asfixias identitarias contemporáneas. Para colmo, el dibujante no se conforma con la complejidad propia sino que introduce visiones ajenas a la suya en algunos capítulos con los guiones de Horacio Altuna, Hernán González y Alejandro Aguado. Concluirlo le consumió casi tres años.

Llámese ambición, vehemencia, pasión o terquedad, lo cierto es que el nombre de González se asocia con frecuencia a iniciativas hercúleas como la que ha impulsado en homenaje a El Eternauta, la obra de Héctor G. Oesterheld y Francisco Solano López que le abrió los ojos. González aspira a juntar a mil creadores que aporten una tira, por amor al arte de Solano y Oesterheld, para un álbum colectivo, en proceso de creación desde el año pasado.

Pero la obra que ha tensado los últimos días al autor argentino, que saldrá en otoño en el mercado francés, es Maldito Allende, una novela gráfica publicada por Futuropolis, donde se entremezclan a saltos las biografías de Augusto Pinochet y Salvador Allende. No es su primera incursión en el presidente chileno, al que ya abordó en Allende, el último combate, una historieta corta para la revista francesa La Revue Dessinée, luego adaptada para la española Orsai.

En los noventa Jorge González se vino a España con sus bocetos bajo el brazo. Según relataría años después, la acogida de sus dibujos fue fría —los editores los encontraron desfasados: González venía de un universo con referencias gráficas distintas, cuando eran posibles los charcos aislados de la era pre-Internet— pero el argentino se fue quedando. “Te vas enredando y así te vas pasando los años. Después, con un hijo, ya se acabó todo. Estás. Ahora estoy donde esté él. Es innegociable. Es así”.

Así que el dibujante que ganó el primer premio internacional de FNAC-Sins Entido de Novela Gráfica con Fueye sigue en España, a pesar de que tanto su vida profesional como sus simpatías cívicas se dirijan a Francia. “Soy un admirador de cómo gestiona el Estado en Francia la difusión de la cultura. Les importa y hacen que en los colegios se estimule a los niños y se les aficione. Yo veo a los editores de aquí remando contracorriente para intentar alimentar una nueva generación interesada en la cultura, para eso necesitas al Estado. No se habla de arte, no salen del dinero, la empresa, el ladrillo….

Apuntes biográficos

Jorge González (Buenos Aires, 1970). Lee cómics desde que recuerda. Con pocos años le golpeó 'El eternauta', una obra cumbre del género. Ha ilustrado libros infantiles, escolares y novelas como 'El señor de las moscas'. Es autor del corto Jazz son y de numerosas historietas cortas. Su última obra es Retorno a Kosovo (Edizioni), con guion de Gani Jakupi. Tiene dos novelas gráficas, Fueye y Dear Patagonia, donde se encargó de ilustraciones y textos. Las tres se han publicado en Francia e Italia.

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